POV VITO Bien mi cabeza es un puto torbellino cuando llego con Maicon y todos en la mesa, que no entiendo porque carajo me pusieron en la misma mesa que Ademir y Salma. No porque no sepa comportarme, sino que tengo que hacer un esfuerzo descomunal por hacerlo, cada tanto quiero voltear a donde esta Salma, repasar su cuerpo, sonreírle, provocarla, quiero hacer comentarios lascivos frente a Ademir, solo para verla ponerse roja de furia, pero tampoco lo haré, sé porque estoy aquí. Y necesito que Ademir vea que soy un hombre bien portado. Dentro de mi soy un hombre, caliente, y altamente s****l, así que tengo una jodida erección del tamaño del mundo apretando fuertemente contra la tela del bóxer y sin duda estirando la manta del traje. Y cada que puedo, me muevo para acomodarla. Porque si,

