En la sala de conferencias, Darcy se sentó frente a Isabella y la miró con interés. Claramente incómoda, la chica dijo: —No he hecho nada malo —Darcy se incorporó y se acercó todavía mas, le dijo: —No te estoy señalando de nada en absoluto. —Entonces, ¿Porque me pidió venir aquí contigo? —Pues te estaban intimidando, no puedo soportar esas cosas. —Ah, era eso —dijo Isabella vagamente. Después un momento mas de silencio, la chica pareció recordar que la estaban difamando, así que ella dijo con voz aguda. —Nada de lo que esas personas dijeron es verdad—Darcy había escuchado una buena parte de las acusaciones, pero ella no era de las que se dejaría llevar, así que se rió sutilmente y dijo lo siguiente: —Algo de lo que dijo podría ser cierto, ¿no lo crees? —¡No, no, no es así! —inquiri

