PVO Alysson.
Apenas Elías cerró la puerta de mi habitación, sentí una sensación de alivio que nunca antes había sentido, como si acabara de salir del baño después de días.
_¡Ves lo que haces Emma!¡Casi me descubren!
_Nos descubren.-Escucho el leve susurro de Valeria atraves del balcón. Emma se acerca, abre la puerta y esta cae como costal al piso.-Estoy muerta.
_Ay ya no exageres Vale, solo fue un ratito, peor hubiese sido que te descubriera con esa ropa puesta y ahí si Aly no hubiese salido viva de esta.
_Chicas.-Aparece Robert y nos sobresaltamos al pensar que era el energúmeno de mi esposo.-Elías acaba de encerrarse en su habitación pero Ramón dice que en cualquier momento sale a la empresa, así que sería mejor que esperen a que se vaya.
_Gracias mi Robert, eres un amor, pero a la próxima toca la puerta.
_Lo haré mi tortolita, lo siento, pero creo que esta vez si nos estamos metiendo en dónde no nos llaman y Elías no es tonto, algo me dice que lo sabe.-Me mira.-Creo que sospecha que te escapaste Aly.
Si fue capaz de venir directo con esa actitud de destruir todo y despertarme de esa manera tan tosca, es obvio que sí. Lo sospecha.
_Cariño, ¿Porque no te llevas a Josephcito a darle su desayuno mientras su madre y madrina tenemos una conversación de mujeres?
_Lo haría mi tortolita pero tengo que ir a la empresa, pero lo dejo al cuidado de Ramón, sabes que él es como su abuelito que lo quiere mucho y con su Teddy por si acaso, para que se sienta más tranquilo.
_Gracias amor.
Robert sale con Josephcito y nos quedamos las tres solas. Toco mi pequeño collar y recuerdo sus ojos furibundos, esos que me decían claramente que estaba furioso por algo, y estoy segura fue por la noche que pasamos en la cama. Una que poco a poco comienza a hacerse más clara.
_¿Y bien? Tu primero Valeria Carson, porque eso de que tuviste sexo con el padre de Josephcito, no te lo creo.
_Ni yo.
Vale parece un zombie que acabara de salir de la tumba. Sigue con la misma ropa de ayer y el cabello alborotado por sacarse rápido la peluca. Se levanta y se acerca poco a poco a mi cama.
_Lo odio pero me gustó, no voy a negar que ese imbécil de Leandro sigue teniéndolo perfecto, grande y grueso como nos gusta y todo en su lugar.-Nos dice para luego suspirar.
_¡¿Y?!.-Pregunta Emma con el ceño fruncido y con los brazos cruzados.
_Y es casado.-Y ahí se van esos ánimos.-Menos mal logré escapar de sus manos, lo perdí y aquí estoy, así que no te enojes Emma, nunca más lo veré de nuevo.
_Pues más te vale, Josephcito no necesita un padre como él, nos tiene a nosotros que somos su padrinos. Así que ambos están a salvo.
_Pero lo más seguro es que te busque Vale.-Agrego y me levanto a ver cómo estoy.
_Descuida, Emma ya me aseguró que puedo quedarme aquí con mi Joseph.
_Sí, por mí y Robert no hay problema pero ese tipo ya te tuvo y si tú estás satisfecha y feliz, él seguro que también lo está, y eso puede incentivarlo a qué te busque con desesperación ¡Te das cuenta de la estupidez que hiciste mujer!
Valeria ya no dice, su cara cuando describió el acto fue más que suficiente para decirnos que no pensó en eso.
Lástima que ese tipo la haya engañado y dejado por su otra mujer. Los hombres son de lo peor.
_Y tu cuñadita, ahora sí me vas a explicar cómo es que terminaste en la cama con mi hermano porque no me lo creo.
_Ni yo, ¡Cuenta Aly!¡Cuenta!
Ruedo los ojos y pienso.
_Pues, tu hermano se apareció en la pista de baile y despues no recuerdo nada.
_¡¿Que?!.-Gritan ambas.
_Como que eso no tiene sentido.
