Camila En cuanto Ignacia y Joaquín supieron que vendría Tom a pasar toda la tarde en la piscina, se negaron a partir con Sophia a casa de la abuela, por lo que me quedé de niñera hasta el mediodía, ya que Pablo había dicho que tenía trabajo todo el día. No fue una sorpresa que Joaquín convirtiera a mi nuevo hermano mayor en su marioneta, lo que sí lo fue, es que David fuera el títere de Ignacia. Los cuatro rieron, corrieron y jugaron, parando apenas a comer antes de continuar. Lo asombroso es que realmente se estaban divirtiendo, no era sólo por parecer buenos amigos. La más encantada fue Sophia al encontrarlos comidos, duchados y durmiendo, gracias a la ayuda de Emilie. Se habían marchado hace poco, cuando llegó mamá y me dormí en sus brazos mientras veíamos películas y comíamos fritur

