En New York

2203 Words
Luego de algunos minutos de viaje, Merlía y Benjamín, llegaron al Mount Sinaí, Merlía llamó a Emanuel para avisarles que habían llegado, el los aguardaba en el despacho del doctor, en el 3re piso, quién estaba a punto de dar el nuevo parte médico —bueno, voy subiendo el ascensor con Benjamín, ya me dejaron entrar —aquí los espero , le contestó Emanuel. Merlía se notaba nerviosa, iba arreglándose el pelo mientras se miraba en el espejo del ascensor, sacó de su bolso n***o un labial rojo para retocarse los labios Benjamín la miró y le dijo —usted es hermosa como sea señorita, no tiene que arreglarse tanto —uy, Benjamín, dijo Merlía, gracias por el cumplido –es la verdad señorita, no es ningún cumplido, la moto nerviosa —Nerviosa yo, dijo Merlía queriendo ocultar sus emociones –si, usted, pero tranquila, es entendible, pero si le sirve de algo, quiero decirle que todo va a salir bien –oh gracias Benjamín,ella le respondió dándole una palmada en el hombro derecho, — ya me han dicho lo mismo varías veces, es bueno saber que hay tantas personas apoyándome a pesar de esta adversidad, y tu eres una de esas personas. —Gracias señorita, ustedes pueden contar conmigo para lo que necesiten. –lo se, concluyó Merlía con una sonrisa Llegaron al tercer piso, la puerta del ascensor se abrió Y Emanuel los esperaba afuera —oh, amiga, por fin llegaron le dijo el al verlos Merlía y Emanuel se saludaron con un abrazo y un beso en la mejilla —amigo, dijo Merlía, que bueno verte, y el doctor Emerson? Ya llegó –mm, mira, acaba de llegar, dijo Emanuel, señalando al doctor que se acercaba por detrás Merlía se dio la vuelta, y se encontró con el doctor de frente –hola doctor –hola señorita Soriano, le dijo el doctor a Merlía, y le dio la mano – La última vez que nos vimos, usted me dijo que hiciera mí trabajo, bueno, creo que lo he hecho, quiero que sepa que en este hospital estamos felices con la recuperación del Joven Carlos —Gracias Doctor —las gracias se las quiere dar , a usted, señorita, por no perder la fe y esperanza, vengan, pasen a mí despacho. Pasaron de inmediato al consultorio, el doctor al notar la impaciencia de Merlía dijo —señorita se que usted lo primero que desea es ir a ver al paciente, pero primero necesito ponerla al día sobre el estado del paciente. —Adelante doctor, contestó Merlía —Usted sabe, que el proceso de recuperación tras un coma puede comprender un mínimo de seis meses hasta años. —si, lo sé le contestó Merlía —Bien, también me gustaría advertirle que el paciente puede presentar ciertos episodios depresivos, y esto puede repercutir entre su circo familiar, por lo que yo recomiendo en estos casos, que adquiera los servicios de un profesional en el área de la conducta —ah, un psicólogo, le preguntó Merlía —exacto, nosotros podemos si desea, Ofrecerle los servicios del hospital, pero eso lo veremos más adelante. Merlía se levantó de la silla y le preguntó —Doctor, estamos listos para ver a Carlos, —, si, listos le dijo. —Entonces vamos Merlía se levantó de su silla, se dirigió hasta la puerta, el doctor se quedó observándola por unos segundos, mientras sonreía al ver el entusiasmo y el apuro que ella llevaba. Emmanuel y Benjamín le siguieron el paso al doctor, mientras Merlía ya los esperaba afuera —vamos al ascensor, dijo Emerson —Entramos todos? Preguntó Merlía, quién se detuvo en la puerta del ascensor y miró de un lado a otro —adelante señorita, tranquila, así de pequeño como lo ve, este aparato está preparado para sostener 800 kilos, le aseguró Emerson, —y no creo que entre nosotros cuatro superemos ese peso, pase sin miedo. Merlía entró y se acomodó al lado de Emanuel, —vamos al piso 4 les dijo el doctor. Al llegar, cuando se abrió la puerta, Merlía salió primero, —a la izquierda dijo el Doctor Cruzaron 3 puertas y al llegar a la número cuatro el doctor les dijo —hemos llegado, aquí está la habitación 404 Merlía fijó sus ojos en la ventana de cristal, desde afuera podía ver a Carlos acostado en la cama, ya no tenía los aparatos