Punto de vista de Elena. Mi primera semana de vuelta en la Corporación Von Stein fue un caos absoluto. Entre el despido de Lily por agredir a Leyla, la llegada furiosa de Oscar porque tocaron a su mujer y los rumores de pasillo que sugerían que mi ascenso a Directora de Proyectos Junior se debía a favores personales y no a mi talento, apenas tenía aire. Aunque la salida de Lily fue un alivio —no se puede construir nada sólido con alguien que sabotea el equipo desde dentro—, el ambiente en la planta ejecutiva seguía bajo una vigilancia tensa. Había tanto trabajo de coordinación con las obras en curso que Max y yo apenas cruzábamos miradas de trabajo. Ya era viernes cuando, al regresar

