Furiosos y celosos.

2252 Words
PVO Leandro. Después de dormir un rato, bañarme y comer algo que no sea alcohol, decido ir a la mansión de Elías. Algo no me deja en paz, y ese problema tiene nombre y apellido: Valeria Carson. Mi linda chataîgner aún está en Berlín, no huyó como me lo hizo creer, pero entonces dónde ha estado todo este tiempo, dónde se ha escondido que ni el más experimentado investigador había podido dar con ella.¡¿Dónde?! _Bienvenido Joven Leandro.-Me saluda Ramón cuando llego a la mansión de Elías. Me hace pasar y menos mal que me encuentro con él, pensé que ya se había a su empresa. Me hace esperar mientras va por unos documentos y yo aprovecho en descansar en todo el sofá. Estoy aún cansado y confundido pero no es momento para esto, debo comenzar a buscarla y no descansaré hasta que no me de una buena explicación de sus extrañas palabras. _¡¿Casado yo?! Esta loca, no sé de donde ha sacado tal tontería.-Me quejo fastidiado pero esa molestia desaparece cuando unos pequeños ojitos me miran detrás de un sofá. _Niño Joseph no corra, si algo le pasa la Srta Emma va a matarme.-Escucho que lo regaña Ramón. _¿Emma?¿Acaso Elías es tío y no me ha avisado? _Ay no Jóven Leandro, por supuesto que no, la Srta Emma es la madrina de este pequeño que me dejó al cuidado mientras tenía una conversación con la Srta Alysson. _Ahhh, es su madrina. Me acerco al pequeño, pero el niño corre torpemente a esconderse detrás de Ramón. Se ve tan inocente y tierno con ese osito en sus manos que no puedo evitar que mis ojos queden prendados de él. _Hola pequeño. _¿Papi? _¿Que?.-Miro a Ramón que sonríe.-No, no. No soy tu papi, pero puedo ser tu tío Leandro. El niño poco a poco deja su miedo y se acerca a mí para entregarme su pequeño osito. _Teddy. _¿Ah? _Josephcito dice que su osito se llama Teddy y le está prestando joven. _¿Así? Entonces gracias Josephcito, bonito nombre y bonito tu oso. Tomo al oso en mi mano, enseguida el pequeño intenta trepar al sofá pero por su pequeño cuerpo no puede, así que lo hago yo. _Listo, ya estás arriba. _Papi.-Vuelve a llamarme con su sonrisa encantadora y no puedo evitar cargarlo. _No me llames así o tu verdadero papá se pondrá celoso. Mantengo la postura por unos segundos que parecían eternos. Si tuviera un hijo me gustaría que fuera como él, con los ojos y sonrisa de mi chataîgner. _Ya podemos irnos Leandro, ah, estás con tu pequeña copia falsa.-Me dice Elias cuando me ve con el pequeño en brazos. _¿Cómo que copia falsa? _Papá, papá.-Agita el pequeño su mano contra Elías, parece que no le cae. _¿Recuerdas que te dije que la amiga de Emma lo trae de vez en cuando y que me recuerda a tí por tus ondas? Pues es ese mocoso. _¿Parecernos?.-Lo miro y puede ser, tenemos el mismo color de cabello y forma. _Concuerdo con el joven Elías.-Agrega Ramón en un tono socarrón para traerme más confusión. _Ya deja al niño al cuidado de Emma, por cierto, ¿Dónde está? Dijo que se haría cargo, ¡Me lo quito de los brazos encima! _Me pidió que lo trajera a desayunar joven, mientras ella y la Srta Alysson conversaban de algo muy importante. _Si claro, de seguro para planear bien como ocultar lo que hicieron con la madre de ese niño, tremendas mentirosas. _¿A qué te refieres Elías? _Te cuento en la empresa, ya deja a ese niño y vámonos. Intento bajar al niño pero este no se deja, al contrario, se sujeta de mi cuello como un koala a una rama. _Papi no, no. Miro a Elías por ayuda, pero este solo me mira sin expresión, como diciéndome, “Es tu problema" Bendito amigo que tengo. _Josepcito, vamos con mamá o Teddy se irá solo. El pequeño niño mira a Ramón mientras toma el oso de peluche y lo apega a él, lo que hace que porfin me suelte. Menos mal, aunque este alejamiento me hace sentir algo triste. No, no, hijos solo con mi chataîgner. Una vez que el niño se olvida de mí, salimos con Elias en dirección a su empresa. A los pocos minutos llegamos y todos nos miran como si fuéramos una novedad, odio