_Es que no recuerdo nada, solo desperté en la cama esta mañana, desnuda y con él al lado.-Me muerdo el labio y cierro mis ojos recordando como él me miraba fijamente mientras sujetaba mis caderas, me embestia de una manera tal y me decía palabras que no recuerdo bien.
_¿Segura que no nos estas ocultando algo más Aly?.-Ni decirle a Emma que confundí a su hermano con mi granjerito solo porque se parecen físicamente, que fue a él a quien probablemente llamé entre susurros mientras su hermano me cojia como un salvaje. ¡Aún tengo entumecida la entrepierna!
_Segura.
_Mmm, como que no me cuadra que ustedes dos que se odian terminen enredados en una cama, a menos que me estén ocultando que entre ustedes ya hay una relación de esposos y no me lo han contado.
Valeria suelta una risita y yo no sé que decir.
_¿Aly?
_C-como se te ocurre Emma, tú sabes que mi matrimonio con tu hermano es por un acuerdo, yo lo odio, él también y tiene a su Danna, además sabes que tengo a mi granjerito.
_Granjerito que no ves hace más de un año y ni estás segura que lo amas.
_¿Que?.-Alzo la voz.-Yo amo a mi granjerito Emma y él a mí y una vez que termine tu fiesta de cumpleaños y el odioso de tu hermano anuncie nuestro divorcio, me voy.-Le respondo indignada.
_Ya, ya, lo siento, pero es solo un supuesto Aly. Dijiste que ese granjerito tuyo era muy guapo y amable y si ni siquiera te ha buscado es porque algo debió pasarle.
_¿Que estás tratando de decir?
Emma no responde a mi pregunta y mueve su cabeza negando.
_Tu sabes lo que quiero decirte pero si te lo digo te vas a enojar.
_Que tu granjerito se cansó de esperarte y se casó con alguien.-Agrega Valeria con una sonrisa fingida, lo que hace que mi corazón se estruje. Es posible apesar que él me juró que siempre me amaría a mí pero el tiempo y sentimientos pueden cambiar, y soy consiente de ello aunque me duela.
_Iré por mi Joseph, creo que el energúmeno de tu esposo ya se fue con alguien.-Dice Valeria asomando su cara por la ventana.
_De seguro uno de sus amiguitos, en fin, yo también me voy, tengo que asegurarme que los vestidos que elegí lleguen intactos. Ah, y aún no las perdono por no llevarme, yo también tenía derecho a tener un revolcón.
_Tu tienes a Robert así que deja de quejarte Emma, y ya salgamos de aquí. Quiero quitarme los pelos de la peluca y darme un baño para estar con mi niño precioso.
_Si claro, de seguro vas a contarle sobre su padre.
_Ay no, esas son cosas privadas Emma, mi niño no merece escuchar nada sobre ese cretino.
_Ya sí te creo, vámonos.
Después de una breve discusión entre si contarle su fogosa noche o no al pequeño Josephcito, terminan saliendo.¡Por fin!
Dejo de pensar en mi granjerito por un momento y me quito mi pijama para sacarme la ropa que tengo encima, ropa muy apretada y que jamás pensé utilizar pero no voy a negar que me hizo sentir bonita y sexy por unas horas. Lo malo, es que fue para atraer al hombre equivocado, a Elías Reagan, a mi esposo que se le dió por llevarme a una cama y envolvernos en el calor de nuestros cuerpos. No voy a culparlo, después de todo también tengo la culpa.
_Porque, porque te pareces tanto a mi granjerito Reagan, ¡Porque! No lo entiendo.
Suspiro y masajeo mis sienes. Quizás sea el hermano gemelo perdido de los Reagan y Emma no lo sepa, no encuentro otra explicación.
_Auch, aún me duele las piernas por lo que él me hizo anoche, ¿Cómo se supone que ahora lo mire a la cara? Hoy ni siquiera resistí un segundo cuando entró a mi habitación como un troglodita, y ahora no sé si pueda resistir la tensión cuando lo vuelva a ver de nuevo.
Dejo de lado el asunto de Elías y me distraigo en un buen y relajante baño para bajar el dolor y después, me enfoco en el trabajar. Reviso mi correo y noto que tengo la respuesta de mi posible comprador de mi Apps.
