Capítulo 25: Una Promesa en la Tormenta Cada día con Miguel es un paso hacia la confianza, pero también un recordatorio de lo frágil que es. La llamada del padre de Elena, aunque resultó ser solo trabajo, abrió una g****a en la paz que intentábamos construir. Su transparencia, su esfuerzo por mostrarme que no había secretos, me dio esperanza, pero las sombras de su pasado y los rumores en la oficina siguen acechando. Amarlo es mi refugio, pero también mi prueba, y aunque quiero creer en nosotros, el miedo a otra sorpresa me mantiene en guardia. Esta semana, Miguel intentó cerrar esa g****a, pero una nueva verdad salió a la luz, dejándome con el corazón en un puño. Era un jueves, y llegué a la oficina con una mezcla de cansancio y determinación. Me senté en mi escritorio, afuera del despa

