Capítulo 26: Un Eco del Pasado Cada paso que doy con Miguel es un acto de fe. Su promesa en la terraza, su confesión sobre Elena, me dio esperanza, pero también me dejó con una verdad incómoda: su mundo, con sus conexiones y su pasado, siempre estará ahí, como un eco que no se apaga. En la oficina, las miradas y los rumores siguen, pero su amor —sus besos, sus mensajes, su forma de mirarme— es mi ancla. Quiero confiar, quiero construir ese futuro que me prometió, pero el miedo a otra sorpresa me mantiene alerta. Esta semana, un descubrimiento inesperado volvió a sacudir mi corazón, pero también me mostró una parte de Miguel que no conocía. Era un viernes, y llegué a la oficina con una mezcla de cansancio y determinación. Me senté en mi escritorio, afuera del despacho de Miguel, y encendí

