La vida siguió , y con ella las emociones que un joven de 17 años, atlético pero no muy musculoso, carismático y simpático vive. Mi expectativa de vida era sencilla, seguir creciendo como profesor y bailarin, e intentar ser feliz, cosa que en mi casa se estaba volviendo difícil. Mi padrastro de ese momento se habia vuelto agresivo con mi mama, y era algo que no quería soportar, por suerte al poco tiempo de su desafortunado cambio de actitud, mi mama lo boto de casa, y aunque la veía un poco triste me sentía tranquilo , el no la merecía. Mi hermano mayor, vivía mas en la calle que en casa, ya trabajaba en ese entonces, y mi hermanito menor estudiaba, yo era quien mas tiempo libre tenia, ya graduado de bachiller y sin empezar la universidad, se dio la situación para que empezara a recibi

