Eva Llevó las manos a mi cabeza, el tratar con Leo totalmente ebrio, es un imposible, afortunadamente lo pude esconder en mi habitación —Porque no me dejas salir eh, yo estoy dispuesto a todo por ti —dice tratando salir del closet en dónde trato de meterlo así sea a la fuerza. —¡Tu cállate!, no sabes lo que dices —digo empujándolo aún más, pero este hombre es de un imposible que quisiera noquearlo. —¡Cállate por favor!, Harry no debe saber que tú estás aquí, por favor. —Junto mis manos para ver si se conmueve de mis súplicas, no quiero una tragedia, solo espero que Leo no me de problemas. —Esta bien, me quedaré callado, pero tú y yo no hemos terminado de hablar, así que tan pronto el se vaya tu y yo tendremos una larga plática —dice, y la verdad no me queda otra que aceptar, con tal

