CAPITULO 6: Lo que otros notan

2000 Words
POV MAICON No pasa desapercibida, ni por asomo, la mirada de Vito hacia la mujer de Ademir. Desde que estaban arriba de las escaleras, vi como la mirada de Vito se quedo en Salma, y no de una forma lasciva como suele hacerlo, no recorrió el cuerpo de Salma, no se la comió con la mirada, simplemente la vio con un brillo diferente, claramente la conoce de antes. Y de verdad espero que no sea porque se la folló, porque lo conozco demasiado bien. Y el que Santino le marcará me pone en alerta. Sospecho que algo grande esta pasando. Lo sigo con la mirada cuando se va al fondo del jardín —¿Estas preocupado? —Me pregunta María notando la tensión en mi brazo. —Conociéndolo, es difícil no estarlo —Le respondo igual de bajo. —Y dime, Maicon, ¿Como es que terminaste haciendo negocios con Vannicelli? —Me pregunta directamente Ademir, aunque veo a Salma demasiado incomoda con el tema de Vito. —Pues, realmente los Vannicelli me apoyaron mucho con la primera inversión, que si bien le pagué en su momento a Santino —Comienzo a explicar con orgullo, porque, aunque estén en contra de los italianos, la realidad es que los Vannicelli no son solo aliados comerciales, son mis jefes, y nos han protegido por años, le debo la vida que llevo, y que mis hijos aun estén vivos — Hacer asociaciones con ellos, ha sido bueno, lucrativo... —Venga, claro que es lucrativo, considerando de donde proviene su dinero —Interrumpe Edgar con una sonrisa torcida, y no sé cómo este cabrón tiene los huevos de insinuar nada, cuando el trafica no solo con drogas, también, según los reportes de Marcello y Santino, vende mujeres y niños. —Neh, eso es pura mala publicidad —Le digo encogiéndome de hombros, Ademir me mira con sorpresa —Al parecer los defiendes —Para nada, es solo que en lo que a mi respecta, los Vannicelli son buenas personas, pero mas importante, cuando hacen negocios, siempre dejan bien claro lo que pueden dar, y lo que esperan recibir, no se andan con dobles juegos —Les comento de una forma relajada, sin ser muy defensivo. Ademir me observa intensamente, evaluándome. Tampoco soy idiota, sé que Ademir tiene otros negocios, y aunque no lo comento directamente con nadie, sospecho que Ademir es muy cercano a Lazar. Pero no hay nada que lo compruebe. Miro a Salma de reojo, y esta inquieta, voltea a ver varias veces hacia donde se fue Vito. Mierda estos dos se conocen... y Vito va a tener que explicarme que carajo sucede. Pienso mientras evalúo posibles problemas. —Disculpa, cariño, voy al baño — Dice Salma, tocando el brazo de Ademir, con ternura, pero debo prestar atención, ya que esa ternura no parece genuina, es casi como si la chica tuviera que esforzarse por demostrarle cariño a Ademir. Interesante, Ademir parece mas enamorado de lo que Salma luce. —Si, cielo —La voz de Ademir sale suave. Veo a Salma ir por un lado al interior de la mansión. María aprieta ligeramente mi brazo, y entiendo perfectamente que irá a vigilar a ese par, porque de pendejo creeré que Salma fue al baño. —¿Me podría indicar donde esta el tocador? —Pregunta María con ese acento que tanto me gusta, y que siempre me ha parecido de lo mas sensual. —Por ese pasillo, al fondo —Señala Ademir, María asiente y agradece, para ir por donde le indicó — Debo decirlo, Maicon, escuché rumores de Vito Vannicelli y sus múltiples conquistas —Si, me gustaría decir que no es verdad, pero Vito suele ser poco ... selectivo en su vida amorosa —Yo no lo llamaría “amorosa”, ese hombre solo folla al mayoreo —Me río porque si no podría decirlo de otro modo, Vito es así, es extremadamente s****l. —Si es... complicado —Le digo