Jayden —Gracias, Linda, por recoger a Melody de la escuela toda esta semana. Realmente aprecio tu ayuda, especialmente con tan poca antelación —agradecí efusivamente a mi vecina mientras intentaba guiarla hacia la puerta. Por alguna razón, Linda Norris tenía dificultades para irse al final de cada día sin antes intentar pescar algún chisme. —De nada, querido —Linda me dio una sonrisa maternal—. Por cierto, ¿qué pasó con esa dulce joven que trabajaba para ti antes? Faith Holland, creo que se llamaba. Dime, ¿renunció o tuviste que despedirla por alguna razón? —Prefiero no discutir asuntos privados como ese —dije. Esperaba que al ser directo, pudiera aplacar la curiosidad de los vecinos entrometidos. Debería haber sabido que no sería tan fácil. —Por supuesto, querido. No quería entrometer

