NARRA BRIAR
—Vamos al auto, es hora de la ceremonia —me dijo papá. Salí de casa, sintiendo que no volvería por aquí jamás. Me sentí nostálgica y muy triste a medida que el auto avanzaba hacia la iglesia. Nadie decía nada en el coche, era todo silencio. El viaje aprecio eterno, seguía teniendo esa sensación extraña en el estómago, como si en cualquier momento vomitaria todo lo que había comido en el desayuno. Me desperté con la sensación de que sería un buen día, que no dejaría que las intrigas de Lilith me afectarán, que iría a la boda de Maisie... jamás pensé que ella se iría y me dejaría con todo a mi sola.
Cuando llegamos a la iglesia supe que no había vuelta atrás, la oportunidad de huir ya se había esfumado. Papá abrió mi puerta y me dio la mano para salir. Llevaba el velo cubriendo mi rostro, así Levi no podrá notar que no soy Maisie hasta cuando el padre le diga que tiene que besarme.
Las campanas de la iglesia empezaron a sonar a medida que avanzaba y una canción de piano empezó a sonar. Los presentes en la iglesia de pusieron de pie, mi padre me tomaba el brazo con mucha fuerza, como si tenía miedo de que yo saliera corriendo en cualquier momento.
—Papá, no es necesario que hagas eso. No voy a huir, ya estoy aquí, no pienso hacer lo mismo que Maisie. —murmure a lo bajo a medida que avanzaba.
—Es por precaución, cariño.
Al final del pasillo estaba un hombre alto, de traje, con su pelo completamente arreglado. Jamás había visto a Levi en persona pero era muy guapo, apuesto y elegante. Jamás pensé que me casaría con un hombre tan lindo como este, pero solo pensé en que me repudiaría una vez que supiera que era yo su futura esposa y no una belleza de revista.
Estoy segura de que estaría muy decepcionado.
Cuando llegamos cerca de él, papá me dejó allí para ponerse con Lilith a mi lado. Sentí el toque de Levi por primera vez, su mano tomó la mía y lo noté sonreír. Si tan solo supiera que no soy la chica que el esperaba. Ansío que cuando le toque subirle el velo me desprecia y cancele todo esto, que busque a Maisie y la haga casarse. Estoy cruzando los dedos para que eso pase, es mi última oportunidad para salir de aquí. Si bien Levi es un hombre apuesto y guapo que cualquier mujer estaría loca por casarse con el, soy consiente de que no soy su tipo de mujer y no quiero vivir en un matrimonio engañada.
La mano de Lilith me daba empujones para que volviera a la realidad. Sabía que solo estaba aquí para cerciorarse de que contestara a como debía ser y que no saliera huyendo de aquí.
—Queridos hermanos, estamos aquí para celebrar el matrimonio Brooks McAllister. —el padre inicio con la ceremonia, dando un enorme sermón. Estaba más que nerviosa porque llegara el momento del beso, porque sabía que ese momento sería el decisivo. Tenía la cabeza gacha todo el tiempo, deseando que esto terminara de una buena vez.
El momento de los votos había llegado, me giré a Levi, quien empezó a subirme el velo. Estaba muy nerviosa. Su mano se acercó a mi barbilla e hizo que enderezara la cabeza y lo mirara.
Su semblante cambió en ese momento y pude ver ira en sus ojos. Miró a Lilith y de ella a mi. Seguro estaba decepcionado o enojado porque lo habían engañado. Seguro quería gritar y hacer escándalo pero no podía hacerlo porque habían cámaras aquí. Es el momento donde tenía que cancelar la boda pero no lo hizo. Segundos después su semblante cambió, ya no tenía esa mirada de ira sino de compresión. No entendí su cambio tan repentino.
—Briar Brooks, ¿aceptas como esposo a Levi McAllister para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe? —preguntó el padre.
Mi boca se quedó muda, sentí el pellizco de Lilith en mi brazo que me hizo responder.
—Si, acepto.
—Levi McAllister, ¿aceptas como esposa a Briar Brooks para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe? —le pregunto.
—Acepto —dijo sin dudarlo. Lo cual me desconcertó mucho.
—Entonces los declaro marido y mujer, señor McAllister puede besar a la novia.