con una sonrisa que le da la razón a Ademir —Incluso pensé que terminaría haciendo comentarios lascivos a mi mujer, y ahí habríamos tenido problemas —Pues por como la vio cuando bajaron las escaleras... ganas de fallársela no le faltan —Dice Edgar con una sonrisa burlona, veo la mirada de asesino que Ademir le suelta a Edgar, que solo ríe porque su amigo, socio o lo que sea, lo ve de ese modo —¿Qué? Es la verdad... —Cállate —Aunque en defensa del italianito, la realidad es que tu mujer esta super buena... levanta mas que miradas, amigo —Tu lo que buscas es que te rompa la cara ¿Verdad? —Le dice Ademir, esta vez con mas amenaza, Edgar lo mira un segundo, y sonríe de medio lado. Al final Edgar levanta las manos en rendición. —Bien, tu ganas, hermano —Edgar le teme a Ademir, y no creo que sea por negocios, o porque Ademir sea físicamente imponente — Pero bueno, si me esperaba mas... lujuria en el italiano Termina Edgar mirándome, con curiosidad, con reto, tal vez esperando a ver como reacciono con el tema de Vito y su lascivia. —Ya... bueno, tampoco le den cuerda, porque ese cabrón se pinta solo... —Pues parece que al menos aquí ha respetado, y le concedo que no hizo comentarios sexuales sobre mi mujer. —Vito respeta a la mujer ajena, Ademir —Le digo como si fuera real, porque sé que Vito no respeta nada, es como todos los Vannicelli, antes de enamorarse, mientras metan v3rgas, le vale si es casada, comprometida, soltera, lesbiana, bisexual, asexual... mientras la mujer conceda, y abra las piernas, estos cabrones no discriminan. —Pues me alegra... por cierto ¿Ya se tardó Salma no? —Dice mirando su reloj, así que cronometra el tiempo, interesante, Ademir es controlador, y no solo en los negocios y política sino también con su pareja. —Tal vez se esta retocando el maquillaje —Le digo con calma, sabiendo de antemano que seguro Vito ya se esta metiendo en problemas... POV MARIA Salgo por el otro lado del pasillo hacia los jardines donde sé que esta Vito, lo veo a lo lejos con el teléfono. Cuando la figura de Salma se acerca a Vito, no escuchó mucho de lo que dicen, pero claramente se conocen, así que nuestra sospecha de que Salma y Vito tienen historia, es obvia. Veo la forma en que Vito la miró al bajar las escaleras, y he visto a Vito, escanear infinidad de mujeres, suele devorarlas con la mirada, antes de que ellas se den cuenta Vito ya sabe hasta la talla de sostén que usan o si traen tangas. Vito es mujeriego por naturaleza, es un hombre joven, con sonrisa fácil, alegre, y divertido, sexualmente activo, inteligente, atractivo y extranjero en un lugar donde las mujeres son calientes. Entiendo que sea así. Pero como Vito vio a Salma en el momento que Ademir la presentó, no fue el Vito de siempre. Sus ojos brillaron como nunca había visto. Una muy suave sonrisa se le dibujo en los labios. No esa sonrisa que usa para todo, esa que usa para conquistar, no, esta vez fue una sonrisa sincera, realmente genuina, como si de pronto Vito hubiera encontrado el mejor tesoro de su vida. Así que aun antes de ver la escena que se me presenta ante mis ojos, puedo decir sin dudar, que Vito Vannicelli esta enamorado de Salma, y no un enamoramiento infantil, esta completamente enamorado, y ver como la esta mirando en este momento, sin escanearla lascivamente, con deseo, si, pero aun mas importante con respeto. No sé realmente si preocuparme por este cabrón que se esta metiendo en la boca del lobo al ver de este modo a la mujer de Ademir o estar feliz porque por primera vez veo algo real en su rostro. Pero no, la preocupación gana, Ademir es peligroso, demasiado peligroso, es un hombre que, siguiendo su