Julio Cesar está en la oficina, junto a Rossi encargándose de las cosas que le tocaba hacer a Estella. No para de pensar en cómo acercarse a Daniel, sin que éste se sienta incómodo. «Debo encontrar la manera de estar los dos a solas» «necesito hablar con él». —Rossi querida, necesitamos los informes de producción, de la semana pasada —le dice Julio César intentando deshacerse de ella por un rato— ¿me los puedes conseguir?. —¿Los necesita en este momento? —le pregunta Rossi— recuerde que a las diez tiene una reunión con el señor Prado. —Sí, los necesito con urgencia —le responde Julio César. —Está bien, en un momento regreso —dice Rossi, caminando hacia la puerta — ¿se le ofrece algo más? —pregunta antes de salir. —No, nada más. ¡Gracias! —le responde Julio César mientras ve hacia la