Levi se acercó decidido, me tomó de la cintura y me atrajo hacia el. Sus labios tocaron los míos en un beso que pareció eterno, pensé que apenas rosaríamos los labios para guardar apariencias pero no fue así. Sentí un cosquilleo en mi estómago en ese momento, con ese beso. Jamás me habían besado así. Cuando abrí los ojos Levi articuló una media sonrisa que me dejó atónita.
¿Esto está pasando? Porque se supone que tiene que estar muy enojado y planeando venganza por haber sido engañado y sin embargo está aquí sonriéndome y pareciendo no estar enfadado por nada.
La gente aplaudió porque ahora ya era la esposa de Levi. Ya estaba casada con este hombre. Sus amistades vinieron a saludarlo, me sentía fuera de lugar cuando ellos también me felicitaban a mi, no sabía que hacer o que decirles. Era todo nuevo para mi, siempre he sido bastante tímida y tener a toda esta gente con sus ojos puesto en mi era bastante estresante.
—Ya estarás contenta —me dice Lilith mientras Levi está hablando con sus familiares. —Al inicio puede que hayas estado renuente y te hayas hecho la ofendida pero yo sé que estás feliz por haberte casado con un millonario. Estas ocupando el lugar de mi hija que no se te olvide, solo eres una sustituta. Puede que Levi te rechace y quiera buscar a Maisie para casarse con ella
—Es lo mejor que puede hacer. —respondí seria.
—Muchacha insolente. Te crees mucho ahora que eres la señora McAllister, ¿no? Pues no te va a durar mucho el teatrito. Confío en que todo se resuelva a mi favor. A mi tampoco me gusta que te hayas hecho su esposa, mi hija es quien debía de estar aquí, siendo revista de las portadas más importantes y no tu.
—¿Como están? —papá se acercó—Briar, gracias por no arruinar todo —papá me abrazó.
—Es lo último que haré por ti, papá, que conste que esto lo hice solo por ti porque a pesar de todo te quiero, eres mi padre y no podría odiarte pero después de lo que hiciste no pienso volver a tener contemplaciones con una persona que no las tiene conmigo. —le dije a lo bajo. Papá se separó y me miró un poco enojado.
—Felicidades, Briar.
—Aún no entiendo por qué Levi no ha dicho nada sobre esto. —murmure. —se supone que el sabía que tenía que casarse con Maisie.
—La gente incluido el sabía que tenía que casarse con una de mis hijas, pero no sabían exactamente cuál.
—Dudo que Levi no haya querido averiguar con quien se iba a casar —les hago saber.
—Waylon, necesito hablar contigo —le dijo Levi, acercándose. Tenía ese porte serio, estaba segura de que hablarían precisamente de eso.
—Claro —papá y el se fueron a una esquina a hablar.
—Por tu bien espero que Levi te quiera en su vida porque sino no habrá servido hacer nada de esto.
—Si no me quisiera en su vida no se habría casado.
—Por favor, tiene una reputación que cuidar. No me sorprendería que quisiera divorciarse de inmediato por tener una esposa no tan agraciada como tú. Todo hubiera sido diferente si mi hija se hubiera casado con el.
—¿Entonces por qué no vas a buscarla u la obligas a que lo haga? Me harías un enorme favor. —espete.
—Ahora te haces la respondona porque sientes que tienes el respaldo de Levi pues déjame decirte que el no será tu salvador. Nuestra relación sigue igual y no tengo por qué tratarte bien.
—Todavía no entiendo por qué me odias tanto —murmure a lo bajo.
—Eres el vivo retrato de tu madre, por eso.
Odiaba cuando esta mujer mencionaba a mi madre, ella era una mujer buena y pura y Lilith solo manchaba su imagen. Me daba rabia y quería gritarle de todo, pero solo me quedaba callada: quizás me hacía falta más carácter.
Me limpié una lagrima solitaria que venía por mi mejilla y me dispuse a ver todo a mi alrededor para no escuchar las estupideces que decía Lilith. La iglesia estaba llena de gente y los fotógrafos no dejaban de tomar fotos, a decir verdad el flash me tenía medio mareada. Lo único que quería era irme de aquí y estar sola, tranquila. Ahora lo que me preocupaba era que Levi y yo teníamos que vivir juntos, temía que del infierno que vivía en mi casa pasara a otro infierno en la suya.
Creía mucho en el pretty privilege y yo estaba muy lejos de obtenerlo, mas que todo porque estaba muy lejos de ser hermosa.
Una mano en mi cintura me hizo saltar del susto y peor cuando vi de quien se trataba.