que esto pase, se que somos unos Dioses pero esto es molesto si pasa a cada rato, con Romeo, este lugar ya sería el infierno. Llegamos a su despacho y Ricardo, su asistente ya estaba esperándolo. _Sr Leandro, un gusto verlo por aquí. _Olvídame, tu jefe no está de buen humor, así que hoy no le des la contra aún si estuviera equivocado. Ricardo solo sonríe a mi sugerencia. Conoce el carácter explosivo que tiene Elías cuando se enoja y hoy está peor, supongo por la fiesta de anoche. Hablan sobre la compra de un sistema de mensajería que necesitan con urgencia, una propia. Le da algunas indicaciones que no logro entender y se retira. _Pensé que el sistema de seguridad de la familia de Romeo era buena. _Lo es, lo malo es que todo el mundo lo utiliza y conoce el mecanismo, ya sabes lo que pasó hace algunos meses, no voy a correr el riesgo que eso vuelva a pasar, por eso voy a comprar los derechos de un nuevo tipo de correo con un diferente tipo de seguridad que solo utilice mi empresa. _Interesante, solo no vayas a decírselo a Romeo. _No creo que le interese eso a él. Romeo está completamente alejado de su familia, pero dejemos eso de lado. Se levanta y mira hacia la ventana. _Primero dime qué te pasó a tí, solo entendí que alguien te golpeó las bolas. Suelto una risa pero la borro al recordar que dolió como mil balas, y la culpable de eso fue mi chataîgner.¡Mi mujer! _Fue mi chataîgner, la encontré en el bar bailando y coqueteando la muy descarada. _¿Tu chataîgner?¿Tu castañita?.-Ese tonito de burla no me gusta. _Deja de reírte Elías, no fue nada gracioso lo que me hizo, bueno, hablo del golpe obvio.-Lo demás si lo disfruté como nunca pero no sé lo voy a decir. Ella entre mis brazos con su peluca rubia que no le va, prefiero sus cabellos al natural. Sus besos, caricias, esa humedad, la estrechez de su v****a que me indicaba que no había estado con otro y que me desquició como un loco.¡Por Dios Valeria! _Dijiste que tuviste sexo en el cubículo de un baño, ¡¿Tú?! Que juraste jamás lo harías, no lo creo. _¡Pues que podía hacer Elías!, ella corrió a esconderse de mí en el baño y no tuve opción.-Por supuesto que no voy a admitir que fue mejor que en una cama.-Pero voy a encontrarla y me va a tener que dar muchas explicaciones, ya lo verás. _Claro, claro, pero porque mejor no la dejas como un recuerdo Leandro, si huyó de tí es porque no quiere nada contigo, quizás si fuiste un juego.-Dice y se ríe. _No, yo sé que no fue por eso, ella disfrutó tanto como yo, solo que dijo algo como que estaba casado, ¡Que mi esposa me esperaba!¿Puedes creerlo? _¡¿Que?! _Sí, así estaba yo, y lo peor es que no sé a qué se refería Elías, ¿Casado yo?¿Acaso me casé y no lo sabía? _Tonto.-Viene y me da un golpe en el hombro.-No estás casado y no tienes esposa. Lo que creo es que se confundió o le informaron mal, no hay otra explicación Leandro. Lo que sea, voy a encontrarla, ella no va a escapar de mí. _Necesito uno de tus investigadores Elías, antes que se escape de nuevo. _Descuida, Ricardo ya está en eso. Pedí que consiguiera los vídeos del bar. _¿Que?¿Y eso porque? _Adivina quién también estaba en el bar.-Me dice sarcástico aunque también puedo notar una pizca de enojo. _¿Danna?.-Niega.-¿Y entonces? _Ella, la muy santa.-Veo como va a apretando más fuerte su copa y la rabia se va a apoderando de él. _¿Elías? _Alysson, ella.-Me mira como si fuera a matarme con la mirada, como si fuera yo el culpable cuando no tengo ni idea de porque está así. _¿Alysson? Espera, ¿No es tu esposa?.-Pregunto confundido pero sigue mirando al frente con esa ira que me indica en cualquier momento va a romper esa copa.-No se supone que le prohibiste salir. Apenas digo eso, la copa se rompe en su mano. Él la mira apacible, más calmado, pero claro, herido.¡¿Que demonios le pasa?! _Eso ordené pero mi hermanita de nuevo se metió, y ya me cansé de esto. Se acabó.-Se acerca y limpia su mano herida.-Una vez que termine la bendita fiesta de Emma, me la llevaré de ahí. _¿Ah?