La mujer del bar.

2374 Words
PVO Elías. _Mi granjerito, te quiero, te quiero. _Y yo mi ovejita, yo también te amo. Esas palabras retumban una y otra vez en mi cabeza, causándome un dolor casi insoportable que al final me termino levantando de la cama. _¿Pero que demonios pasó? Me pregunto pero está demás decirlo. Mi ropa tirada en el piso, desnudo y ...¡Mierda! Volteo pero para mi sorpresa no hay nadie en la cama, pero si puedo percibir el olor de aquella dulce fragancia que estoy seguro he olido antes. Vamos, ¿Cómo fue que llegué aquí?¡Cómo! Estoy seguro que fue con una mujer pelirroja, recuerdo a una que se sujetaba entre en mi cuello y mis brazos. Me decía granjerito y no sé que otras bobadas más pero que me excitaron tanto que terminé arrastrado hasta aquí y por lo que creo, la pasa muy bien. Logro levantarme de la cama y un mareo me hace detener. El recuerdo de la voz de aquella mujer retumba de nuevo y la imagen de Alysson aparece. ¡Pero claro! Ya recuerdo que pasó. Había una mujer muy parecida a ella en medio de la pista, solo que tenía el cabello de color diferente. Me acerqué porque me sorprendió su parecido, pensé que mi esposita se había escapado de la casa, pero más que todo fue porque estaba siendo manoseada por un imbécil al que logré apartar con la mirada. _¿Y después?¿Que pasó después? Sigo hundido en mis recuerdos y de nuevo ella. Sí, no espera no. _¡¿Me acosté con ella?!.-Grito exaltado, llevándome ambas manos a mi cabeza. ¡No, no, no puedo haberme acostado con ella! Intento recordar que más pasó, momento que es interrumpido por una llamada de Leandro.-¡¿Que quieres?! _Rayos, pero que humor, menos mal te conozco. _¿Que demonios quieres Leandro?.-Gruño molesto pues estoy que me lleva el diablo después de lo que acabo de recordar. _Necesito un médico y con urgencia. _¿Que?.-Muevo mi cabeza.-A ver, no entiendo, ¿Que te pasó? _Me rompieron a todos mis hijos Elías, los hijos que iba a tener con mi chataîgner.-Me dice de pronto el muy idiota y le cuelgo.Borracho, maldigo el haberle contestado. Regreso mi vista a la cama y toda esa oscuridad se va a aclarando. Sí, tuve una intensa y estimulante noche de sexo con una mujer, mi pregunta sería si fue ella, si fue Alysson, y si lo sería pues... _No, no, ¡Esa mujer me hizo algo para llevarme a la cama! No hay otra explicación. Me cambio en poco tiempo y bajo con dirección al estacionamiento del bar, solo para darme con la sorpresa que Leandro sigue tomando como idiota. _Ah porfin te dignas a aparecer.-No, no parece completamente borracho menos mal. _Deja de tomar, ya está amaneciendo y en cualquier momento nos van a botar, vamos te llevo a casa. _No, quiero estar aquí, quizás aparece de nuevo. _¿Aparecer?¿Quien? _Mi chataîgner.-Ah, se refiere a la mujer que lo abandonó.-Tuvimos sexo.-Me confiesa, lo que me hace abrir los ojos en una. _¡¿Tú también?! Digo sin pensarlo y me mira con la copa a medio camino y la boca abierta. _¿También? _Nada, olvídalo, no dije nada. Mejor vámonos Leandro, no te ves muy bien. Si deseas te quedas a dormir en mi casa y cuando ya estés cuerdo te vas a la tuya. _No, no, déjame en mi apartamento.-Al menos ya no se quiere quedar.-Necesito descansar, pensar y analizar, mi chataîgner aún sigue en la ciudad y no voy a descansar hasta encontrarla. _Esa mujer te engaño Leandro.-Le digo mientras lo ayudo a pararse y se queja de dolor.-¿Y a tí que te pasa? Pareces un anciano. _Te dije que ella golpeó a nuestros hijos.-¿Que dijo?.-Tuvimos sexo en el cubículo de un baño, la estábamos muy bien pero de pronto comenzó a decirme no se que tonterías sobre que estaba casado y después...mierda, duele, duele. _Ya, ya, creo que ya entendí.-En verdad no le entendí nada más que solo lo golpearon en la entrepierna y eso, porque se está tocando. Leandro puede parecer loco pero ese dolor en sus ojos confirma que no está bromeando. Esa mujer le jugó sucio. Logro llevarlo a su apartamento y ahora voy a buscar las respuestas que necesito y sé perfectamente donde encontrarlas. Sigo manejando y varias escenas explícitas de su rostro y voz vienen a mi mente poco a poco. Sí, era ella, cada vez, estoy más convencido que lo fue. La mujer de anoche era Alysson, aunque me cueste aceptarlo. _Granjerito te amo.