SAMARA
Salí disparada hacia los baños, no podía creer lo que acababa de suceder como era posible que nos volvíamos a encontrar y lo peor la forma en la que me recordaba, sentía que mi cara ardía por lo roja que me había puesto. Al llegar a los baños me encerré en un cubículo y solté todo el aire que contenía en mis pulmones sentí un alivio y mi pulso comenzó a regularse, necesitaba mantener mi cabeza fría para procesar lo que ocurrió en esos pocos minutos.
Realmente me dio pena la forma en la que me recordaba pero me alegraba volver a ver a mi guardián, seguía igual de guapo y sin duda sus ojos estaban más bonitos que antes pero me saco de onda al recordar lo que había dicho mi compañera de que el chico nuevo estaba enfermo, ¿enserio se trataba de él? no podía creerlo si siempre lo había visto muy normal nunca note algo extraño, sabía que en algún momento volveria a verlo y me llenaba de nervios no sabía de qué manera iniciar una conversación si de casualidad me hablaba.
Los días posteriores trate de evitar a toda costa el área en dónde se encontraba su salón no quería toparmelo por nada del mundo sabía que me llamaria de nuevo de la forma en la que lo hizo y enserio me daba mucha pena de igual manera evitaba que mi profesor me pidiera ir a dejar cosas a su aula siempre me encontraba a la pesaba de Georgina que me pedía las cosas para ir en mi lugar lo cual por primera vez lo hacía con mucho gusto, claro que quería saber el nombre de ese chico para saber a quien debo agradecerle por todo lo que hizo por mí pero no tenía el valor de estar frente a él, la forma en la que lo evite la última vez también fue muy vergonzosa.
Un día mientras iba caminando perdida en mis pensamientos por el pasillo hacia los baños, no iba prestando nada de atención iba agachada pensando cómo le haría para lograr aprender el poema que el profesor Remigio me dio recitar, tenía mucha pena hablar frente a los demás así que mi maestro pensó que está era una de las mejores maneras de motivarme a hacerlo, si supiera que su método me aterraba mucho más que tan solo levantar la mano para dar una respuesta.
De pronto sentía que chocaba con algo o alguien, me dolió mucho mi cabeza, para mi mala suerte al levantar la mirada se trataba del chico nuevo a quien trate de evitar durante tantas semanas por obra del destino estaba hoy frente a mí, se veía algo molesto pero al verme a la cara su semblante cambio se le dibujo una gran sonrisa en el rostro, se veía tan divino de esa manera no podías evitar no sonreírle en respuesta, y como lo imaginé tantas veces me llamo de esa forma:
-¿Coletitas torcidas?
(trate de salir corriendo pero el me sujeto del brazo)
-No huyas de nuevo por favor, se que tal vez te de pena que te recuerde de esa forma pero no tuve la oportunidad de preguntarte cómo te llamabas en ninguna de las situaciones en las que nos conocimos
-(apenada) Si, me da mucha vergüenza por lo que me recuerdas no puedo verte ni siquiera a la cara
-¿por qué? te veías muy tierna con ese peinado
-(sentía como mi cara se ponía como tomate) claro que no
Debía cambiar el tema como diera lugar si seguía hablando de aquellos años iba a ponerme más roja de la pena y sería inevitable que no lo notará. Parecía que estábamos conectados porque mientras yo pensaba en una estrategia para desviar la conversación, él lo hizo hablándome de una disculpa:
-(serio) la verdad quiero ofrecerte una disculpa por la promesa que no pude cumplirte
-(emocionada) ¿de verdad lo recuerdas?
-Claro jamás lo olvidaría pero por fuerzas mayores no pude hacerla
-No te preocupes ahora lo entiendo aunque en aquel tiempo no te puedo negar que me moleste muchísimo
-eso imaginé (dándome su mano) entonces ¿somos amigos?
-(sonriendo) si claro amigos
Estaba dándole la mano cuando sentía que alguien me jalaba por la espalda, se trataba de Georgina la cuál estaba furiosa porque él estaba hablando conmigo, solo le sonrió y me pidió que fuera con ella ya que supuestamente ella el profesor me buscaba, no quería irme sin saber su nombre y de nuevo como si estuvieramos conectados:
-Soy Evan
-(le grite mientras Georgina me arrastraba a su lado) Yo, Samara
Al dar vuelta en el pasillo alcance a verlo sonreír, eso era señal de que me había escuchado a pesar de la gran discusión que me esperaba con Georgina eso no me importaba porque al fin conocía el nombre de mi guardián, sin duda le quedaba perfecto era un nombre muy bonito. Al llegar al salón la pesada de Geo no dejaba de gritar un montón de cosas las cuales yo ignoraba por completo no dejaba de escuchar en mi cabeza la dulce voz de Evan pronunciando su nombre me sentía tan feliz de poder tenerlo como amigo podría conocerlo mucho más y preguntarte por todo lo que había sucedido en los encuentros que tuvimos antes, en los que nos conocimos, era genial tener un amigo nuevo ya que solamente tenía a Camila, después de que Georgina se alejara por completo de mi, sin duda venían días muy divertidos o eso llegue a imaginar porque se avecinaba una gran tragedia.