¿Cómo que te la vas a llevar? Dijiste que te divorciarías de esa mujer para casarte con Danna y darle su lugar. _¿Y crees que voy a casarme con ella cuando comienzo a sospechar que yo y ella no tuvimos nada Leandro? ¡Rayos! esa mirada intensa, en verdad está molesto. _T-tienes razón, sería bueno averiguar que te pasó antes de ese accidente y quién era la mujer a la que llamabas ovejita, pero ¿Que tiene que ver tu esposa? Tu matrimonio con ella fue acordado entre tus padres y el de ella, tú no quieres nada por eso dijiste que te divorciarías. Elías mira atento su herida mientras esboza una sonrisa macabra muy pocas veces vista. Tomo mi copa e intento no verlo, parece poseído. _Pues al diablo ese divorcio. _¡Cof!¡Cof!¡Que!.-Mierda, casi me atoro. _Se quizo pasar de lista, pues va a lamentar haberlo hecho. _A ver, a ver.-Dejo mi copa y me limpio, casi me atraganto por su culpa y no estoy entendiendo nada.-Dijiste que anunciarías tu divorcio en el cumpleaños de tu hermana y pensabas hacerlo con Danna al lado, y ahora dices que ya no. ¿Que pasa Elías?.-Cuestiono sorprendido. _Sabes lo que me hizo la muy lista.-Niego con la cabeza.-La muy atrevida fue al bar anoche y me sedujo poniéndose una peluca para pasar desapercibida.-¡My god! Espera, ¿Peluca?.-Y al final me deje llevar por su linda carita, ese pantalón ajustado que exhibía sus piernas y piel, era demasiada exposición de piel, ¿Pero que se ha creído eh? No, no, no puede ser. Elias acaso está... _Oye Elías, deberías escucharte, pareces celoso.-Digo burlón y me mira sin expresión.-Es la verdad, además dijiste que era fea y sin gracia y ahora hablas de ella no sé, como si fuera una belleza. Elias no me responde, solo termina de limpiarse la herida y se sienta para servirse otro trago. _Anoche me acosté con ella en el hotel del bar.-Me suelta y toma un sorbo de su nueva copa. _¿Eh? _Quita esa cara, es lo que oíste. ¿Oí bien?¡¿También la pasó bien?! _A ver, ahora sí me confundí. Dijiste que la viste en el bar con una peluca y después...¡¿Te la llevaste a la cama?!.-Asiente y no puedo cerrar la boca de la impresión. _No estaba conciente Leandro, de seguro algo tenía ese licor, era demasiado fuerte. _Sí, creo que eso era, no fue el licor que pedimos. _¿Que? Le explico que nos dieron una bebida exótica afrodisíaca con un sabor muy amargo, lo bueno, es que no nos cobraron pero ni eso logra quitarle el coraje que ahora tiene en su cara. _Tómalo con calma Elías, míralo por el lado amable, consumaste tu matrimonio.-Intento sacarle una sonrisa pero lo que logro es que me tire su sobre encima. _Deja de decir tonterías Leandro, si pasó eso fue porque estaba borracho por culpa de ese licor y ella se aprovechó. _¿Ella? _Y lo peor es que ahora se hace la loca, la que supuestamente no salió de casa y mi hermana la encubre. _Ya, ya, ya veo por dónde va la cosa. Tu esposa te dejó hipnotizado y ahora no quieres darle el divorcio. _No me dejó hipnotizado, estaba borracho Leandro. Ni él se lo cree.-¿Y entonces porque no le das el divorcio a tu esposita Elías? ¿Porque? Vamos, confiesa que te divertiste ayer, que te fascinó y quieres volver a repetir el plato Elías, vamos. _Porque voy a hacerla sufrir por lo que me hizo.-Me dice y sonríe maliciosamente.-Ella quiso burlarse de mí, bien, ahora pagará el precio Leandro, Alysson Dyer, conocerá que conmigo, no se juega. En ese momento menos mal entra Ricardo, el ambiente era muy pesado y yo me estaba asustando de ver una versión de Elías celoso. _Elias, la nueva casa estará lista para mañana, pero si deseas, puedes tomar posesión de ella hoy mismo. _¿Casa?¿Que casa?.-Pregunto sin entender y Ricardo sale. _El regalo perfecto para mi hermana Emma. _N-no entiendo. _Me refiero a que después de su cumpleaños, me llevaré a mi esposa de la mansión compartida a nuestro nuevo hogar, a la casa donde haré lo que quiera con ella, y nada ni nadie, va a detenerme.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD