Distracción Kairon miró perplejo a su alrededor. Las mujeres lo observaban murmurando emocionadas y por la ubicación de su mano en el cuello desnudo de Yaina y lo cerca que estaba de su cuello, el león debía haber estado tocándola. - ¿Alteza? - escuchó decir a Yaina buscando su mirada. - ¿No hicimos nada fuera de lugar? - preguntó preocupado. - Todo está bien, alteza - le dijo con una sonrisa tomando su mano haciendo que el príncipe la mirara sorprendido. Había algo diferente. Podía sentirlo. - ¿Él te trató bien? - le preguntó apretando su mano, nervioso. Había acordado con el león que lo dejaría hablar con Yaina para demostrarle que era la elegida, pero sabía que el león era más impulsivo y brusco. - Gracias por dejarme hablar con él - le dijo en voz baja - Sé que ambos están cuidán