historia, y la gente que los rodea, así como sus desapariciones, está claro que se mueve en un terreno peligroso. Yo he investigado a Ademir, porque desde la primera vez que lo vi, sospeché de él, soy de México y ahí sabemos que el dinero, el lujo y las conexiones no se dan por suerte, por casualidad o por trabajo duro. Se dan porque siempre tienes algo que ofrecer, algo que nunca es bueno. Y al investigar, lo primero que noté fue lo “impecable” de Ademir, y sus empresas, de su carrera política, y ningún político llega a esos puestos, si no es porque ya se ensució las manos, mínimo con sobornos. Luego sus empresas nunca han presentado fallas en auditorias, ni una sola. Y yendo más a fondo noté que algunos competidores directos, que le causaban pérdidas financieras o estrategias, desaparecían o morían de forma misteriosa, no de manera inmediata, pero 1 año después o dos tenían un accidente de auto, o una falla de gas en su casa, un asalto que salió mal. Así que aprendí que Ademir es paciente, mucho más paciente de lo que aparenta. Y solo conozco a una persona con esa clase de paciencia y capacidad estratega... Santino Vannicelli, ese es el más cabrón de todos. Vito no lo sé... no ha demostrado esa capacidad, pero sé que tampoco es cualquier pendejo... ¿Qué mierda acaba de hacer? Mis pensamientos se ven interrumpidos, cuando veo a Vito besando a Salma, volteo a ver los puntos que tienen cámaras, y si me sorprende un poco que justo Vito y Salma se besan en el punto ciego. Vaya, si que tiene evaluación rápida del perímetro. Pero carajo, Vito y Salma serán un problema, porque claramente Vito esta enamorado, de Salma no lo tengo tan claro, considerando la furia en sus ojos y que acaba de morderle el labio a Vito. Salma sale por el pasillo, la veo acercarse a donde estoy, y yo me escondo tras un pilar, la veo pasar, y suspira. Justo mas adelante de donde yo estoy, la veo tocarse el labio, pasar la lengua sobre su labio inferior y morderlo después con deseo contenido. Mierda... estamos perdidos... porque esa mujer, mínimo se siente atraída por Vito. POV ADEMIR No soy ningún pendejo, sé que Vito le puso el ojo a Salma, y es claro que entre ellos hay historia, aunque ambos lo nieguen, lo que no sé que tanto le afecte Vito a mi mujer. Porque si algo no puedo perdonar es que esa cabrona quiera abrirle las piernas al italiano imbécil. Salma me pertenece, y he estado tras ella por años, y no planeo perderla por un extranjero idiota y mafioso. Que además no tengo claras sus intenciones de venir aquí. Pero mínimo mantendré vigilado a Vito, y probablemente le ponga otro guardaespaldas a mi mujer. Se acerca a mi, uno de los hombres que cuidan la casa, mientras hablo con Maicon y Edgar. —Señor, la señora Salma está en el baño de abajo, no subió a su habitación —Me informa, y eso lo entiendo, pero no me gusta, Salma no tiene porque usar lo mismo que usan lo demás. —Gracias —Le digo con amabilidad —Síguela Le ordeno y él asiente. Luego me entrega una nota, asiento, arrugando el papel en mi mano, mientras mi hombre de confianza se aleja. Veo a Salma pasar por uno de los pasillos a lo lejos, tocando su labio inferior, ese gesto no me gusta nada. Frunzo el ceño con clara molestia pero solo lo archivo en mi cabeza. Edgar, como bien hombre de confianza, socio de negocios y cabrón que es. Me ayuda a ponerse frente a mi, para cubrir que abro la nota que me entregó el guardaespaldas. “Esta lista el cuarto especial, lo esperan en la noche” Sonrío, lamo mis labios, sabiendo lo que me espera esta noche en el cuarto especial. Me permito un momento para saborearlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD