La tristeza invadía el corazón de Amelia, sentía una gran pena por si misma, todos los hombres que ha amado terminan haciendo algo que perjudica su salud mental. Hace apenas unos pocos meses había logrado superar el abandono de Cristian, su corazón había sanado esa profunda herida que cicatrizó en su alma, fue duro enfrentarse a la vida después de eso, pero con mucho empeño logro salir adelante. Ahora resultaba aún más doloroso, pues nunca vio a Cristian besar o acostarse con esa mujer, pues bien dicen, ojos que no ven corazón que no siente, aunque no fue su caso, pues el abandono fue difícil para ella. Nikolas estaba en la cama con otra, y aunque tenga alegatos firmes, Amelia no puede evitar sentirse derrotada, sin fuerzas y con una profunda pena. Esa rubia la había provocado tiempo a

