EVAN
El estar todo este tiempo encerrado en mi casa con mi madre toda paranoica con cada movimiento que hacía me estaba volviendo loco no dejaba de pensar todo el tiempo en Samara en la valiosa oportunidad que perdí de lograr conocerla mejor, sin duda hubiéramos sido grandes amigos, la pobre de seguro se preocupo al no verme más espero que no se enterará que estoy enfermo no me gusta que las personas me tratan diferente al enterarse yo solo quiero ser un chico normal pero ya veo que ese deseo nunca se me concederá en esta vida.
Es tan aburrido tomar clases en casa, es verdad que no socializaba con los demás chicos pero era divertido ser parte de un grupo y observar como era tener una vida común, realmente deseaba con todas mis fuerzas que de alguna manera está enfermedad pudiera curarse pero tristemente aún no hay respuesta para ello simplemente cada experimento médico me da un poco más de tiempo. Me cae bien mi profesor Franco pues hace de todo el pobre para que no me aburra en sus clases pero ya estoy entrando a la adolescencia no soporto estar encerrado en estas cuatro paredes, quiero salir y conocer el mundo si de cualquier manera me voy a ir de este mundo al menos quiero hacerlo disfrutando el poco tiempo que me queda.
Así que un domingo me armó de valor y enfrento a mi madre, se que le partiré el corazón ya que siempre me doblegó y sedo a sus súplicas pero está vez no lo haré ya voy al nivel preparatoria, no estoy dispuesto a perder más tiempo, como me sucedió en la primaria perdí un año tuve que repetir todo porque mi madre me saco, entre con paso firme a la cocina donde se encontraba muy feliz preparando unos postres ya que tendría una de sus reuniones con unos amigos suyos que venían cada fin de semana de visita nunca los he visto ya que justo el día que vienen es cuando tengo una de mis clases, solo se que se conocen de años y que tienen una hija de la edad de mi hermano, pero es un misterio quienes son que trataré de resolver más adelante, estoy listo para decirle todo mi madre de sorprende de verme fuera de mi cuarto:
-ohh, cariño ¿qué haces aquí? vuelve a tu cama no quiero que te agites o algo ya sabes que puedes llamarme por el megáfono si necesitas algo para eso lo instalamos
-(serio) no mamá, necesito hablar de algo importante contigo, por favor escucha hasta el final antes de que me des tus argumentos
-(nerviosa) de acuerdo mi niño te escucho
-ma, se que te preocupas mucho por mi y que haces todo por mi bien pero quiero vivir en cierta manera una vida normal, aunque se que es imposible pero al menos quiero fingir que no es no quiero sentirme en una prisión aquí, porque así siento nuestra casa no como lo que realmente debería ser, un hogar, al terminar mi nivel secundaria en casa me inscribiré en una preparatoria para ir de manera presencial espero y respetes mi decisión al menos quiero olvidar por un momento que estoy enfermo mamá ¿es malo que sienta eso?
-(llorando) claro que no Cariño, yo más que nadie quisiera que tu vida fuera como todos los demás chicos, entiendo perfecto que anheles ser como los demás pero hijo es algo muy riesgoso, pero está bien lo intentaremos solamente con la condición que busques una cerca del hospital donde te atienden por si algún episodio te vuelve a ocurrir
-(emocionado) Claro que mi mamá te haré caso en todo lo que me digas para cuidarme, enserio muchas gracias no sabes lo feliz que me hace poder volver a la escuela
Pensé que sería más difícil convencerla pero creo que las terapias a las que su amiga le recomendó acudir les estaban funcionando, me alegraba que por primera vez aceptará lo que decidía hacer sin duda estábamos progresando en su sobreprotección, me puse como loco en mi computadora buscando todas las preparatorias cerca de mi hospital pero era algo difícil encontrar información en línea pero mi profesor me ayudó con ello, al final encontramos una que estaba a cinco minutos, tenía buenas referencias y lo que más me llamo era que tenían un club de manga sin duda eso fue lo que me atrapó me encantaban por eso comencé a tomar cursos de dibujo ya que quería crear mis propios personajes y lograr a publicar uno algún día, estaba más que decidido era la correcta.
Dos meses después llegó el gran día, toda la noche me la pasé muerto de nervios tanto así que casi no dormí, era el primer día en un lugar completamente nuevo, tomaría el autobús ya que era una manera en la que mis padres evitaban el tráfico para ir a sus trabajos. Aún así como si fuera un niño de preescolar los dos me acompañaron hasta la parada de autobús no pase vergüenza ya que era el primero en subirme así que aproveche para tomar el último asiento poco a poco se fue llenando, yo iba sumergido en mi lectura ignorando el resto hasta que el chófer freno haciendo que se me cayera mi libro, me agache para recogerlo cua do escuché un alboroto en el autobús era un chico fastidioso que le gritaba a alguien que se sentará con él, no le puse atención me dedique a recoger mi libro de manda y los dibujos que usaba como separadores, me apresure más cuando sentí que alguien estaba a lado mirándome.
Al levantar mi mirada no podía creerlo era Samara me quedé en shock mirándola y ella estaba igual ya había perdido toda esperanza de volver a cruzarme con ella, sin duda nuestros caminos estaban destinados a cruzarse después de esto sin duda esto hacia que mi emoción por volver a la escuela aumentara, nada ni nadie volvería a arruinar mi oportunidad de estar a lado de ella.