"R-ridículo", repitió Seay. Michelle le frotaba el pene con una mano y le desabrochaba los pantalones cortos con la otra. "¿Vas a venirte dentro de mi boca, cariño?" susurró, pero por supuesto todos en el auto podían oírla. "Oh, Dios mío", murmuró Tracy. "Parece que tienes una polla bonita", susurró Michelle. "¿De verdad?", le preguntó a Tracy. "Eh", dijo Tracy, sonrojándose. "Yo... yo... ¿segura?" "¿Quieres dejarme ver?" Tracy tragó saliva. Seay tragó saliva. Blaze se echó hacia atrás, tanteó a ciegas por un segundo, y luego encontró la cadera de su novia. Le dio una palmadita firme y un apretón. "Dios, me excitas muchísimo", gruñó. Los pantalones cortos de Seay se estaban hundiendo. Su pene estaba casi libre, erecto dentro de sus calzoncillos. Podía sentir el aire libre del coche

