La música a todo dar, chicos borrachos afuera de la casa, otros desnudos, chicas en tanga, luces de diversos colores. Eso era lo que yo esperaba, sin embargo, solo había pequeños grupos de personas vestidas elegantemente, hablando con una bebida en mano, la música suave, el jardín decorado en un estilo rústico... Y un Michael muy guapo en traje saludándonos. - ¿Qué le pasó a esta fiesta Michael? -murmuré. Normalmente el hacía fiestas extravagantes y donde prácticamente gente que ni conocíamos se metía. - Mis padres están en casa... Saldrán en unos minutos -rio. - Vaya, creí que Abby realmente te había cambiado. - Así es, pero no en lo absoluto, ella ama las fiestas -carcajeó-. ¡Deberías verla beber alcohol! ¡Es asombrosa! ¡Aguanta