“Recibí su mensaje Srta Carson y mi jefe está de acuerdo con sus pautas para la compra, solo indique el día, la fecha y yo mismo cerraré el trato, atte, Ricardo Mars"
_¡Sí!¡Sí!¡Lo logré! ¡Lo logré!.-Grito emocionada y comienzo a saltar en un pie.
_¡Que!¿Que pasó?¿Porque gritas?
_¡Me confirmaron la compra de mi Apps de correo personal Valeria!¡Felicítame!
Valeria no duda en lanzarse y darme ese abrazo de hermana, pues ella es la que ha estado ayudándome con el aplicativo y de paso utilizando su nombre para el contacto. Todo el mundo me conoce y sería raro que Alysson Dyer, la esposa del multimillonario Elías Reagan estuviera trabajando, sobre todo cuando lo que quiero es que él no lo sepa. Cuando tenga la firma y el dinero en mis manos podré ser libre de él, de mi padre.¡Seré independiente!
Le explico a Valeria que me ayude a redactar el contrato de adquisición y que ella misma vaya a hacer el trato con el Sr Ricardo, mientras yo mejoro una que otra cosita de mi creación, no puede fallar nada, esta es mi única oportunidad y no voy a perderla.
Al cabo de un rato, noto que ya es de noche y Valeria no regresa, supongo que un poco de distracción no me haría mal. Así que bajo por un poco de comida pero se me pasa rápido al ver a la pelibruta de Danna gritándole a Ramón.
_¡No me importa tus disculpas!¡ Te vas de esta casa y sacas a ese mocoso de aquí!.-Grita señalando a Josephcito que está escondido detrás de las piernas se Ramón.
_Srta Danna, es solo un niño que apenas está aprendiendo a caminar y que lamentablemente se tropezó, por favor discúlpelo.
_¡A mí no me importa!.-Grita la muy atrevida.-Te vas ahora, a menos que me pagues el vestido que acaba de arruinar ese bastardo, aunque lo dudo, no eres más que un sirviente que haré que Elías corra apenas llegue a casa.
_La que se va antes que llegue a casa eres tú.-Le respondo mientras bajo la escalera y el pequeño Joseph viene corriendo a mí.
_¿Y quién lo dice?
_La esposa del dueño de esta casa.-Le respondo de la misma manera altanera pero ella se ríe.
_Podras serlo, pero yo soy a la que él ama.-Uy si, te ama tanto que anoche estuvo con otra, y lamentablemente era yo.
_Eso no tiene nada que ver, yo soy la esposa, la legal y tú la amante, ante la sociedad es así.¿O quieres probarlo?
No, no lo hace, pues está que quiere reventar de cólera.
Joseph se aferra a mi pierna y acaricio su cabecita, algo me dice señalando a la mujer y me doy cuenta que tiene al Teddy en una de sus manos.
_Pero eso solo será por un día más, después, yo seré la Sra de esta casa y lo primero que haré será correr a todos estos inútiles sirvientes que no sirven ni para cuidar a un bastardo que...
_Cuidado como hablas, ni se te ocurra insultarlo.-Le advierto enojada. Parece que Elías no le ha dicho a su mujercita que esta no es solo su casa, sino tambien de Emma, pero no voy a decírselo, que lo sepa cuando venga a tomar posesión de lo que cree es suyo.
_No, a mí no me callas.-Grita levantando a Teddy y apunto de lanzarlo contra el piso.
_No, no Teddy.-Dice mi pequeño yendo hacia Danna.
_¡No Joseph!
Intento ir hacía él para detenerlo pero la bruja lo nota y levanta el osito de peluche con su sonrisa macabra haciendo que Josephcito solloce.
_¿Que?¿Quieres esto pequeño engendro?
¿Pues que crees?, él no quiere volver.
_¡Devuélvele su osito bruja!
_¡No! ni te acerques o este Teddy se romperá en dos.-Amenaza al ver que me acerco.
_Mira Danna, es solo un niño, si tienes algún problema hablemos, pero ese Teddy es muy importante para él.
_Uy que pena pero a mí no me interesa, a menos que me pagues el vestido que este mocoso acaba de arruinar.
