Punto de vista de Maximilian. Llevo dos noches fatales, con pesadillas constantes en las que aparece Alessia con ese traje de novia que parece un disfraz de terror. Es agotador. He comprobado que las cosas siempre pueden ir a peor cuando crees que ya tocaste fondo. Estoy muerto de sueño y sin fuerzas. Decido ir a la cocina a por un café bien cargado para ver si, charlando un poco con Tommy y Oliver, logro espabilarme. Justo cuando salgo de la oficina de Tommy, veo a Elena salir de su oficina casi corriendo. Está lívida, muy pálida. Intento ir tras ella, pero Tommy me pone una mano en el hombro y me frena. —Deja que Leyla vea cómo está, Max —me dice—. Las chicas dicen que tiene los nervios destrozados por todo este lío y que el estómago le está pasando factura. —No me extraña, no le