que le habían puesto desde la última vez que ella lo vió. —solo puedo permitir que una sola persona entre conmigo, dijo el doctor —Merli, Benjamín y yo te esperamos aquí afuera, le dijo Emanuel. —si señorita pase, acá estaremos, afirmó Benjamín mientras le tomaba la mano. —Adelante, dijo Emerson mientras le daba paso a Merlía para que se acomodarse en la habitación Merlía entró sin decir una sola palabra, pero miraba fijamente a Carlos en aquella cama, Se acercó por un momento hasta el para sentir su respiración, la respiración de Carlos era normal, aunque su corazón estaba siendo monitoreado Para medir su frecuencia cardíaca El doctor se acercó a Carlos, tomó su pulso, y su presión arterial, confirmando que todo andaba en orden , Merlía observaba cada paso que daba el doctor, el la miró de reojo mientras anotaba algunos datos en su computador —puede preguntarme lo que necesite señorita le dijo —ah, dijo Merlía un poco exaltada, —yo pensé que usted me explicaría un poco más sobre la condición de mí novio —si, eso haré ahora mismo, permítame terminar de anotar unos apuntes, ya estaré con usted El doctor se dio la vuelta y siguió escribiendo, mientras Merlia, no dejaba de examinar cada detalle en el cuerpo de Carlos, tocó su pecho para sentir su corazón, cerró sus ojos por unos segundos, y respiró profundo Emerson se acercó hasta ella la miró y le dijo —no se angustie, el paciente solo está durmiendo, pero su corazón está latiendo a la perfección, la entrada de aire a sus pulmones, lo hemos venido monitoreando, desde el día que despertó, ha podido respirar por sus propios medios. Merlía asomó una sonrisa a su rostro en señal de alivio —que fue lo primero que dijo cuando despertó doctor, preguntó ella —El paciente todavía no ha hablado, solo abrió los ojos y ha respondido a otros estímulos, lo del habla, ese es un punto que estamos evaluando —a qué se refiere doctor Emerson le pidió a Merlía que se sentara que necesitaba explicarle algo más, se fueron hasta el otro costado de la habitación. —señorita, quiero que usted sepa que mí compromiso es hacer todo lo posible para que mis pacientes, en este caso su prometido, puedan recuperarse del todo —si lo sé, contestó ella, pero —ja, ja, sonrió Emerson, pero, en estos casos, hay muchos puntos a evaluar, despertar de un coma, es un proceso lento, y necesito que usted se arme de paciencia, y que entienda que estamos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a su prometido, ese es mí deber, nuestro deber. — Volverá a hablar, caminará otra vez, Me reconocerá al verme? Preguntó ella desesperada, mientras lo miraba al doctor y después, no pudo contener sus lágrimas, y empezó a llorar sin remordimientos delante de el, Emerson la tomó de la mano, le pasó un pañuelo, no sabía que más hacer ante la situación. —perdón doctor, le dijo Merlía avergonzada —no se preocupe señorita, míreme, yo le voy hablar como un profesional, no voy a mentirle dándole falsas esperanzas, ¿puedo hablarle como a un padre? —si, contestó ella, mientras se secaba los ojos y se sacudía la nariz —Casi todos los que sufren un traumatismo craneoencefálico grave pierden la consciencia y alrededor del 10% no la ha recuperado un mes después Merlía abrió los ojos frente a él, — uy, doctor, qué dice —tranquila, no se asuste, solo le estoy dando un dato general, no quiere decir que a Carlos le pase lo mismo, con que el haya abierto los ojos, y que esté respirando solo, ya eso es un buen paso, El doctor se paró de la silla, y la miró a los ojos —recuerde, esto no es como en el cine, donde muestran esas películas que la gente se despierta de un coma y se reincorpora a la vida donde la dejó, no, la recuperación, puede tardar, y quiero ser claro con eso. —lo sé doctor, le dijo Merlía, quién también se puso de pié Mientras conversaban, se dieron cuenta que Carlos se movía, Merlía se acercó hasta la cama, se veía emocionada, y miraba al doctor esperanzada, ella se puso al costado, mientras que el doctor se arrimó hasta Carlos, y empezó a examinarlo. Lo primero