Los ensayos seguían con normalidad, lo único distinto y no menos relevante fueron unos roces que empezamos a experimentar japones, coco y yo. Por una parte japones y yo, sentíamos que coco quería imponer mas autoridad que nosotros, y según yo, nosotros cumplíamos una labor mas importante que el. Si bien aceptamos que a el se nombrara como director, solo fue porque japones era maestro, yo coreógrafo , debido a eso el tenia menos responsabilidades en ensayo, asi que en papeles el termino como director, a lo que empezo con un genio nada agradable para ninguno. Pronto ya imponía autoridad gritando a las niñas por mínimas cosas, por llegar tarde, por hablar, incluso por ir al baño de urgencia, como resultado las niñas empezaron a quejarse y me decian en secreto: - ¿¿porque el nos habla tan

