Jayden Permanecí despierto en la cama, desplazándome por las aplicaciones de mi teléfono, esperando que Faith me enviara un mensaje. Siempre me avisaba cuando llegaba a casa sana y salva, con algún emoji de corazón o de beso. Una vez me mandó una foto de sus pechos, lo cual me había encantado. El reloj del teléfono marcaba las 11:09 p. m. ¿Dónde carajos estaba? ¿Por qué no me había escrito para decirme que estaba en casa? Había pasado más de una hora desde que se fue. Escribí Oye, ¿llegaste bien a casa? y presioné enviar. Pasaron diez minutos sin respuesta. Ahora estaba realmente preocupado. Busqué su número y la llamé. Después de tres tonos, la llamada fue al buzón de voz. Volví a llamar con el mismo resultado. —¡Mierda! —solté en voz alta. Me vestí y fui a ver a Melody. Dormía prof

