- Oh vaya... -bostecé mientras me tallaba los ojos. Me paré y me estiré lentamente. Caminé arrastrando los pies y rascándome la cabeza. Abrí las cortinas como una princesa y vi el sol. ¿El sol? ¿Qué hace el sol a las 6:00 am en el cielo? ¡Debería estar escondido aun! A menos que... No, no, no, no, no... me quejé corriendo por mi celular. 9:42 am. - ¡Carajo! -gruñí. Salí corriendo al vestidor y me arreglé a lo estúpido, ¿cómo? Unas mayas con flores naranjas, encima una falda rosa fosforescente y arriba una playera de... ¿Ah? ¿Cars? Agarré mi mochila junto con una bolsa que traía la ropa del día en que llegué y salí de casa molesta y apurada. Dado a la adrenalina, no me di cuenta que: uno, estaba despeinada y dos, traía solo calcetines, ah, pero lo