que hizo fue verificar sus pupilas con un foco, le preguntó qué si lo escuchaba, que moviera los dedos Carlos, hizo un movimiento lento, pero eso le dio la seguridad al doctor de que el entendía lo que le preguntaba. Después de que Emerson descartara algún signo de parálisis en el cuerpo de Carlos, al verificar que sus pies respondieron perfectamente a los pequeños toques que le daba el, le pidió a Merlía que se acercara lentamente, ella tenía una sonrisa en su rostro que parecía pintada, y llevaba bien apretado entre sus manos, su bolso pequeño de color n***o, al que no quería soltar, el doctor le pidió que lo dejara sobre la silla, y que luego fuera hasta el, ella se acercó nerviosa. Emerson, le preguntó a Carlos que si recordaba quien era ella? Pero tras esa pregunta, no hubo ni batida de dedos, ni movimiento de pies Ella le preguntó al doctor asustada —Que pasa doctor, no lo escuchó —calma mí niña, estas cosas suelen pasar, Vamos despacio, recuerde El doctor volvió a preguntarle a Carlos si conocía a Merlía —joven Carlos, le dijo, si usted sabe quién es esta joven por favor, mueva las manos. Y otra vez no hubo respuesta, entonces el doctor le preguntó, —Joven Carlos, sinó sabe quién es, puede usted darme una señal, puede mover sus pies? Carlos Movió los pies, en señal de que no conocía a la chica que tenía de frente, al amor de su vida, a la mujer que había dejado todo, para estar a su lado Entonces, aquella respuesta desencadenó una angustia en el corazón de Merlía, ella se le acercó, le tocó la mano derecha, y le dijo —amor, no sabes quién soy, en verdad no me reconoces, soy Merlía soriano, tu prometida El tiró la mano a un lado en señal de rechazo, y los monitores empezaron a sonar, la presión de Carlos estaba descendiendo —señorita, le dijo el doctor, necesito que salga por favor, el doctor salió al pasillo, y fue hasta la recepción. —necesito una enfermera en la 404 de emergencia por favor. Merlía salió llorando, Emanuel se la encontró de frente —Merli qué tienes, qué pasó, está todo bien con Carlos Y ella gritaba, sentada en el piso, pegada de la pared, —no me reconoce, Carlos no sabe quién soy En eso llegó Benjamín quien había bajado al primer piso, y encontró a Merlía en ese estado, ayudó a Emanuel a incorporarla, ella se negaba a ponerse de pie, estaba incontenible, ella en ese estado, no podía revelar mucho de lo que había ocurrido en ese cuarto, que fue lo que la puso tan mal, preguntaba Benjamín Merlía solo gritaba, —no me reconoce, Carlos no sabe quién soy La llevaron hasta un sofá que había en la sala de espera del cuarto piso, le dieron agua para tratar de calmarla, pero ella no salía del estado de shocks. Después de unos minutos, el doctor sale de la sala, y le pide a Emanuel que se acerque, Merlía se había quedado sentada, recostada del hombro de Benjamín, habían logrado calmarla. El doctor le explicó a Emanuel, que al parecer el paciente Carlos, estaba presentando una especie de amnesia selectiva Emanuel se agarró la cabeza al escuchar esa noticia, —no salimos de una por Dios, mientras chocó su pueblo en la pared —Escuche joven le dijo el doctor, al paciente lo tuvimos que cedar después de estabilizar su presión alterial, mañana estaremos haciendo unos estudios, para saber qué tanto de sus recuerdos ha olvidado, pero, el sabe quién es, me respondió por su nombre, pero parece que tiene dificultad para recordar algunos sucesos de su vida. —bueno doctor, usted nos mantiene al tanto —si, vallan tranquilos, que mañana me estaré comunicando con ustedes, ah, y cuide bien a la señorita Merlía, le pidió el doctor y le puso la mano en el hombro, puedo entender por lo que están pasando. —gracias doctor, dijo Emanuel y se despidió. Emanuel ayudó a Benjamín a llevar a Merlía hasta el auto, habían pasado casi toda la tarde metidos en el hospital, le ofrecieron a Merlía llevarla a tomar algo, un café, a un bar, pero ella se negó, pidió que la llevasen a la casa, que estaba cansada y necesitaba dormir.
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