- Si te sientes mareada es normal, bebiste demasiado -repitió el doctor por quinta vez. - De acuerdo -sonreí. - Se quedará un buen tiempo en cama, por lo que sé es bueno que se recueste y descanse -dijo Adam ayudándome a pararme. - Si, segu... -pero entonces recordé algo muy importante-. ¡No! ¡Yo tengo una cita! -dije alterada-. ¡Haless! -grité. Ella entró asustada. Cuando desperté el doctor pidió que solo uno se quedara para recibir indicaciones de mi cuidado, ese fue Adam. - ¿Qué pasa? -preguntó llegando a mi lado toda alarmada. - Tranquila, relaja la raja. Necesito ropa, voy a ir con el director a... - ¡Ah! ¡La cita con el director! -exclamó. El doctor me miró mal. - ¡S

