El vuelo de Amelia salía en dos horas, le parecía demasiado tiempo esperar sola en un aeropuerto, a pesar de que circulaban muchas personas, por lo que ideó un plan para poder permanecer tranquila durante ese tiempo. Se sentó en un restaurante y pidió un almuerzo balanceado, pues empezaba a sentir hambre, degustó todo de buen modo, aunque temía vomitar de nuevo. Cuando termino su plato, se puso de pie y fue hasta el tocador para refrescarse un poco, en el baño de mujeres habían algunas, Amelia espero unos segundos para poder ocupar un cubículo. Al finalizar de hacer sus necesidades, se lavo las manos y las secó, se miro en el espejo y tenía los ojos levemente rojos, paso sus manos por su rostro y fingió una sonrisa, para luego salir del baño, encontrándose con uno de los guardianes de M

