PROLOGO.
Ella entro a un bar con su amiga Valeria, se sentaron en la barra pidiendo al Bar thender una bebida, ella pidió un, mandarina blast, mientras su amiga una piña colada, celebraban el éxito del tercer libro “SILUETAS ASESINAS”, que tan solo en una semana se había vuelto viral, y estaba por agotarse, no era mentira cuando ella decía que sus ideas iban más allá de la imaginación, para miles de fanáticos así lo era.
Se transportaban a un mundo mágico, en donde había drama, risas y suspenso; pero muy aparte de eso, es una de las mejores pintoras y fotógrafa de Hollywood, ella estudio en la universidad de Oxford, Inglaterra, donde se especializo en fotografía y dibujo.
Su fama la precede, hasta llegar al punto de ser muy codiciada en las fiestas por obtener una selfi con ella, eso subiría el rating de varios blogueros.
Después de dos rondas un chico se acercó al lado de ellas, solo para escuchar su plática y reír entre dientes, algo tramaba y no era muy bueno.
Valeria se retiró al sanitario dejando descuidada por un momento a su amiga, el chico se acercó para poder llamar la atención de la bella chica sentada a un lado de ella.
- A sí que es verdad – bufo mientras se llevaba el líquido de su copa a su boca – la famosa escritora nos visita – giro para verle mejor.
- A…disculpa – lo miro detenidamente - ¿Te conozco? – pregunto la chica.
- No, pero todo el mundo a ti si – sonrió – y es un gusto que sea yo el afortunado de tenerte cerca – suspiro – un gusto soy Simón – dijo el chico extendiéndole la mano.
La chica dudo por algunos segundos, pues no pretendía conocer a nadie esta noche, desconfiaba un poco, pero por otro su sensibilidad llego pensando que no pasaría nada malo, es un fan, se dijo ella, además no creo llevarlo tan lejos, no busco una relación.
- Soy Halia – sonrió y le extendió la mano – Halia Johnson, un gusto.
- Presiento que es el inicio de una hermosa amistad – dijo él.
Halia solo le sonrió, mientras llegaba su amiga la cual no confiaba nada en él, tenía miedo de él, e incluso presentía una tormenta, solo con verle los ojos.
Pero a Halia no le importo, porque al parecer Simón supo cómo ganarse a la famosa escritora, robándole el corazón y casándose con ella al año, sin importarle lo que el mundo le decía; se mudaron, después de tanto rogarle a Halia, quien tuvo que vender su Pen House para comprar una mansión en Chicago, Simón nunca se ocupó por buscar trabajo, el solo recibía dinero de su ahora esposa, y a ella no le importaba ya que para ella él era lo más importante de su vida.
O eso era lo que parecía, pues 2 años después se daría cuenta, quien en verdad era un poco hombre que la manipulo para quitarle hasta el último centavo, para no mover ni un solo dedo y vivir como rey, mientras Halia solo se la pasaba trabajando para llevar el dinero a su casa y comprarle los gustos que él quisiera.
Estaba cegada, pensando que este era el amor, él nunca se iría de su lado, porque la trataba bien, nunca la ofendió, en el sentido verbal y físico.
Pero lo peor estaba por venir, llevándosela por la peor experiencia de la vida.
= Un día la vida me golpeo
tan fuerte que me enseñó a resistir.
Un día, me mintieron de tal forma
que me dolió y entonces aprendí a
ir siempre de frente con la verdad.
Un día me fallo quien menos imaginaba y
aprendí que las palabras hay que
cumplirlas y de los actos hacerse cargo.
A veces es necesario dar vuelta a
la página y empezar de cero. =
AUNQUE CUESTE Y DUELA…
El mejor guerrero no es el
que triunfa siempre sino el que
vuelve sin miedo a la batalla.