Yaina trató de zafarse de su agarre, pero el joven no cedió- Quiero saber qué pasa- le dijo Kairon- Quiero ayudar. -Nada está pasando, alteza – le dijo molesta- Si está aburrido y quiere diversión, vaya a otro lado. - No es por diversión - negó rotundo- Es por ti. - ¿Por mí? – dijo Yaina abriendo los ojos asombrada- Creo que ya es tarde, alteza. - Podemos ser amigos. - Soy la mejor amiga de su hermana ¿Lo olvida? – le dijo dolida usando sus propias palabras. - Puedes usarme… - ¿Alteza? - Si necesitas un escudo, puedes usarme…Puedes confiar en mi. Kairon se inclinó aferrando su barbilla acercando sus labios a ella. - ¿Alteza? Cuando la besó, Kairon sintió como se tensaba, pero no lo rechazó. Se abrió paso a su boca disfrutando su sabor gimiendo de satisfacción. Era ella, su com

