- ¿Qué hace la joven dama de la casa? -preguntó Roger entrando a mi habitación. - Empacando -murmuré metiendo blusas y pantalones a una maleta. - ¿Empacando? Creí que la ropa que usabas era de aquí -rio sentándose en mi cama. - Agh, cierto -gruñí sacado los montones de ropa que había en la maleta-. Supongo que sólo tendré que ir por la ropa con la que llegué y mi mochila -reí nerviosa y me senté junto a Roger. - Estás triste -afirmó. - Un poco. Es solo que ya me había acostumbrado a estar aquí y, la madre de Gastón como que me odia. - Escuché que le hiciste algo malo a su hijo... - Eso depende. - ¿De qué? -me miró diverti

