NARRA JOSH
No. No quiero eso ni de coña, aunque he decidido que ya no va a importarme. Como si eso se pudiera decidir. Yo sí. Me limito a bufar y a darle otro trago a mi cerveza. Esta noche tendré que correr con Jackson, de nuevo. Le tengo unas ganas a ese imbécil… aunque preferiría que fuera su hermano, pero ese maricón no corre, solo pelea. Y no veo la hora de que le toque conmigo. Estamos esperando a Wendy y ya se está haciendo tarde. Si no llegamos a tiempo, otro mamón cogerá mi puesto y Jackson dirá que me he cagado.
— Me cago en la puta, vamos a llegar tarde.
— ¡Wendy! —le grita Rick por quinta vez.
— ¡Ya voy, joder! —dice apareciendo demasiado despacio. Esta se ha propuesto jodernos, cómo si lo viera. Y de hecho puedo verlo cuando llega con unos pantalones cortos, que más bien deberían llamarse bragas, unas medias de rejilla por debajo y unas botas altas. Y por encima una camiseta de manga larga por encima del ombligo. El pelo lo lleva suelto en unos ligeros tirabuzones y los labios rojos. Parece un jodido putón. Pero sin duda el putón más caliente que he visto en mi vida.
— Vete a cambiarte —Rick respira y cierra los ojos para calmar su enfado.
— ¿Por qué? Así es cómo se va a esos sitios.
— ¿Dónde has visto tu que se vaya así? —pregunta él señalando su atuendo.
— En las pelis de “Fast and Furious” —dice orgullosa de sí misma.
— Vete a cambiarte, no te lo repetiré.
— No —se cruza de brazos—. Ya que me arrastras contigo, tendrás que arrastrarme como a mí me dé la gana. Además, ¿ya llegamos tarde, no? —sonríe con malicia.
— ¡Maldita sea! No te separes de nosotros. Los tres entramos en el ascensor, Rick y yo cabreados y ella triunfante por haberse salido con la suya. Se pensará que soy gilipollas y que no sé que se ha vestido así para provocarme y para provocar al otro cabrón que va a estar allí. Está muy equivocada si piensa que va a poder escaparse con él. Con una fuga por semana es más que suficiente, joder. Se sube con su hermano en el coche y yo les sigo con el mío. Cuando llegamos, ya están todos allí, Jackson y Connor incluidos. Wendy se baja del coche y le ve, se sonríen y camina hacia él pero Rick la sujeta del brazo.
— Ni se te pase por la cabeza —suena amenazante.
Ella solo bufa y se suelta dando un tirón. Connor le guiña un ojo y saca su móvil del bolsillo delantero de sus vaqueros. A los pocos segundos el de Wendy suena, observo cómo lo desbloquea y lee el mensaje que, sospecho, ese cabrón le ha escrito. Sonríe cual colegiala y levanta la vista para mirarle antes de ponerse a escribir. Mierda. Quiero arrancarle el móvil de las manos y estampárselo a ese idiota en la cabeza. Jenna y Vicky se bajan de su descapotable y caminan hacia nosotros. Le dan un beso a Rick, bajo la mueca de asco de Wendy y después vienen hacia mí. Ella me mira, esperando para ver lo que hago. Agarro a las dos del culo y las pego a mí, apretándolas bien, a lo que ellas sueltan un pequeño gemido. Beso a una y le meto la lengua a la otra. Siento la mirada furiosa de la mocosa y eso me la pone más dura.
— Nene, tienes ganas hoy, eh —susurra Jenna en mi oreja—. Estas de enhorabuena porque estreno lencería.
— Estaré encantado de arrancártela después —le guiño un ojo y vuelvo a besarla. ¿Mi hermano me quiere joder? Muy bien, a ver quién jode a quien. Entro en mi habitación de nuevo y cojo mi teléfono.
Yo: Mi hermano me obliga a ir a las carreras esta noche para no dejarme sola. ¿Irás?
Connor: Claro, preciosa, allí nos vemos. De puta madre.
De una manera o de otra, siempre me salgo con la mía. Decido ponerme lo más putón posible. En parte para joder a mí hermano, en otra para poner aún más a Connor y en la mayor parte para ver la reacción de Josh. Sí, lo sé, entre nosotros no va a volver a pasar nada pero me da igual. Sé que me desea. Cuando llegamos, busco a Connor con la mirada y lo encuentro en seguida. Está apoyado junto a su ¿hermano? en su coche. Me sonríe cuando me ve y se muerde el labio, mirándome de arriba abajo. Intento ir hacia él pero mi hermano me sujeta. Puto pesado. Connor me guiña el ojo y saca su móvil.
