Punto de vista de Maximilian Volví a la oficina y me sentía como un animal enjaulado. Estaba desesperado, quería salir corriendo tras Elena, implorar su perdón de rodillas si era necesario. Pero no podía hacerlo así; ella estaba en su primer día de trabajo en lo de Oscar, y no podía simplemente invadir el lugar. Sería irrespetuoso y solo conseguiría que me odiara más. Pero no pensaba esperar hasta que terminara el día. Salí de mi despacho y le avisé a Lily que no volvería. Quería arrastrar a esa víbora fuera de mi vista y echarla a patadas de la empresa ahí mismo, pero tenía que contenerme. Tenía que esperar a que el plan de Montoya diera frutos para atrapar a los de más arriba. Era enloquecedor. Conduje hasta las oficinas de Oscar con un torbellino de pensamientos golpeándome la frente