-Murmurro sarcástico al recordar lo que ella me decía mientras la cogía y la hacía mía una y otra vez. ¡Diablos! ¡Maldito licor! ¡¿Pero quien demonios es ese granjerito y porque me jode que lo haya llamado a él mientras lo hacía conmigo?! Llego a la mansión y no se porque estoy que ardo en ira de solo recordar esas escenas, aunque más que todo, esas palabras.¿Acaso hablaba su amiga en serio con lo de su amante? _¿Elías? Pero por Dios, ¿Estás bien? _¡¿Me ves que estoy bien?!.-Alzo la voz. Sé que debo verme fatal.-¿Dónde está ella? _¿Ella?¿Te refieres a Emma?.-Ni más faltaba. _Sabes a quien me refiero Robert, así que haste a un lado. Robert me mira apacible, pero no se mueve. Miro sus ojos y estos se desvían hacia el piso. _Será mejor que te calmes Elías, mi ahijado está durmiendo y... _¡He dicho que te hagas a un lado Robert!¡Y no la defiendas! Esta vez mi cuñado sí se hace a un lado y camino directo a la habitación de mi esposa, pero como lo imaginé, su heroína estaba ya en la puerta. _¿Que son esos gritos Elías? Por Dios, y pareces borracho. _No lo estoy, ahora sal. _¿Que?¿A donde? _Emma, no tengo paciencia como para aguantar tus bromitas, ahora sal de mi camino. _¿P-para que?.-Se acomoda en toda la puerta.-Aly está dormida, ¿Acaso vas a despertarla para contarle tu noche romántica con la Danna esa? No más eso faltaba Elías,¡por Dios! Esta mujer dramática, si no fuera mi hermana, ya la hubiese botado a la calle. _¿Madina?.-Una cabeza se asoma por la habitación de mi hermana. Es ese hijo de su amiga, lo que significa que también está aquí. _Elias creo que deberías...¡Elías! Pero me deja de importar su discurso y paso por un lado, abro la puerta y ahí ¿Está? _¿Que vas a hacer Elías? ¿No ves que Aly está durmiendo? ¿Durmiendo? No, no. No puede haber llegado tan rápido y dormirse. _A mí no me van a engañar.-Camino hacia ella y cuando estoy por quitarle la sábana que la cubre, mi celular suena. Es Ricardo, mi mano derecha en la empresa y quién se encarga de los negocios cuando yo no estoy. ¿Y ahora que? Salgo de la habitación a regañadientes y contesto. _Mas vale que sea importante Ricardo.-Amenazo, aunque él ni se inmuta. _Bueno, eres el jefe y antes de tomar una decisión importante debe pasar por tí primero. ¡Rayos!.-Habla.-Le digo mientras miro al pequeño niño que tiene un osito de peluche en sus manos y se acerca sobándose su ojito. _La dueña del aplicativo que nos interesa adquirir por fin respondió a nuestro mensaje Elías, está dispuesta a vendernos los derechos de su Apps de mensajería. Tú dirás. ¡Hasta que porfin! Con Ricardo encontramos un sistema de comunicación muy interesante que solo está siendo usado por pequeñas empresas pero en alquiler. Eso nos sería muy útil después de la traición que sufrimos hace un par de meses dónde un empleado nuestro vendió información confidencial por medio de correo y otro medio. Con este que será solamente utilizado para mi empresa, será imposible que esto vuelva a suceder. Su sistema de seguridad es interesante y solo sería usado por nosotros, y lo mejor, es que su precio es sumamente bajo. _¿Mami?¿Dónde eta mami? No sé porque cada vez que veo a este pequeño me recuerda a Leandro. Tiene esos rulos y mismo color de ojos, y ni decir de sus gestos. Espera, si este niño está aquí, significa que su madre también debe estarlo. _¿Tu mamá no está contigo?.-Pregunto y el niño niega con su cabecita. _¿Elías? _L-lo siento Ricardo, estaba pensando en otro asunto, tú solo concreta la cita y yo mismo me reuniré con la dueña, quiero ese sistema de mensajería sí o sí. _Como digas. Ricardo cuelga y vuelvo mi vista hacia ese niño que sigue mirándome. _A ver pequeño.-Tomo su mano.-Vamos a buscar a tu mami, no creo que te haya abandonado.-Por supuesto que no y algo me dice que si es lo que creo y Alysson fue la mujer de anoche, no creo que haya salido sola, sino con la madre de este pequeño. _¿Q-que haces con Josephcito? _El pequeño está buscando a su madre Emma, solo quiero ayudarlo a encontrarla. _¿Q-que? Emma parece titubear, mueve sus manos y con eso me doy cuenta que está nerviosa. _Esta durmiendo así que dame al niño Elías, es mi ahijado, yo me hago cargo.-Intenta quitármelo pero soy más rápido y lo cargo. _¿Así?