Zach
Después de desmayarse llevamos a conejo blanco a la habitación de medicina. El doctor dijo que fue por la energía, era demasiada para ella. No está acostumbrada a usarla. Yo digo que fue la impresión ¿Cómo no impresionarse? Tiene dos talentos: Tierra y Agua.
— ¿Estas seguro que fue ella, Zachary?
— La vi con mis propios ojos. Ella hizo lo que ninguno de nosotros había hecho nunca.
— Tal vez alguien lo hizo. Sabes que tienes conflictos con algunos chicos de La central. Tal vez alguien tuvo una visión de ella. Sabía lo que haría y quiso ayudarla — Conozco a mi abuelo, tiene miedo y no quiere aceptar la verdad. Ella es La dama de la nieve.
— Peter, fue ella; ella tiene dos talentos. Ninguno de nosotros tiene dos. ¡Tú sabes mas que nadie lo que eso significa!
— Tranquilo, Zachary...
— ¡Esto es peligroso, Peter! ¿¡Como quieres que me tranquilice!? — hago una pausa al ver que Conejo blanco se mueve en su lugar y bajo la voz — Si ella, llega a caer en manos de la alianza negra... Si ella es una de ellos ahora...
— Ella no saldrá de aquí, no hasta saber de lo que es capaz. Hasta poder confiar en ella, pero te dire esto Zachary: no te involucres mucho. Ella no es nuestra amiga, no aún. — A lo lejos se oye un grito. Después la alarma, ya están aquí. Saben sobre ella. — Llévala a un lugar seguro, no dejes que la vean, mucho menos que la toquen.
Tomo a Conejo blanco rápidamente entre mis brazos y me dirijo hacia el almacén. Tomo una mochila e introduzco en ella unas cuantas provisiones, suficientes para los dos. Voy hacia la salida del almacén, recorro todo el pasillo principal. Derecha, Izquierda, Izquierda, Derecha, agujero de en medio. Llegamos al cuarto rojo, está muy oscuro, hago una bola de fuego para saber donde pisar. Justo enfrente está la puerta que lleva al exterior. Se a donde llevarla. A veces los lugares más peligrosos son los mas seguros. La dejo en el colchón n***o.
— Conejo blanco — Golpeo despacio su mejilla. Me acerco más a su cara — ¡Conejo blanco! — Abre sus ojos lentamente.
— ¿Que haces? — Susurra y una imagen de nosotros besándonos llega a mi cabeza
— ¿Qué? Tu creíste... — Comienzo a reír a carcajadas. Se ruboriza. — eso no pasará, Winter. — Sigo riendo — No todavía... — me mira aún más sonrojada. De nuevo suelto una carcajada, se levanta. "Que idiota, lo detesto" — Si me detestaras tanto no desearías besarme ¿No crees?
— ¡Estoy harta! ¡Me voy de aquí! — La detengo del brazo.
— Debemos salir de aquí.
— ¡No! ¡No iré a ningún lugar contigo! — me empuja. Es fuerte, me agrada.
— Debes de... — La tomo del brazo de nuevo.
— ¿Por qué debería? ¡Bajame!
— Shh... Estas en peligro ahora. No sabes utilizar tus talentos aún y eso te hace débil e indefensa ante personas malas. Ahora, sígueme.
— ¿Débil?
— Winter... por favor, vamonos. — Entro en el túnel pequeño que va hacia el exterior. Abro la puentecilla que esta en la pared salgo y extiendo mi mano hacia Conejo blanco. Ella la toma molesta y la saco de ese lugar. Al salir aparta bruscamente su mano. — Si, de nada.
Le extiendo la mochila y la arrebata de mis manos. No dice nada ni una sola palabra. Cierro la puertecilla. Me enfoco en la ira y la presión al escuchar voces. Siento como Conejo blanco comienza a alterarse. No por las voces.
Por mi...
Winter
Estoy Furiosa. Odio que me hable de esa manera. Odio que se adentre en mis pensamientos. Cuando por fin llego al exterior aparto mi mano de el. No quiero tocarlo jamás.
— Si, de nada. — Me da su mochila. Se la arrebato de la mano. No merece un gracias después de haberme tratado de esa manera, ¿Quien rayos se cree? Se escuchan voces acercándose. Genial.
De pronto se pone extraño, una capa de fuego se extiende por todo su cuerpo, y comienza a deformarse, un inmenso miedo inunda mi interior. Veo como se coloca en cuatro patas y comienza a hacerse mas grande. La ropa que llevaba puesta comienza a convertirse en pelo y cubre todo su cuerpo. Su cara llega a la altura de la mía. Era un lobo de nuevo.
"No grites o nos encontrarán" Escucho dentro de mi cabeza.
"No pensaba hacerlo. Oh, pero eso tú lo sabes."
"Sube a mi lomo, vamos, apresúrate."
"¿Que? Eres enorme ¿Cómo piensas que haré eso?" Se escuchan mas cerca las voces.
"No hay tiempo, sujetate fuerte cuando estés arriba."
Antes de poder preguntar corre tras de mi y me toma por la chaqueta con su enorme hocico. Del susto suelto un grito. ¡POR AQUÍ! se escucha del otro lado de la puerta. Cierro los ojos y cuando los abro ya estaba sentada en su lomo. Tomo dos mechones de su pelo. Uno de cada lado de su cuello. Y el arranca. Corre muy fuerte. El frío aire golpea mi cara. Cierro los ojos al sentir que podría quedarme ciega del frío y me agacho para que su cabeza tape mi cara. El aire ya no me molesta. Pero el miedo me inunda. Siento como mi cuerpo tiembla y estoy segura que no solo es por el frío.
"Tranquila, es como montar un caballo."
"Hablas en serio? ¿Un caballo? " Ríe. "No me hace gracia. ¿Solo puedes transformarte en lobo?"
"No, hasta el momento: Caballo, un águila, perro, gato, lobo, pero he hablado con mas"
"¡¿Por que no te transformaste en un caballo?!"
"Me gusta intimidar a la gente. Los caballos no intimidan a nadie"
"Idiota." Reí
* * *
Recorrimos unos 16 kilómetros hacia una cueva. Se ve habitada. Hay madera en ella. Zach se recuesta dejando una altura perfecta para que yo pueda bajar. Se transforma pero yo me enfoco mas en el ruido que hay en la cueva. Alguien o algo respira profundamente. Escucho los pasos de Zach y dirijo mi mirada hacia él. De la mochila comienza a sacar ropa, está... desnudo. Me volteó rápidamente y espero a que termine de cambiarse.
"¿Qué pasa Winter? ¿Te comió la lengua el lobo?" Ríe mientras volteo los ojos.
— Listo, ya puedes voltear.
Zach tomó unos cuantos pedazos de madera y con su mano lanzó fuego encendiéndola. De pronto la cueva se ilumina completamente y puedo ver lo que se encuentra al fondo. Un inmenso terror inunda mi ser. Un oso yace dormido en el fondo de la cueva. Un enorme oso.
"Ni se te ocurra gritar o se despertará molesta. Y créeme, no quieres verla molesta."
Ahogo el grito que quería salir. Zach se dirige hacia ella, le susurra algo al oído, mientras ésta abre los ojos y los míos se abren como platos. Me esta mirando, me mira, se levanta, es enorme. Se dirige a mi, no se ve contento, Zach se pone frente a mi. Los dos se miran a los ojos y después... Algo extraño pasa: Me mira a mi, mira a Zach de nuevo, se da la vuelta y regresa a el lugar en donde estaba desde un principio.
— Ella es Forest, es una amiga, no te hará daño.
— ¿Estas seguro de eso? — dije percatándome de la mirada salvaje de la enorme osa.
— Si, le expliqué que eres mi nueva amiga. Es un poco celosa, pero ya se le pasará.
— Un poco eh... ¿No se supone que debería estar hibernado?
— No, la primavera está acabando.
Forest me lanzó un ligero gruñido. ¿La primavera está acabando? No entiendo... Hay muchas cosas que no entiendo, ¿Cómo empezó todo esto? ¿Cuando se dieron cuenta de sus poderes? ¿Que está pasando?
— Eso debía explicártelo mi abuelo. Pero no está aquí... Así que te diré lo que sé. Esto estaba planeado, había una profecía. Que dice que el mundo terminará en hielo. ¿Recuerdas el calentamiento global?
— ¿Como olvidarlo? Calores terribles.
— Bueno. Los polos se estaban derritiendo y de ser así, el mundo sería un completo desastre. El plan según los científicos era crear una renovación a los polos. Creando células para que los polos dejaran de derretirse y en cambio, se recuperara lo que se había perdido.
— Y entonces fallaron...
— Exacto, pero alguien debió alterar los químicos, todo se salio de control. En vez de que todo regresara a la normalidad y los polos se renovaran, el frío se expandió a todo el mundo y efectos secundarios vinieron con él. Los cascarones de Hielo, los talentos, todo eso. El plan no era renovar los polos. El verdadero plan...
— Era renovar el mundo...
— Si...
— ¿Y ese plan?... ¿Saben quien lo creo?
— No lo sabemos con exactitud. Pero... Mi abuelo cree que no son de este mundo.
— No me digas... ¿Como descubrieron que tenían talentos?
— Yo y mi abuelo, descubrimos los nuestros, por nuestra cuenta. Yo fui el primero, un día desperté y había un oso gigante queriendo comernos a mi y a mi abuelo, queriendo proteger a sus dos bebés, de los intrusos que habían llegado a su cueva. De pronto pude entender exactamente lo que nos decía. Nos pedía de favor que nos fuéramos. Pero yo le dije con mi mente, como si ya supiera lo que hacia, que nos dejara quedar una noche y que le pagaríamos con comida al día siguiente. Ella nos dijo que no era necesario mientras no lastimáramos a sus pequeños. — me percaté, que hablaba de Forest. Pero... no había bebés — Murieron. No todos tenemos bondad en nuestros corazones.
