CAPITULO 2: Una visita de lo mas inesperada

2034 Words
VITO VANNICELLI Debo reconocer que la chica aguanto la mamada, aunque tuvo algunas arcadas, cuando la embestía y peor aun cuando eyaculé en su garganta, la verdad es que se contuvo de sacar mi semen. Me visto, acomodando mi m*****o semi erecto en mi pantalón, me fajo, pongo mi cinturón, mientras ella se pone en píe, ni siquiera soy lo suficientemente caballeroso para devolverle el favor, o siquiera ayudarla a ponerse en píe. —Gracias... estuvo... —Le digo mirándola a los ojos, ella se acerca, para tratar de besarme, pero lo evito, como siempre, odio besar, y mas aun después de que les terminé en la boca —... bien... La chica me mira con sorpresa, por el adjetivo tan pobre —¿Bien?... ¿Eso es todo? —Me pregunta casi ofendida —Pues... si... digo... dentro lo que cabe... —Eres un maldito cerdo —Se da media vuelta y se va. Yo sonrío de medio lado. No entiendo porque las mujeres creen que por una mamada, o una cogida en un lugar clandestino, ya te casarás con ellas. Solo es sexo, y ya. Algunas lo entienden bien, y son las mas divertidas, pero otras son de lo mas intensas. Tomo el café había dejado en el pequeño mueble y me dirijo a la oficina de Maicon. Pero en cuanto entro, me detengo de golpe un hombre de mas o menos 37 años, esta sentado frente a Maicon. Mai, esta algo nervioso frente a este hombre. —Vito —Se levanta Maicon, yo miro al hombre con la mirada tranquila, terminando de entrar a la oficina — Te presento a Ademir De Close —Dice nervioso, señalándonos respectivamente — Ademir te presento a mi amigo, y socio, Vito Vannicelli Ademir, se pone en píe con arrogancia, y eso basta para que me desagrade. Esta no es su oficina y venir a intimidar. Pero empeora cuando sus ojos me escanean. Y el desagrado es tan claro que mi sangre de inmediato hierve —Buenas días, mucho gusto señor — De Claus — Le digo, con el error claro, fingido. —Es De Close —Me corrige, despectivamente, sonrío en disculpa —Ya, lo siento, es que no estoy familiarizado aun completamente con el portugués — Le sonrío con fingida inocencia y veo como Maicon se tensa. Sé que algo le preocupa de este hombre, pero cuando tu fachada en este país es solo eso, fachada, nada mas te importa. —Si... me imagino —De nuevo destila arrogancia — Aunque según tengo entendido... se relaciona bien con las brasileñas Sonrío de medio lado “este hombre te vigila”, es la primera alerta que me manda mi cerebro —Ah pero no usamos la lengua para hablar —Mi tono se vuelve sucio, vulgar, poniendo a prueba a este hombre que se cree demasiado correcto —La juventud... —Dice sonriendo, pero esa sonrisa no le creo nada, pero yo me mantengo relajado, nos miramos, y algo en su mirada me dice que algo no esta bien, que me conoce mucho mas de lo que pretende mostrar, es él quien rompe el contacto visual, para mirar a Maicon —No sabía que hacías negocios con la familia italiana —¿Familia? —Le pregunto levantando una ceja —¿No creerás que no se la reputación de tu familia? —¿Y cual es esa reputación? Según usted... —Que tienen negocios ilícitos... que su padre se mezcló con las personas equivocadas... —Ah... claro... lo hizo, pero mis hermanos y yo, pagamos y denunciamos esto, solo nos quedamos con la empresa de nuestra madre, y tenemos varios años limpiando nuestro apellido... ya sabe... Quitarnos de esa tontería de que todos los italianos son mafiosos —Claro... pero si el rio suena... —Lo mismo se puede decir de usted ¿No lo cree? —No es que no sepa quien es, Ademir De Close, empresario exitoso, construyó su imperio a base de contactos políticos, tiene una empresa de construcción, la mas grande de sao Paolo. Es la encargada de las obras públicas, y tiene fama de inflar los precios, y compra materiales baratos, así su ganancia es mayor. Pero básicamente es un robo. Es un hombre que no había podido conocer, porque no hemos podido concordar, pero si que quería conocerlo... no hay fotos de él en internet, lo que me parece algo extraño. —Tiene razón... no todo lo que se dice es verdad... —Sonríe en disculpa, pero es claro que aun cree que tiene razón en que soy mafioso... y por supuesto que la tiene... —En fin... solo vine para extender la invitación de la cena, para la familia de Maicon... —Que amable, señor De Close —Sonrío de mecio lado y Maicon lo nota, sabe que me burlaré de él en cuanto “el señor” se largue. —Espero verlo ahí señor Vannicelli — Dice con algo de ironía —Claro que si, Señor De Close —Le respondo con el mismo tono El hombre sale de la oficina, demasiado arrogante, miro a Maicon con mi sonrisa burlona. —Ni se te ocurra —¿Qué no se me ocurra que? ¿Señor? —Me burlo y Maicon me mira mal —Vito, Ademir, es un hombre poderoso, y demasiado correcto... —No es así y lo sabes... — Le digo con la cara de “obvio no” Maicon va a responder, cuando recibe una llamada en el despacho. Solo me ve con desaprobación. —Brilho eco max, habla Maicon Ferreira. —Dice de forma educado y yo sonrío — Si, señor, lo entiendo —Yo levanto una ceja al notar la seriedad de Maicon — Si aquí esta Maicon me extiende el teléfono, y yo sonrío tengo una idea de quien puede ser —Hola, aquí el mas guapo de lo Vannicelli —Y escucho el suspiro de irritación al