Para el fin de semana había quedado en acompañar a Zoe y a Mica, la hermana de Zoe, y sus amigas a un club.
Sara, la cuñada de Zoe, se estaba por casar, entonces Mica se ofreció para hacerle la despedida de soltera, y como Mica y sus amigas son adolescentes, pidieron que la acompañemos.
Aunque Mica tiene más experiencia que nosotros dos juntas en ir a fiestas, igualmente decidimos acompañarlas, hace mucho tiempo que no salgo a divertirme, así que estaba algo emocionada.
Dejé a Lauty en lo de mí mamá, y quedó feliz, la abuela lo consiente en todo, es su único nieto.
Raúl lo quería como un nieto y mí hijo a él como un abuelo. Definitivamente mí hijo era afortunado.
Ya me había bañado así que cuando regrese a casa solo me queda terminar de maquillarme y cambiarme.
Zoe y Mica, me esperaban en casa de sus padres así que tenía que pasar a buscarlas por allí.
Ya preparada pido un Uber, porque íbamos todas juntas en el auto de Zoe, ella se ofreció a conducir, parece que no le apetecía beber alcohol, ¿quién sale sin ganas de tomar? Bueno allá ella, en mí caso, si llevaba mí auto mañana iba tener que pasar a recogerlo, y eso requería tener que levantarme más temprano de lo planeado, y otra de las razones por la cual no me conviene llevar mí coche es que, si bebes no conduzcas, y yo quería tomar y bastantes.
Otra de las razones por la cual no salgo mucho, es que, es un trastorno dejar a Lautaro en casa de mí madre, al otro día levantarme temprano e ir a buscarlo, prefería quedarme en casa mirando una película con mí hijo. Cómo había cambiado, en mí adolescencia, salía a bailar todos los fines de semana y hasta me emborrachaba, ahora soy madre, tengo que darle un buen ejemplo a mí hijo.
Escucho que anuncian que el Uber está por llegar, le doy una última repasada a mi atuendo que consiste en una falda estampada de cuadros rojos, una remera blanca con letras y una campera negra.
Mí maternidad había cambiado mí cuerpo, ensancho mis caderas, y después de que mí hijo pesara 3.950 Kg, nada pequeño para ser primeriza, parto normal y yo con un metro cincuenta y cinco. Dolió como el demonio y mis caderas no volvieron a su sitio.
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El Uber se detiene en casa de los padres de Zoe y me adentro hacia la casa, toca tiemble y espero unos segundos.
Abre una sonriente Mica, la hermana de Zoe.
_ Wau, vestida para matar - halaga Mica -
_ Estoy aprendiendo de alguien - la señalo - que tiene menos edad pero con más experiencia.
_ Muy bien discípula, tiene un Díez - me da un beso, reímos y me hace pasar. Mira para todos lados y larga - Y Lauty, ? Pensé que lo ibas a traer contigo.
_ Quedo con mí madre. Estaba feliz de que lo malcriaran. - ruedo los ojos - solo espero que no termine como Kevin intoxicado. -
_ Y bueno los abuelos son para malcriar a los nietos. Además es un niño muy bueno. Hay que compensar y felicitarlos cuando hacen cosas bien, no solo regañarlos - me quedo perpleja ante sus palabras -
_
Afirmo con la cabeza. - Cuándo has crecido tanto? - le tomo las mejillas con las manos y se las aprieta un poco, ella se queja y me pega en las manos para que la suelta -
_ Dejá de hacer eso - suelta -
Después de soltarla, ella se soba las mejillas, y caminamos hasta la sala, dónde se encuentran los padres de Zoe sentados en un sillón, Kevin está jugando en en un sillón, quién en cuanto me ve, levanta la mano y me saluda, saludo a los padres de Zoe con un beso. Ellos son ya mayores, al principio no querían hijos y después vino Zoe y Mica.
Me siento en el sillón a esperar a las señoritas.
_ Cómo está Lauty, a ver cuándo me lo traes - me reprende la mamá de Zoe -
_ Está bien, quedo con mí madre. Bueno en cualquier momento lo traigo a que los saluden.
Mientras hablamos viene Zoe.
_ Lista amiga, vamos.
Me levanto del sillón saludo a los padres de Zoe a Kevin y vamos hasta el auto. Subimos y conduce hasta el lugar.
Las amigas de Micaela nos iban a esperar en el pab , así que en el auto de Zoe íbamos las tres, Mica, Zoe y yo.
Vestidas para matar, o eso era lo que yo creía, llegamos a ..... una discoteca, habíamos venido a una discoteca, no tenía fachada de pab.
Soy la copiloto de Zoe, mientras que Mica va en el asiento de atrás. Mí amiga gira la cabeza a la parte de atrás del auto donde se encontraba su hermana.
_ Esto es un boliche (discoteca) - le dice molesta -
Se encoge de hombros - Yo tampoco sabía. Sólo nos lo recomendaron.
Zoe estaciona el vehículo, y vamos a encontrarnos con las amigas de Mica, que son Katy, Beca y Silvia. Son buenas chicas.
Las encontramos en la entrada. Y una vez reunidas entramos.
Al cruzar el umbral sentí un escalofrío que hizo que se erizen los vellos de mi espalda. Es solo un cambio de temperatura pensé, afuera hace frío y aquí calor.
_ Este ni es el lugar donde toca Alex?- Pregunto mirando el lugar -
Eliana es nuestra amiga y tía de Katy, la amiga de Mica, ella tiene una especie de relación con Alex, a quién aún no nos ha presentado. Alex tiene una banda, la verdad no sé qué tipo de música tocará.
_ No lo sé, pero por fin lo vamos a ver - me murmura mí amiga -
La discoteca tiene luces tenues un escenario donde están los instrumentos señal que es ahí donde toca la banda, la pista de baile en el centro y una barra a un costado. Hay bastante personas, parece que los chicos tienen sus fans.
Pedimos una mesa, nos sentamos, me ofrezco a buscar los pedidos, y Zoe me acompaña para ayudarme a traer las bebidas, todas decidimos tomar cerveza, todas menos Zoe que como es la chófer designada pide gaseosa, las chicas son mayor de dieciocho, vamos a la barra y hacemos nuestro pedidos. Esperamos un rato los pedidos debido a que hay bastantes personas. Nos dan una cerveza grande y vasos. Y la gaseosa para Zoe.
Volvemos a la mesa con las bebidas.
_ Qué les parece el lugar? - preguntó recorriendo con la mirada el lugar - pensé que era diferente es la primera vez que vengo.
Y como dije era de salir mucho, pero a este lugar nunca había venido.
_ Está bueno, preguntemos el reservado para hacer la despedida. - señala arriba con un dedo - para Sara - responde Mica - si nos ponemos de acuerdo. Qué decís Zoe. ¿Le agradará a Sara? - cuestiona intrigada -
_ Sí a Sara le agregan las fiestas y está súper emocionada por lo que le estás preparando, no deja de hablar de eso - afirma divertida -
_ Qué opresión - afirma Mica sonriente -
_ Mí amigo Alex me comentó que nos iba a presentar el dueño del lugar, y así preguntar todo lo que queramos - declara Katy -
_ Al fin conoceremos al famoso Alex, Eliana nunca nos lo quiere presentar, dice que no es muy formal para hacerlo - confiesa mí amiga -
_ Ella reservada - respondió se encoge de hombros Katy -
- La mayoría de las veces demasiado. - rueda los ojos -
bebemos de nuestros tragos y nos movemos al ritmo de la música, en nuestros propios lugares.
De pronto se apagan las luces y todo queda oscuro, escuchamos que algunos Silban y otros gritan felices. Seguramente es la señal que la banda está por tocar. Una luz fuerte ilumina el escenario y aparecen los chicos acomodándose cada uno en su lugar.
Sube alguien al escenario y los presenta.
_ Señoras y señores con ustedes, Psicosis - la persona grita y aplauden, muchos se aproximan al escenario para verlos mejor -
Empiezan tocando una canción, de soda stereo y, tocan bien. Desde donde estamos no se los ve con claridad, pero se los puede escuchar bien.
Mica habla algo con Katy, Zoe está sentada a mí lado. Y Silvia y Beca prestan atención a los músicos.
Me acerco y murmuro a Zoe - El cantante es el novio de Eliana? - codeo a mí amiga -
_ Sí, es él. Por fin lo vamos a conocer.- pone los ojos en blanco -
Los músicos cantan unas canciones más, y cuando estos dejan el escenario, ponen música para bailar.
_ Chicas a mover las caderas - propone mí amiga - vinimos a eso no? además de buscar lugar para la despedida de Sara.
Vamos a la pista suena una música pegadiza. Bailamos entre nosotras. Nos divertimos mucho. Se aproximan unos chicos al principio bailan al lado nuestro, pero poco a poco uno se pega a Beca otro a Sil y otro se acerca a mi. El resto de las chicas siguen bailando juntás pero un poco alejadas de nosotras.
Las que están sin parejas de baile masculinas, después de danzar se retiran de la pista.
Bailo con el morocho, de verdad lo hace muy bien. Y yo, pues no quiero parecer egocéntrica pero si algo sé hacer es bailar, porque se pensaron que invertí mí adolescencia en discotecas.
Y aquí estaba moviendo mis caderas. De tanto moverme transpire mucho tenía mucho calor, ganas de beber agua y quería refrescarme.
Así que a regañadientes dejo a mí compañero de baile. No voy a volver a conseguir un tan buen bailarín.
Primero voy al baño y entro a un cubículo. Salgo y me refresco un poco. Me dio mucho calor mover mis caderas. Hace años que no me movía así, seguro que mañana iba a sufrir las consecuencias, si bien iba al gimnasio, pero bailar es otra clase de ejercicio, espero que mañana no duela tanto.
Salgo de los sanitarios y me dirijo a la barra a pedir una botella de agua. Pido al barman, y espero que me la dé.
Me congelo al escuchar una voz que hace cinco años no escuchaba. Miro de reojo, y lo veo parado de espaldas en la barra hablando con un chico, no veo su rostro pero el porte y la espalda es la misma.
No puede ser que esté aquí!