Connor: Esta noche estás que te sales, nena.
Yo: Gracias, tonto. ¿El que está a tu lado es tu hermano?
Connor: Sí, corre contra el idiota de Josh.
Yo: ¿Y tú corres? Connor: No, peleo. Y estoy dispuesto a pelear con quien sea por acabar la noche contigo.
Yo: Pues suerte con eso, creo que va a ser imposible. Connor: Algo haremos. Voy a escribirle de nuevo cuando los clones aparecen en un descapotable amarillo, se bajan y besan a mi hermano. Puaj. Después van hacia Josh y él me mira antes de agarrarlas del culo y apretárselo provocando un asqueroso gemido por su parte.
— Es la hora, Phoenix —el hermano de Connor se acerca—. Por cierto, estás muy buena, cuñadita — añade guiñándome un ojo. Me sonrojo al momento por el inesperado comentario. Eso significa que Connor le ha hablado de mí. Josh se abalanza sobre él de repente, pero antes de que le toque le sujetan entre mi hermano y Jay y tiran de él hacía atrás. Sé que va a correr con un tal Jackson así que imagino que ese será su nombre. El susodicho se ríe a carcajadas pero Connor le dice algo que provoca que se detenga.
— Súbete al maldito coche y corramos, que es para lo único que vales. Y ya ni para eso —le dice Josh.
— Cierra la boca, gilipollas. No soy yo el que sale ardiendo —Jackson ríe de nuevo junto con el resto de sus amigos, a excepción de Connor que cambia de expresión y se lamenta en bajo. Lo que pasa a continuación sucede en cuestión de segundos: Jay y Rick se miran mutuamente y sueltan a Josh para dejar que se lance sobre Jackson. Le da un puñetazo en la cara y al segundo otro más, sin darle tiempo a defenderse. Los amigos de él se meten, Connor incluido. Jay y Tom, además de los otros dos chicos que estaban el otro día en casa, golpean a los amigos de Jackson, mientras que mi hermano se pega con Connor. Entre toda la gente veo a Josh sobre Jackson tumbado en el suelo y golpeando su cara sin descanso. Connor se libra de mi hermano de una patada y corre hacía Josh, agarrándole por el cuello para hacerle levantar y liberar a Jackson. Rick me busca con la mirada y después mira detrás de mí.
— ¡Alice, sácala de aquí! —me giro y veo a la rubia de piernas largas aproximándose.
— Vamos —sujeta mi brazo con fuera y tira.
— ¡No me toques! ¡No pienso irme sin Josh y sin mi hermano! —forcejeo con ella.
— ¡No seas estúpida! ¡Lo mejor que puedes hacer por ellos es largarte de aquí! Dudo un momento mientras observo la batalla que se acaba de formar, cómo lo puñetazos vuelan, la sangre salpica la tierra y todas las chicas gritan como imbéciles. ¿De qué coño sirve gritar en estos casos? Me ponen enferma. Finalmente decido que Alice tiene razón, así que monto con ella en lo que imagino es su coche y arranca sin mirar atrás.
NARRA JOSH
— Cierra la boca, gilipollas. No soy yo el que sale ardiendo. La sangre llega a mi cerebro y todo se nubla. Rick y Jay me sueltan y lo interpreto como una invitación a dejarme llevar. Lanzo mi puño contra la cara de ese hijo de puta una y otra vez, le pego una patada en el estómago haciéndolo caer y colocándome sobre su pecho, inmovilizo sus brazos con mis rodillas y atizo su cara una y otra vez. De repente siento un brazo alrededor de mi cuello, tirando con fuerza y haciéndome levantar. Me giro lo suficiente para ver quién es y entonces la rabia vuelve a dominarme. Me vuelvo una bestia. Doy un cabezazo hacia atrás, acertando de lleno en su nariz. Me suelta llevándose las manos para detener la sangre y aprovecho para darle otro puñetazo. Miro a mi alrededor y veo que ha estallado una batalla, todos se golpean entre ellos y entonces vuelvo a la realidad cuando no encuentro a Wendy. Tampoco están las gemelas ni Alice.
— ¡Wendy! —le doy otro puñetazo a Connor y me giro buscándola con la mirada— ¡Wendy! — ¡Se ha ido con Alice! —me grita Rick, que ahora está pegando a Jackson. Se escuchan unas sirenas a lo lejos, así que tiro de él para que se levante y largarnos de aquí antes de que todos los coches se pongan en marcha y nos sea imposible escapar. Esto se va a poner muy feo y mas de uno pasará la noche en el calabozo.
