*Un mes después de la firma, en Madrid, Narra Alejandra* Llegó el día. Hoy el hombre que me ha desvelado por meses y no en la forma que me gustaría según mis últimos traicioneros sueños, que han estado cada vez más sucios desde que nos cruzamos, saldrá por la puerta de este enorme aeropuerto donde me encuentro casi escondida apoyada en esta fría pared a pesar del calor incesante del verano que empezó con fuerza. Y por mucho que uno quiera no se puede atajar lo inevitable: Él tenía que llegar y yo tenía que volver a verlo. A partir de ahora soy su agente, él mi cliente y con la presentación oficial ante el club y la prensa, más los entrenamientos, la pretemporada comenzó. Y es que no solo el calor de la estación me tiene fuera de mí, sino también el hecho de saber que estará demasiado ce

