SAMARA
Estaba tan emocionada de ver a Evan de nuevo pero a la vez nerviosa por la reacción de Noah no quería perder a mi mejor amigo solo porque no le agradaba su presencia, estuve dándole vueltas en la cabeza a como resolvería toda esta situación que ni siquiera me percate que ya habíamos llegado a la escuela sino que Evan me codeo para indicarme que era hora de bajarnos yo le sonreí toda apenada y me dispuse a levantarme para poder bajar.
Al llegar a la puerta note que Noah me estaba esperando con cara de pocos amigos me iba preparando mentalmente para un bombardeo de preguntas sobre Evan, suspiré al llegar a su lado y puse mi mejor cara:
-Ey Noah ¿y esa cara larga? (trate de bromear para que el ambiente fuera más ameno)
-Pues me ignoraste ya veo que hiciste un nuevo amigo muy rápido
-No es un nuevo amigo, de hecho conozco a Evan desde que éramos muy pequeños
-(se entristeció) osea que lo conociste primero que yo eso lo explica todo
-Noah no te pongas en ese plan siempre seremos mejores amigos eso nunca va a cambiar
-¿y él Mara? en la forma que lo miras se nota que no se ven como simples amigos
-(nerviosa) no se de que hablas, son imaginaciones tuyas, camina o llegaremos tarde
Evite ese tema por completo ni siquiera yo estaba segura de lo que sentía por Evan era una gran confusión porque realmente deseaba con todas mis fuerzas saber de él, me preocupaba todo el tiempo por saber cómo la estaba pasando no se mi corazón se aceleraba muchísimo con tan solo verlo y me ponía tan nerviosa cuando me miraba solo esperaba que pronto pudiera resolver el dilema que tenía mi corazón.
Llegamos a la dirección en dónde se nos entregaría nuestro horario con la asignación de aula y nos llevamos una sorpresa al comprobar que Noah y yo no estaríamos en el mismo grupo eso me puso algo triste ya que estaría completamente sola en un nuevo grupo, a él tampoco le agrado la noticia pero prometimos que los descansos los pasaríamos juntos era al menos el consuelo que nos quedaba.
Nos despedimos al salir de dirección y cada uno tomo el rumbo hacia su salón yo iba demasiado nerviosa pues no era buena para hacer amigos así que tenía el temor de pasarla mal en mi nuevo grupo, llegue al fin a la entrada de mi nueva aula las manos me sudaban espantosamente por los nervios, me arme de valor y gire la perilla al entrar me tope con unos ojos familiares, era Evan me relaje por completo al verlo al menos tenía a alguien conocido a mi lado, le sonreí y me acerque para sentarme a su lado:
-Hola, ¿no te molesta si me siento aquí?
-(sonriendo) Hola, claro que no Coletitas eres bienvenida
-oye ya no me digas así ya sabes mi nombre
,-Lo sé, pero me gusta decirte así te vez linda cuando te enojas
-No me enoja, me da pena que me recuerdes por eso
-¿por qué? te veías muy linda peinada así jejeje
-No te burles, se que se me veía espantoso ese peinado
-Claro que no Samara eras muy tierna de pequeña
Ya no pudimos seguir nuestra conversación pues la campana sonó haciendo que el salón se fuera llenando rápidamente ya que el profesor iba llegando, todas las clases fueron las típicas del primer día en las que todos los profesores te preguntaban tu nombre, edad y de dónde venías, cosas demasiado aburridas pero el tiempo era ameno al observar a Evan estar muy concentrado prestando atención a cada uno de los profesores, yo aprovechaba ese momento para analizarlo sin duda se veía algo diferente, ya no tenía esa carita de niño cada vez se veía más varonil y esos ojos azules eran más intensos tenía unas bonitas pestañas, no podía creer lo que estaba pensando, ¿que demonios me estaba pasando? era imposible que me estuviera enamorado de Evan, deseche esas ideas de mi mente y me propuse el distraerme con otra cosa para no seguir enlelada admirandolo.
Después de la clase de Química salimos al descanso yo me apresure a salir para ir a la cafetería a buscar a Noah quería evitar un poco a Evan pues me ponía demasiado nerviosa en su presencia quería aclarar un poco mi mente, cuando llegue Noah ya me estaba esperando en una mesa me hizo señas para que fuera a acompañarlo, le sonreí y me apresure a llegar a su lado, cuando sentí que alguien tomaba mi mano y me arrastraba hacia afuera de la cafetería, era Evan que me llevo a toda prisa por el pasillo hasta que llegamos a una de las salidas que daban al campo de fútbol, salimos y nos sentamos en una de las bancas que se encontraban debajo de unos hermosos árboles de sauce, no soltaba mi mano y yo lo veía algo aterrada:
-¿Qué te pasa Evan? no tenías porque sacarme así de la cafetería
-Lo siento, tenía que hacerlo no puedo aguantar más necesito aclarar está duda Samara
-¿de qué hablas?
-¿ese tipo es tu novio? con el que te ibas a sentar en la cafetería
-se llama Noah y es mi mejor amigo, y si me disculpas debe estar preocupado esperándome (estaba lista para pararme)
-(tomo mi mano) por favor no te vayas hablemos un poco quieres, hay mucho que quiero saber de ti
-hablemos en otro momento ¿sí? le prometí a Noah comer con él ya que no estamos juntos en el mismo salón
-De acuerdo, entiendo él es tu amigo primero que yo no te preocupes no pasa nada anda ve
Me rompió el corazón la expresión con la que lo dijo pero es que moría de nervios cuando estaba a su lado mi corazón se ponía como loco pero a pesar de eso por alguna razón tampoco quería alejarme de él, así que aunque me arrepentiría de mi decisión lo invite a qué se sentará con nosotros, se le iluminó el rostro cuando se lo dije iba muy feliz a mi lado mientras íbamos de regreso a la cafetería, lo primero que hice al llegar a la entrada fue buscar a Noah con la mirada él cuál estaba todo ansioso con su celular de seguro estuvo llamándome todo el tiempo pero yo lo había olvidado en mi casillero, al verme sonrió pero no le duró mucho la felicidad cuando vio quien me acompañaba.
Esperaba que ocurriera un milagro para lograr que estos dos se llevarán bien estaba ideando mil planes para hacerlo mientras nos acercábamos a la mesa.