El rey miró furioso a Kairon quien sonrió aferrando a su esposa a su lado. - Gracias, padre - le dijo al emperador quien asintió. Estaba dejando claro que el rey ya no era suficiente para su familia. - Si vuelves a amenazar a alguien de mi familia o a los Corelia me aseguraré de apagar tu fuego. Frente a mi eres solo una chispa de fogata. - ¿Quién te crees que eres? - Soy su padre ¿no lo oíste? Asumiré explícitamente la protección a los hijos y familia de Quior. Sé que mataste al duque y eso no lo olvidaré jamás - sus ojos brillaron haciendo estremecer al rey Sarlack. Lo sabía ¿Cómo lo sabía? Los escoltas del rey se acercaban paso a paso, pero Jaim levantó el brazo para detenerlos. - ¡Quietos! - ordenó desplegando las alas al activar su magia. Escuchó como Dana y la reina soltaban un

