Henderson v/s Scott.
Y así, la vemos partir y con Andy detrás de ella que nos mira como si fuéramos unos malditos desgraciados…
—Mierda, creo que la cagamos, Henderson.
—No te hagas el tonto, lo hiciste con alevosía y premeditación, Scott. Sabias perfectamente que ella iba a explotar y no te detuviste con lo que sea que estuvieras queriendo demostrar.
—No pensé que se enojaría tanto, ella no es así.
—Eso es lo que tú piensas, Scott. Hanny tiene su carácter y eso en parte es lo que ha hecho que me enamore de ella.
Ambos nos quedamos en silencio, uno cargado de preguntas sin respuesta. Los dos la habíamos cagado y entendía que Hanny se hubiera molestado, pero ¿Qué podía esperar? Era el chico que estaba enamorado de mi chica.
Ver a ese muchacho frente a mí me hizo dudar de lo que estaba haciendo con Hanny, él puede verse como un niño, pero es lo suficientemente maduro para darse cuenta de lo que estaba sucediendo entre su amiga y yo, creo que por eso comenzó con este jueguito de yo sé más de ella que tú, me buscó para que explotara y juro que me aguanté y mucho, pero lo que nos dijo Hanny terminó de derrumbar esa pared imaginaria que había construido y ahora estábamos los dos solos, podía decirle lo que quisiera.
—Mira Scott, puede que no sea el hombre que esperabas para Hanny y eso lo entiendo, pero ella me eligió para ser su compañero y yo haré todo lo que está en mis manos para seguir junto a ella y hacerla feliz.
—¿Y quieres que yo te crea? Vamos, Henderson algo debiste hacer para que ella te apoyara en esa supuesta misión y ahora sea tu novia, no me la creo que de la nada naciera este “Amor” que se profesan como si estuvieran en una novela.
—¿Quieres honestidad, Scott?
—Pues claro que la quiero, yo no soy cualquier persona en la vida de Hanny y como dices, tú quieres hacerla feliz y yo también. Y si está en mí sacarte de la ecuación ten por seguro que lo haré.
—Está bien, Scott dispara ¿Qué quieres saber? — con ese discurso no me quedaba de otra, el chiquillo me mira analizándome y luego se digna a hablar.
—Absolutamente todo, Henderson y parte desde el principio, no quiero resúmenes.
—Tienes agallas, Scott.
—Como todo un Scott, eso es lo que dice mi papá.
—Está bien, seré honesto contigo, pero no quiero que la juzgues o la critiques porque si hay algo que Hanny ha sabido hacer en todo este tiempo es ganarse mi respeto ¿entendido?
—Como dijiste, Henderson dispara, yo veré que hago después con esa información.
Con esa premisa entre ambos, comencé a contarle cómo había conocido a Hanny y de las cosas que pensé ese primer día en la academia, de las veces que me dejó con la boca abierta demostrándome que era la mejor de su clase y de las otras en que me hizo enfurecer. Mientras le hablaba, notaba sus expresiones, algunas de molestia y otras de admiración, me daba cuenta del gran cariño que le tenia y que no estaba sentado ahí porque fuera un ex celoso, era verdaderamente un amigo que necesitaba saber la verdad de lo que estaba viviendo su amiga junto a mí.
Se rio como loco cuando le conté que ella había dicho que pensaba que era gay y de cómo la pillé con Somerson en su habitación ese día que le hice la propuesta.
Le hablé del porqué se lo había pedido a ella y que hasta la fecha seguía preguntándome en qué nos había metido al hacerle la propuesta y de como de a poquito se fue metiendo en mi día a día y en mi corazón.
—¿Y me quieres decir que ella aceptó como si nada tu petición?
—Como si nada no, le ofrecí la recomendación para su postulación al FBI y fue ahí que aceptó de inmediato.
—Pero si no la necesita, para eso tiene al tío Miles o hasta a José, estoy seguro de que él será el sucesor del tío ahora que quiere jubilarse.
—Eso lo supe tarde, cuando conocí a tu familia en la barbacoa del domingo y me encontré con que el director Miles es uno de los mejores amigos de tus papás, aún sigo impresionado de todo lo que hace tu familia.
—Y eso que recién los bienes conociendo.
—Son todos un tanto extraños, hasta diría que un tanto extraterrestres—por fin estábamos más sueltos hablando y la risa que soltó Cameron por mi pachotada me terminó contagiando.
—Así que ya te incluyeron en la barbacoa, me tienes impresionado ya te los ganaste. Te doy un punto en tu cruzada.
—No creas que fue tan fácil, al principio tus hermanos me miraban con recelo, sobre todo Alma y Thomas, me costó y creo que aún me cuesta sobre todo sabiendo lo que pasa en mi familia, pero tus papás han sido muy amables conmigo y mi suegro, aunque dramático, lo está tratando de superar.
—Y todo eso de que tu familia tiene que ver con los tipos de Dublín—fue una afirmación más que una pregunta y me dejó helado.
—¿Cómo sabes eso?
—Recuerda, lo dijiste. Además no te hagas el tonto, me imagino que mi papá o el tío Miles les dijeron que yo traigo la información que envió la interpol ¿no’
—Tienes razón, solo te estaba probando—mentira, no lo recordaba, fueron tantas las cosas que me dijeron ese día que colapsé, pero me daba un poco de vergüenza contárselo.
—Que no sea un vejete como tú no quiere decir que no tenga experiencia, Henderson. Aun no me conoces y los años que llevo de experiencia puede que sean más que los tuyos.
—Me lo puedo imaginar.
—¿Sabes algo? —lo miré como buscando lo que quiere decirme, pero su rostro lo único que mostraba era una sonrisa un tanto apenada—. Te diré que aún me duele que Hanny me haya mandado a la Friendzone, pero eso no quiere decir que la dejara de amar así de fácil, para eso tendrán que pasar muchas cosas y obviamente el tiempo curará las heridas de mi corazoncito roto por mi primer amor, pero tampoco puedo negar que verla así contigo me trajo algo de paz, saber que ella está bien y que tú la miras con los mismos ojitos de borrego y a ella feliz me deja tranquilo, no sé si ustedes terminaran juntos o todo acabará cuando terminen su teatrito, pero si de algo te sirve Hanny es la mujer más leal del mundo y si te dijo que te iba a apoyar, lo va a hacer.
—Lo sé y de verdad espero que estos sentimientos tan bonitos que estamos teniendo el uno por el otro sean de verdad y no simplemente por ayudarnos mutuamente.
—Tienes claro que es solo ella la que te está ayudando, Henderson—nuevamente afirmaba y a mí no me quedaba más que darle la razón—. No nos veamos la suerte entre gitanos, ella no te necesita para brillar y tiene los contactos para ser lo que ella quiera, así como el lema de Barbie.
—¿Qué acabas de decir?
—¿El lema de Barbie?
—No, lo otro.
—Ah… — creo que se quedó pegado o algo así porque no reaccionaba— Te refieres a que ella tiene los contactos.
—Eso, sí eso…
—¿Y eso qué tiene que ver con lo que hemos estado conversando?
—Mi padre…
—No te estoy entendiendo, Henderson.
—Es solo una idea. Mira, desde que mi papá vio a Hanny cambió de inmediato su actitud con respecto a mi “novia” —hago las comillas en la palabra novia para que me siga en la idea— y puede que sea estúpido lo que estoy diciendo, pero estoy casi seguro de que cuando supo quién era ella algo empezó a tramar.
—Por eso crees que quiere que formalices el compromiso tan rápido ¿no?
—Es más que lógico ¿no?
—Tienes un punto, pero ¿qué podría querer tu padre con lo que representa Hanny? Digamos que ella es una Scott como todos, aunque no tenga el apellido y ya te diste cuenta de eso, pero Hanny jamás haría algo en contra de la ley, de hecho lo más ilegal que ha hecho es robarle las galletas a la abuela Glorita y se delató sola.
—¿Será posible que pueda acceder a la información que tienes de esos tipos?
—Podría, pero déjame preguntarle al tío Miles, no quisiera pasarlo a llevar y después que me terminen de crucificar.
—Te entiendo… ¿Cuándo te reunirás con él?
—Esperaba hacerlo en el concierto de navidad, por suerte se retrasó con el nacimiento de Stella y la aparición de Ángel.
—¿Ángel?
—¿No que ya tú los conocías?
—Ayer fuimos a ver a la pequeña Stella, pero había demasiadas personas y Hanny quería estar con Joshua.
—Tu sobrino.
—Así es.
—Pues es una historia larga de contar…
—¿Y ya se hicieron amigos?
—¿Tú qué crees mi dulce de tiramisú?
—Hanny.
Verla de pie sonriendo, como si lo que hubiera hecho fuera premeditado me sacó una sonora carcajada. Se acercó a nosotros y abrazó a su amigo como si nada y él se dejó querer, por mi parte me di cuenta de que Cameron Scott no era mi enemigo a vencer, era yo mismo con mis inseguridades y temores de perderla, porque definitivamente de algo estaba seguro con esta conversación.
Hanna Cicarelli es el amor de mi vida.
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