Arthur sigue chillando y se que solo le da vergüenza admitir que la oscuridad no es lo suyo. me tiró en la cama y mientras me río este se cansa de gritar y quejarse. —¿quieres que te abrace mientras duermes?. es mi trabajo como hermano. se queda en silencio. —¿aun duermes con luz de noche?. lo escucho gruñir. dice finalmente derrotado y todo frustrado al ver que no voy a dejar de molestarlo. —vale, te abrazo mientras duermes para que el monstruo malo debajo de tu cama y en tu clóset no te jale los pies mientras duermes. si intento de insulto me hace reír aún más. —el fin de semana voy a molestarte. hoy voy al cumpleaños de Víktoria. —calla perra, es obvio que le gustan los hombres mayores como yo, niño llorón, pero si, hoy voy a sus cumpleaños, ya sabes, lo clásico, ir al jawbre

