Eva Tres días y estoy que me tiró por la ventana si no me dan salida, es tan deprimente estar en este hospital y más después de la pérdida de mi bebé, pero bueno gracias a Dios ya el médico se compadeció de mí y firmó mi salida. —Listo querida ya todo está arreglado para irnos, ¿Estás segura que no quieres esperar al ogro de tu marido?. —Niego, el sabía que hoy daba mi orden de salida y no vino, además ya son dos días en que no viene y si él quiere empezar de cero no creo que está sea la mejor manera —¡No Valeria! él no quiso venir por mi, y yo lo único que quiero es irme de aquí, además lo único que quiero es volver a bailar, quiero sacar toda esta tristeza que tuve y embarga mi corazón —respondo mientras pierdo mi mirada en un punto fijo, ahora mi mente está en blanco y solo quiere

