No hay nada peor que sentirte mal contigo mismo.. En mi vida había sido una porquería y no me importaba, no eres consiente del dolor de las otras personas hasta que te pasa a ti, hasta que sientes ese puñal atravesándote, hasta que sufres por alguna razón, y conoces el dolor. Tuvo que pasarme aunque no de igual manera, para darme cuenta de que las personas no tenemos una piedra por corazón. Lo único que me consolaba era pensar en que ella se había librado de la semejante sabandija que era yo, también me daba fuerzas diciéndome “lo merezco, algún día lo que hice iba a devolverse contra mi” , aun asi me seguía ardiendo, la llama seguía calcinándome las entrañas , esto tiene que parar, pero verla 3 veces por semana en las clases de danza no ayudan, pensé en retirarme otra vez de la academi