otro lado, no necesito escuchar su voz —¿Como estas Santi? —Preocupado, Vito —Y siempre tan directo —¿Por qué? ¿Nayla esta bien? ¿Pasó algo con los bebés? —Sé que Santino no esta preocupado por su familia, Nayla dió a luz a unos mellizos preciosos, que ahora tienen 3 meses, ahora mi hermano el mas amargado tiene 3 niñas y un niño que lo vuelven loco. —Vito... —Ya sé, Santi, y no tienes de que preocuparte —Hermanito tienes 6 meses en Brasil... y no has descubierto nada de Lazar... —Pues ya supe que nos mintieron con quien es lazar, y que además, sea quien sea, es poderoso aquí en Brasil... —Si follaras menos... y te enfocaras mas... seguro ya lo habrías encontrado, Vito —Santino, no voy a discutir mi vida sexual... —No me importa tu vida s****l, Vito, todos fuimos así en algún tiempo... —¿Entonces cuál es el maldito problema? —Le digo con voz perezosa —El problema es que todos supimos controlarnos, la v3rga no nos dominaba... —¿Es enserio? —Me burlo —Tu embarazaste a Nayla, y sino es porque Karim necesitaba nuestra ayuda, pudiste provocarnos un conflicto... —Le digo casi aburrido —Y ya ni hablemos de Alessandro que se tuvo que casar por follarse a la hermanita de Vlad —Me rio — ¿O que hay de Zita? Se metió con su guardaespaldas... así que no me digas que supieron controlarse, todos antepusieron sus deseos, después sus sentimientos... y yo... Pero me quedo callado, porque no quiero seguir esa línea —¿Tu qué, Vito? —Dice Santino, porque aunque Santi es el mas frio, también es el mas directo, y el que sabe mas cosas. —Dímelo... ¿Tu qué? Sacrificaste a tu amor...¿Eso es lo que ibas a decir? —No te atrevas a hablar de ella —Le digo molesto —Tu no tienes derecho —Lo tengo cuando me dices que tu lo sacrificaste por mi, por esta familia, por la organización... pero Vito... Llevas 6 meses en Brasil, y no la has buscado... Se hace un silencio denso, porque tiene razón, no he buscado a Salma, porque tengo miedo de encontrarla con una familia, feliz, y que me muestre que realmente yo no podía darle lo que ella quería, lo que Salma necesitaba. Santino suspira. —Mira... hermano, entiendo, Brasil es un país... interesante —Te mataré si repites esto frente a mi chaparra ¿Eh? —Sé que no quieres pensar en ella, y sé que el que andes de v3rga suelta, tiene mas que ver con olvidar el hecho de que estas en el mismo país que ella... Pero Vito... tienes que decidir que hacer, aprender a lidiar con esto... y a hacerte productivo, yo sé que eres capaz hermano, yo sé que eres bueno... sé de lo que eres capaz... cuando te enfocas Ahora el suspiro sale de mi, porque yo también lo sé, sé que puedo hacer mas de lo que estoy haciendo. Y también tiene razón, que parte de mi quiere seguir aquí porque aun no decido que hacer con Salma... pero por otro lado quiero irme lejos, no volver a este país, sabiendo que ella esta aquí. —Lo sé —Le digo al fin —Solo... no me presiones, no quiero que Lazar sospeche de lo que hago aquí... —Si es tan metódico como lo ha demostrado... podría apostar que ya sospecha que estas ahí... y lo que pretendes... —Por eso es perfecto que se enfoque en mi... así podemos tomarlo por sorpresa ¿No lo crees? —Si, solo esperemos que el cabrón siga adelante y caiga —Si, hoy iré a una cena de la elite, no te preocupes, voy enfocado... como debe ser... —Eso me parece perfecto, Vito, y cualquier cosa que necesites... —Lo sé, pero todo va bien por ahora —Perfecto —Por cierto —Digo ya mas calmado —¿Cómo te sientes con los nuevos bebés? —Estoy pensando en operarme, hermano. —¿Por qué? —Me río —¿No quieres otros 3 pares de gemelos? —Lorenzo no suelta a Nayla... —Me rio sabiendo lo que eso significa — Tengo que follarla casi a escondidas, de un bebé... —Jajaja, pero ya te tocaba un niño... —Y con uno basta... las niñas son un amor, las 3, mis princesas, pero Lorenzo es un cabrón... —Y aun así lo amas —Como un loco hermano —Me dice con la voz suavizándose — Además es el único que se parece ligeramente a los Vannicelli —Cállate, que Giulia y Aurora tienen tus ojos, y por las fotos, Valentina también —Si, Lorenzo tiene los ojos de su madre... Sonrío, porque a pesar de todo no conozco a mis sobrinos, mas que en fotos, también el nuevo de Zita, que es el clon de Salvatore. Y los trillizos de Al, pero siempre les envío regalos. —Espero poder ir a verlos pronto —Si, Nayla insiste en que debes de conocerlos. —Salúdamela mucho, Santi —Sabes que si... —Te quiero hermano —No digas eso cuando estas a miles de kilometros, solo... suena a despedida... —Se hace un silencio pesado, pero Santino lo rompe —También te quiero, hermano Colgamos la llamada. Maicon me observa curioso, y antes de que abra la boca lo callo —Ni se te ocurra —Ay vamos, Vit, ¿No esperas que no pregunte quien es “ella”? —No importa... ya no esta presente —Le digo con evasivas —¿La mataste? —¿Por qué es lo primero que piensas? El se ríe y se encoge de brazos. —Vamos, te llevo a casa, para que te alistes para ir a la cena —¿Qué tan formal debó ir? —Te dejé un traje en el closeth, úsalo —¿refieres al de camisa de manta? —Ese —Me va fatal la manta, parezco hippi —Úsalo —Yo me enfurruño, pero acepto. Bajo para ver el traje completo. Ya que.
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