Perspectiva de Calix Estaba tan emocionado de bajar a la fiesta de Navidad. Prácticamente volé por las escaleras cuando estuve listo, con el cabello aún un poco húmedo. —¡Calix, mi amor! —me reprendió mamá, despeinándome el cabello, tratando de arreglarlo. —¡No, mamá! —susurré, asegurándome de que nadie viera—. ¡Ya soy un Alfa! —le recordé—. No me andes mimando frente a la manada —murmuré. —¡Lo siento, mi amor! —dijo mamá—. ¡Por supuesto que lo eres! ¡Mi Alfa favorito! —dijo. Papá frunció el ceño. Vi a Alex dirigiéndose hacia la habitación de Chasity y lo seguí. —¡Oh, hola! —dijo. —¿Qué estás haciendo? —le pregunté, mirándolo con sospecha. ¿Estaba tratando de escaparse con Chasity como lo había hecho Felix el otro día? La principal razón por la que estaba emocionado por la fiesta d

