La contienda volvió a comenzar, solo se lograban ver los movimientos precisos de los dos, esquivándose y golpeándose simultáneamente, ninguno
Daba su brazo a torcer, el tiempo pasaba, ellos seguían luchando, en un momento determinado Dion logro darle un golpe certero a Roy este callo de rodillas haciendo una expresión de furia contenida, el sudor corría de manera copiosa sobre el rostro de él, Dion sentía que aún no habían sacado lo mejor de su fuerza, pero parecía que para Roy ya había sido suficiente, Dion trato de darle la mano para ayudarlo a incorporarse, pero antes de poder acercarse lo suficiente, Roy se levantó, extendió sus brazos hacia arriba, sorpresivamente le aparecieron unas alas gigantes, Dion se quedó pasmado, Roy aprovecho el momento, comenzó a golpear sin piedad, Dion solo esquivaba los golpes, no lograba comprender lo sucedido pero esto había hecho que Roy le mostrara toda su fuerza, esto era lo que él estaba esperando, Dion se recuperó de la sorpresa inicial, sonrió sarcásticamente, le mostro a Roy que él también tenía una reserva guardada, ya no jugaba con él, le mostro su verdadero poder, Dion se lanzó hacia Roy sin mostrar piedad, golpeaba a Roy tan fuerte que este pronto comenzó a tambalearse, la sangre brotaba sin cesar de barias partes de su cuerpo
-¡Ya es suficiente Dion déjalo!
Nin había llegado al lugar sin que nadie lograra percatarse de su presencia, Dion se había demorado demasiado, ella había decidido saber que estaba pasando con él, había visto por sus ojos, no le había gustado nada lo que estaba haciendo, el hombre sangraba, el no dejaba de golpearlo, su grito angustiado fue algo espontaneo, poniendo a todos en pausa, Roy cayó al suelo sin sentido, Nin se aproximó a él muy preocupada, se sentía responsable de lo ocurrido con ese hombre, sabia de la fuerza de su hijo pero no quería que el fuera tan duro que no tuviera piedad hacia los demás
-Por favor traigan toallas, un botiquín este hombre necesita ayuda
Todos a su alrededor comenzaron a moverse trayendo lo que ella les pedía, Esker sabía que debió parar la pelea antes de que se saliera de control, pero estaba tan impresionado de la fuerza de Dion, Roy ni con sus alas logro darle pelea, él sabía que su hijo sería un ser muy especial, ahora sabia realmente porque barias razas lo querían, sería un excelente guerrero, en manos equivocadas sería un arma letal, el aún tenía que aprender de técnica, por el momento solo usaba su fuerza en bruto, él tenía que enterarse de toda la verdad cuanto antes, Nin había logrado que Roy recobrara la conciencia, Dion se veía apenado, Esker sabia de eso, sacar la furia que se hacía incontrolable y solo querer sacarla sin importar si se lastimaba a otro ser vivo, Dion tenía mucho camino por recorrer, Nin se acercó a su hijo, Dion se abrazó a ella disculpándose por su falta de control
-hijo no tienes que disculparte conmigo, fue a ese hombre al que golpeaste
Dion sabía lo que debía hacer, había golpeado a Roy sin piedad, pero él también lo había golpeado con fuerza, su madre lo observaba sabía que ella no comprendería la situación, aunque él se la explicara, así que se acercó a Roy y le pidió disculpas, este le ofreció su mano, ambos se observaron con respeto, Dion no conocía a Roy, pero su intuición le decía que él era un gran guerrero que se manejaba con reglas de orgullo, lealtad y honor, como se hacía en la antigüedad, lo extraño era que ya estaban en otros tiempos, pero observando a los demás, se dio cuenta que todos ellos se veían igual, seguía pensando que esos hombres parecían pertenecer a un tiempo muy lejano, traían ropas modernas pero su manera de comportarse combinada con su forma de combatir decían otra cosa, además suponía que no solo a Roy le salían alas, otra vez el tema de la alas, sentía una extraña sensación al estar rodeado por esos hombres, los sentía muy familiares, como si los conociera de alguna manera, le agradaba la sensación de estar con hombres fuertes igual que el, sin preocuparse por su fuerza, su madre parecía preocupada, sabía que la había asustado con su comportamiento, tendría que hacerle comprender que esa era una parte muy importante de quien era, por ella había mantenido esa parte muy guardada, pero hoy se había sentido libre como nunca antes, Esker se acercó a él dándole unas palmadas en la espalda
-No quise causarte problemas con tu madre, peleaste muy bien
-Ella no está enojada conmigo, solo un poco asustada no le gusta la violencia, pero usted la conoce ¿no?
-Si, la conozco, es verdad no le gusta, ¿pero ella no sabía lo fuerte que eres?
-Estoy seguro de que siempre lo ha sabido, pero nunca lo había presenciado, supongo que solo ha sido la impresión de haber visto a Roy herido por mi culpa
-No te preocupes por Roy, él está acostumbrado a pelear, creo que hoy has ganado un buen amigo, él sabe reconocer a un buen guerrero
- ¿Podría decirme quienes son ustedes?, ¿toda su r**a tiene alas?
-Pertenecemos a una estirpe muy antigua, pero en este momento estamos intentando reinventarnos de nuevo
- ¿El planeta a donde nos dirigimos es su hogar?
-Es el hogar de muchas especies ya lo iras comprendiendo
Nin observaba de lejos a Dion platicando con Esker, estos dos eran tan parecidos, cualquiera se daría cuenta de que son padre e hijo, todo habría sido tan diferente si Dion hubiera crecido al lado de su padre, ella sabía lo difícil que había sido para él, los niños de su edad eran muy diferentes a él en más de un aspecto, Dion siempre intentaba aparentar que eso no le importaba pero ella sabía que sí, él se refugiaba en sus inventos, ella hubiera querido darle una vida en donde él se hubiera sentido pleno, orgulloso de lo que es, pero ni siquiera sabía quién era el, Oxf se había esforzado en ser un buen padre, le había dado tanto amor y comprensión, pero él jamás se había sentido libre, pleno, ahora se daba cuenta de la importancia de estar rodeado de hombres como el, jamás había sentido en el esa sensación tan grata de sentirse pleno, lo amaba tanto, pero ella no podía darle todo lo que el necesitaba, talvez el volver a Gaia no fuera tan malo
Dion observaba la pantalla sin verla realmente, en su cabeza daban vuelta muchos pensamientos, dentro de poco llegarían a Gaia, no sabía que le esperaba en ese lugar, sus padres si habían estado ahí, quería saber más sobre el planeta, pero su madre se había aislado parecía preocupada suponía que era por su padre, sabía que su madre necesitaba tiempo para prepararse su padre no los conocería, eso sería muy doloroso para ella, Dion se sobresaltó al escuchar que alguien tocaba la puerta, se acercó a abrirla encontrándose con Roy
-Que hay Dion, quería saber si te gustaría entrenar con nosotros
-Claro Roy se los agradezco, te parece si voy en un momento solo le voy a avisar a mi madre
-te estaremos esperando
Roy se despidió dejando a Dion de mejor humor, este se dirigió al cuarto donde se encontraba su madre, toco pero ella no contesto, abrió la puerta despacio, ella se encontraba sentada en el suelo sobre la alfombra en posición de loto con los ojos cerrados, Dion no quería interrumpirla solo se acercó y beso su frente, sabía que ella se estaba preparando para lo que los estaba esperando en ese planeta, salió silenciosa mente, para él la mejor manera de sentirse bien era entrenar, salió decidido a sacar toda su frustración, se dirigía hacia el salón de entrenamiento cuando se topó de frente con Esker
- ¿Cómo te encuentras Dion?
- ¿Muy bien señor?
- ¿Y tu madre, está bien?
-Si señor ella se encuentra bien gracias, si me disculpa Roy y los demás me están esperando, ellos me han invitado a entrenar con ellos
-Muy bien Dion ellos no invitan a cualquiera a su entrenamiento, supongo que te has ganado su respeto, no te detengo más sigue
-Dion se despidió con un movimiento de cabeza dejando a Esker pensativo, cuando le había preguntado por Nin, por su rostro había pasado una expresión de preocupación que quito rápidamente, a pesar de no haber estado cerca de él, lo había visto crecer de lejos, deseando que las cosas hubieran sido diferentes, pero, aun así, lograba adivinar muchas de sus expresiones, suponía que era verdad eso de que la sangre llamaba, había mucha afinidad entre ellos, Esker llego hasta la puerta del cuarto de Nin sin proponérselo, no quería molestarla pero le preocupaba que ella no estuviera bien, dudo antes de tocar a la puerta, pero sabía que si no la veía, no tendría un buen día, se decidió y toco, nadie le respondió, después de tocar barias veces decidió entrar, no se veía cerca, supuso que estaría en la recamara, se dirigió quedamente, abrió la puerta talvez ella estaría dormida, la encontró en estado de meditación, ella seguía siendo tan hermosa, su rostro tan dulce, sus labios tan carnosos, la había extrañado tanto, en esos momentos la tenía tan cerca, pero ya no era suya le pertenecía a otro hombre.