¿Y en qué habitación está durmiendo si puedo saberlo? _Eso que te importa, dámelo, a tí nunca te ha importado. _Insisto, quiero ayudarlo a encontrar a su madre, porque en tu habitación donde durmió este pequeño no está. Emma se queda muda pues ya no tiene excusas. Una madre no dejaría que su pequeño hijo durmiera solo, a menos que aún no llegara de su salida nocturna, como por ejemplo, de un bar. Entro con el pequeño mini Leandro a la habitación de Alysson, quien se mueve ligeramente. Al menos no ha puesto almohadas para aparentar. _Elias deberíamos dejar que Aly descanse, ayer tuvimos una conversación muy larga y... Dejo que Emma siga hablando como loro, mientras repaso a paso lento el lugar. Algo me dice que la madre de este niño está aquí y escondida. _¿Elias? Abro el ropero creyendo que está aquí, escondida pero no, ¿Debajo de la cama? _¿Elias que estás haciendo? Bajo al niño de mis brazos y miro también debajo de la cama, no hay nadie. ¿Me habré equivocado acaso? _Si buscas a Vale está en la habitación de huéspedes, ¿Cómo crees que va a estar debajo de la cama tonto?.-No, ella está mintiendo.-Así que entrégame al niño y deja de hacer la tontería que estás haciendo. Emma logra cargar al niño y este sonríe, como si estuviéramos jugando. _¿Ahora puedes dejar dormir a Aly tranquila? No, no pienso irme hasta confirmar que la mujer de anoche era ella, que era Alysson. _¿Elias? Esta vez voy directo al punto y le quito la sábana de encima sin importarme nada. _¿Q-que pasa? Sí, es ella y tiene su pijama puesta, el cabello revuelto como si le hubiese pasado un camión encima pero... _¿Elías?.-Se tapa y me mira confundida. -Emma, ¿Q-que pasa? _N-no sé, eso mismo me pregunto yo. Sí que son buenas actuando, pero no tanto para escapar a mi visión. Alysson tiene unos aretes puestos y un collar encima. _¿Que quieres Elias? _Nada, solo buscaba a la madre de este niño, parece que se perdió y pensé que estaba en tu habitación, pero ya veo que no. Por cierto, bonito collar.-Le digo sonriendo, ella abre sus ojos y toca el objeto. _¿Todo bien amor?.-Y justo viene su otro salvador, mi cuñado metiche que no le gusta que discuta con mi hermana. _Sí Robert, ¿Que podría pasar?.-Respondo sarcástico y salgo sonriendo. Se que fue ella, tiene ese perfume que aún ronda por su cuerpo, aunque aún no tenga una prueba contundente lo sé. Alysson fue la mujer con la que me acosté anoche. _Joven Elías buenos días, su desayuno ya está servido. Ramón, pero claro. _Bien, voy a ducharme y bajo, pero antes respóndeme algo. Anoche deje ordenado que mi esposa no saliera de la casa.-Abre sus ojos y desvía su mirada. Algo sabe. _Sí, esas fueron sus órdenes. _¿Y se cumplió?.-Soy directo.-Quiero la verdad Ramón, solo la verdad y si el Sr Robert o la Sra Emma tuvieron algo que ver, no diré nada. Ramón asiente, lo que me da a entender que mi esposa sí salió a pesar que le indiqué que no. Me desobedeció, y lo irónico es que terminamos entre sábanas y disfrutando uno del otro sin saberlo. No espera, ella sí debe saberlo, debió verme cuando se despertó y ahora se hace la que no sabe. _Sr mis disculpas, le aseguro que no... _Descuida Ramón, pero si vuelve a pasar algo así avísame, aunque...esto ya no volverá a pasar. _¿Disculpe? _Nada, ya te enterarás y tendrás que decidir. Si he tolerado a mi hermana y su esposo a qué vivan en esta casa, fue solo porque no quería estar solo con mi esposa en esta enorme casa, además que era compartida, herencia de mis padres. Hay otra que me dieron como regalo de bodas, quizás sea momento de utilizarla. Desayuno lo más rápido que puedo, me ducho y decido salir a la empresa, pero en la entrada me encuentro con Leandro, que tiene una cara que para que decir aunque se le nota mejor que en la mañana. _¿Que haces aquí? _¿Podemos hablar? _Veo que ya no estás borracho, bien, tenía que ir a la empresa pero necesito desahogarme, espérame, olvidé unos documentos en mi escritorio, los necesito para una compra. _Claro. Leandro pasa y se sienta en el sofá, mientras yo voy por aquellos documentos que necesito. Cuando regreso, veo que tiene a su pequeña mini copia falsa en sus brazos, sonriendo y para colmo diciéndole.... papá.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD