Eva Respiré profundamente nuevamente, necesitaba llenar el aire de mis pulmones, era la última vez que iba a estar aquí, y no por que no me guste, si no por qué es hora. La abracé nuevamente, y dejé un beso cálido en sus mejillas, mientras ella dejó salir una lágrima una vez más. —Mi niña, te voy a extrañar mucho —hablo Emma, deje salir un suspiro. —Yo también, pero eso no quiere decir que no vas a ir a mi boda y que vamos a salir a tomarnos un café —dije mientras nuestras risas inundaban la sala. —Pues te digo de una buena vez que después de tu boda me iré de viaje. —Abrí mi boca, en verdad no me sorprende. —¿Dime que vas con George? —pregunté y ella asintió. Nos abrazamos nuevamente. Salí del club con el alma en mil pedazos, pero tranquila, tranquila por cerrar un ciclo, por dejar