— ¡Hermano, déjalo! ¡Tenemos que irnos! Tiro más fuerte de él y salimos corriendo hacia nuestros coches, acelerando al máximo y conduciendo en la dirección contraria.
NARRA WENDY
— ¿Qué cojones ha pasado ahí? — Lo inevitable, joder. Mi hermano es un maldito bocazas —da un fuerte golpe al salpicadero con esas uñas de dos centímetros.
— ¿Tu… tu…? — Sí, deja de tartamudear que pareces retrasada. Es mi hermano y sí, Connor también.
— Pero Connor… ¿cuántos años tienes? —no entiendo nada.
— Los mismos que él, somos mellizos —dice Alice acelerando más.
— ¿Y por qué le ha dicho eso tu hermano a Josh? —ella me mira dudosa y tarda en responder.
— Eso deberías preguntárselo a él —ten por seguro que lo haré. Cuando nos metemos en el garaje, me doy cuenta de que el descapotable de las gemelas viene detrás.
— La madre que les pario, joder —se queja Vicky cuando baja.
— No digáis una puta palabra que ya lo se —les dice Alice mientras las cuatro caminamos hacia el ascensor.
— Me había comprado un tanga nuevo que quería que Josh me arrancara esta noche —Jenna hace pucheros mientras se retoca el maquillaje en el espejo y me mira a través de él —¿De qué coño te has disfrazado? — De vosotras —le respondo con una sonrisa sarcástica. Alice se ríe pero a ellas no les hace ni puta gracia.
— Tienes suerte de ser la hermana de Rick, sino ya habría limpiado el suelo con tu cara —sospecho que esta es la que quiso pegarme el otro día cuando la mandé a la puta calle.
— Me gustaría ver como lo intentas.
— Bueno, bueno, ya vale —la rubia se coloca entre las dos y echa a Jenna hacia atrás—. Ya hemos tenido suficientes peleas por hoy Salimos del ascensor y entonces me doy cuenta de que Rick me ha quitado las llaves para que no pueda salir sin ellos.
— No tengo llaves.
— Yo sí —Alice mete la mano entre sus tetas y saca una llave plateada. Entramos y ellas se tumban en el sofá, como si estuvieran en su casa. Es la primera vez que estoy a solas con estas tres y no me siento nada a gusto. Estoy nerviosa por saber lo que habrá pasado con mi hermano y con Josh.
— ¿No deberíamos llamarles? —retuerzo mis dedos con nerviosismo y me siento junto a la rubia.
— Saben arreglárselas solos —dice una réplica con indiferencia. Diez minutos después, ya han cogido la marihuana del armario y se han hecho un porro cada una. Se han vuelto a sentar en el sofá y están viendo una película.
— Deberías calmarte, toma —Alice me ofrece el que se ha hecho ella.
— Gracias —lo cojo y le doy una calada.
— Así que te follas a mi hermano —comenta sin apartar la vista de la película. Me atraganto con el humo y empiezo a toser mientras ellas se ríen.
— No… yo no… — Nena, os escuche en mi casa. Gimes más alto que estas dos juntas —señala a las gemelas con la cabeza. Oh, Dios, mátame. No, yo voy a matar a Connor.
— No te avergüences, tonta. Todas dicen que folla bastante bien.
— Pues sí, no lo hace nada mal —es la verdad, joder. En ese momento la puerta se abre y un Josh y un Rick cubiertos de sangre entran. Me levanto corriendo y voy hacia ellos.
— Joder, ¿estáis bien? — Sí, no te preocupes —mi hermano intenta sonreírme. Josh solo pasa por delante de todos y se va directo a su habitación. Miro a Rick, tratando de averiguar lo que ha pasado.
— Déjalo. Necesita estar solo un rato —me dice leyendo mis intenciones de ir tras él. Mi hermano va a su habitación y yo detrás de él, se quita la ropa y se desnuda por completo, metiéndose en el baño. Me giro porque, desde luego, no quiero ver parte de su anatomía, pero no me marcho.
— ¿Por qué le ha dicho eso Jackson? Lo de salir ardiendo…
— Déjalo ya, Wendy. No es cosa tuya —dice mientras se limpia la sangre dentro de la ducha. Tiene un labio claramente partido y los nudillos llenos de sangre, aunque no creo que sea suya.
— Quiero saberlo.
— Pues tendrás que preguntárselo a él.
— Bien —me doy la vuelta para salir del baño.
— ¡Pero ahora no! —grita, pero le ignoro.