_¿Vestido?
Deslizo mi vista y noto que tiene una ligera mancha, pero no muy grande.
_Bien, ¿Cuánto cuesta?
_30 mil.
_¡¿Que?!.-Esta mujer está loca.
_Es de diseñador, es algo que tú nunca podrías aspirar.
Espera a que me paguen por mi aplicativo vieja bruja y ya verás, ¿Pero 30 mil?
_Teddy, Teddy...
_¡No me toques pequeño mocoso!.-Vuelve a gritar Danna levantando la mano, lista para empujarlo.¡Rayos no voy a llegar!
_¿Que está pasando aquí?
Pero no llego. La bruja tosca de Danna logra empujar a Josephcito haciéndolo caer al suelo y este se pone a llorar, menos mal cae de potito, lo que me hace suspirar de alivio.
_¿L-leandro?
_¿Que demonios estás haciendo Danna?
Un extraño hombre aparece detrás de mí. No lo conozco pero parece que la bruja sí. Enseguida tira el oso detrás del sofá con repugnancia.
¡Ah no, yo la mato!
Pero apenas doy un paso, Josephcito se levanta y corre a pasos atontados hacia ese hombre, que lo carga en sus brazos apenas lo sostiene.
_Tranquilo no llores.-Le dice en un susurro y dirige su mirada a la bruja.-¿Te atreviste a empujar a un niño Danna?
_N-no, no fue mi culpa Leandro, ese niño arruinó mi vestido.-Replica limpiándose y haciéndose la víctima.-Y será mejor que no lo toques, es un niño sucio, te puede contagiar alguna enfermedad.
Si alguien no me contiene yo la dejo calva, lo juro.
_Papi, papi, Teddy.
_¿P-papi?
_No, no soy tu padre.-Le dice, lo que me tranquilizar, aunque ese tipo tiene un parecido con él. No, no, eso es imposible Alysson, imposible.
_¡Leandro te lo digo por tu bien, es el hijo de una sirvienta!
¿Cómo lo llamó?¿L-leandro?
Alzo mi vista hacia ese tipo que sostiene a Josephcito mientras recoge su Teddy
y se lo da. Sí, tiene un gran parecido.
_Deja de decir tonterías Danna, más bien, dime cuánto cuesta tu vestido que acaba de arruinar.
_30 mil, ¿Porque?
El hombre guapo no le responde, solo saca su celular y le enseña.
_Ya te traspase los 30 mil, espero que ya no haya problemas.
Danna no dice nada, solo me mira furiosa y levantando su hocico en alto, sale de la mansión.
¡Mi Dios!
_Lamento que ella se comportara así, siempre ha sido una chica superficial.
No sé que me dice, solo sigo observando su rostro y el de Josephcito buscando el parecido. Tiene el nombre y parecido pero con eso no basta para confirmar lo que estoy sospechando.
_Tu hijo es un niño muy tierno.
_N-no es mi hijo.-Susurro casi con los labios temblando.-Soy Alysson y soy..
_¿Alysson?¿La fea esposa de Elías?
_¡¿Disculpa?!.-Pero que atrevido.
_Lo siento, él te llama así.-Me dice riéndose, no parece tan malo como el odioso de mi esposo.
_Papi, papi Teddy.
_Si muy bonito, oh no, se rompió. De seguro fue cuando Danna lo lanzó, pero descuida, mañana te traigo otro.
Muevo mi cabeza y será mejor salir de dudas aquí y ahora, y antes que Vale llegue por supuesto.
_Oye disculpa.¿Tú eres francés?
Que no lo sea, que no lo sea, suplico dentro de mí.
_Sí, soy francés y acabo de llegar hace poco a Berlín, ya lo extrañaba.
Abro mi boca y comienzo a conectar lo que pasó ayer en el bar.¡Mierda!
_¿Y por si acaso ayer saliste con Elias a un bar?.-Que no, que no, porfavor que no.
_¿Que? Ah sí, ayer fuí con él a tomar un trago, ¿Porque?
¡No! ¡Noooooo puede ser!¡Este hombre es el energúmeno papacito de Josephcito!¡¿Y ahora que hago?!