Al fin llego el primer día de carnaval , normalmente debía ser un día pletórico para mi, feliz, emocionante, pero la verdad me sentía un poco cansado. No dormía muy bien esos días, desde pequeño sufrí de asma, rinitis y alergias muy fuertes, pero por esos días me había vuelto una condición que sufría hace años: Parálisis del sueño. Llegue a experimentar cosas sobrenaturales, pero no son para contar en este libro, lo cierto es que cuando me paralizaba durante el sueño, ya no podía seguir mi noche tranquila, y al siguiente día siempre estaba desvelado, como ese primer día de carnaval. Aun asi fui desde temprano a ayudar con los vestuarios, realmente hacia lo que podía pues no era muy hábil con trabajos manuales, luego de dejar mi vestuario listo, fui a mi casa, me di un baño y volví a la

