Casi van dos meses así, siempre una rosa roja en mi escritorio, trato de llegar temprano y pillarlo pero jamás sucede o me envía el ramo con el mensajero, no tengo amistad con alguien acá en la empresa, así que mis ideas de quien podrían ser se esfuman, tengo que hallar la forma de saber de quién son, mi jefe entro a su oficina con esa radiante sonrisa de siempre y me pidió llevara una caja llena de documentos importantes a Archivo, tomo la caja y bajo a la enorme bodega de Luis. Cuando llego escucho que alguien le grita, camino a paso lento y veo que esta el Sr. Arthur con él. – ¡Pues vaya y pídaselo! le dice ese mal humorado siempre con ese gesto de pocos amigos, Luis asiente y sale rápidamente de su oficina y casi chocamos, ni siquiera me ve o se percata que soy yo. Tomo aire y debo de