— Lo siento. — dije mirando a Forest. Sus ojos cambiaron completamente.
— El Fuego y las transformaciones llegaron después. Cuando la alianza negra me perseguía, tenia miedo, entonces una bola de fuego salio de mi mano. Sentía el cuerpo caliente, como fuego rodeaba mi cuerpo y yo me elevé en el cielo.
— ¿Y como es que lo controlan? ¿Cómo aprendieron a usar sus talentos?
— Yo soy el líder del talento fuego... Cuando nuestro grupo reclutó personas de cada uno de los talentos. Una mañana despertamos después de haber tenido un sueño. Es como si hubiéramos absorbido toda la información sobre ese talento de algún libro en solo una noche. Como si eso que controlara este plan nos hubiera otorgado ese secreto, para así entrenarlos. Después de ahí fuimos reclutando a más personas y ayudando gente que no entendía lo que sucedía... como tú.
— Dijiste: todos los talentos ¿Cuantos talentos hay?
— Son los cuatro elementos de la naturaleza; Agua, Fuego, Tierra y Aire, cada uno tiene talentos especiales además de poder crear o controlar su elemento. Yo, soy fuego; tengo tres talentos. Leer mentes. Creo que tu tienes experiencia con eso - dijo sarcásticamente - otro de mis talentos es tomar luz solar y colocarla en lugares pequeños sin que caliente mucho o poco. Así es como tenemos un "pequeño sol" en La Central. Finalmente puedo comunicarme, transformarme y controlar animales.
Agua, tú... Pueden controlar y hacer crecer las plantas, sin la necesidad de una semilla. Invisibilidad, eso no creo que deba explicarlo - Reímos al mismo tiempo - Pueden atravesar paredes, objetos grandes y personas, se apropian de cuerpos vivientes. Pero al hacerlo los lastiman. Es por eso que no lo utilizan, a menos que sea una emergencia o sean de la élite para reunir información.
Tierra - hizo una pausa - al parecer también tienes este. Ellos controlan la gravedad de los cuerpos y de la tierra hasta a dos kilómetros de distancia de ellos. Pueden levantarse a ellos mismos. Hacen campos de fuerza muy resistentes para ellos mismos y para otras personas si así lo desea. Aunque aún no han podido crear un campo de fuerza lo suficientemente grande como para proteger a La Central. Las personas que estuvieron dentro del campo cuando fue creado pueden salir y entrar sin ningún problema. Y por último transforman su piel a la similitud de una roca: fuertes y resistentes.
Los de talento aire: controlan el clima a diferentes magnitudes. Desde toda la ciudad, hasta la central o a una sola persona. No es que desaparezcan. Sino que son demasiado rápidos. Tanto que no puedes verlos cuando se están desplazando de un lugar a otro. También pueden ver el futuro, más no no alterarlo.
Estoy sin palabras. Atónita. Esto es tan... Oh dios.
— Lo sé. Impresionante, ¿No?
— Demasiado y aterrador — llegan repentinamente unas palabras en mi cabeza: "La dama de la nieve" ¿Quién es ella? ¿Qué significa?
— ¿Qué acabas de pensar?
— ¡Deja de leer mis pensamientos!
— Tranquilízate Conejo blanco y repite lo que haz dicho.
— ¿Quién es la dama de la nieve?
Se queda callado, después de un tiempo me mira. Me doy cuenta de que Forest esta detrás de el escuchando atenta. Zach se enfoca en el fuego.
— Una chica del elemento Aire tuvo un sueño una noche, una premonición. Sobre una chica que nacería de nuevo y podría salvarnos, o llevarnos a la perdición. Esta chica puede escoger su destino, dependiendo a sus acciones. Decidir si salvar la tierra acabando con este frió infierno o... dejarla así, gobernar la tierra y tenernos como sus esclavos.
— ¿Y quien es ella?
— Aún creemos no haberla visto. — Seguía mirando fijamente al fuego.
— ¿Y como sabrán si es ella?
— Sera la única en el planeta que tenga todos los elementos y talentos que hay.
— Y eso es fácil porque...
— Porque nadie hasta ahora, de todos los que hemos conocido, tiene mas de un elemento. — y entonces entendí lo que quería decirme.
— ¿Tu crees que yo...
—No, Winter. Yo sé que tu eres la dama de la nieve.
Diablos.
Zach
Lleva ya media hora sin hablar, está atónita. "No... esto no puede pasarme. Yo no soy." Es lo único que leo en sus pensamientos...
— Winter... — No me contesta. — Winter deberíamos dormir
Se recuesta en el suelo dándome la espalda.
Yo hago lo mismo.
Después de un rato, todo se ve... n***o.