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1977 Words
Jimin estaba repartiendo los crayones amarillos a todos los niños, tenían que colorear un pollito para sus libretas de trabajo y les daba los crayones para que comenzaran a pintar. ―Jimin hyung ¿podría colorear mi pollo azul? ―Jimin se dio la vuelta y repartió los otros crayones a los niños de esa mesa, donde estaba Félix. ―Claro cariño―normalmente los programas de los niños tenían indicaciones explicitas sobre lo que los pequeños tenían que hacer, pero Jimin siempre había sido partidario de dejar su creatividad volar, no reteniéndolos a hacer algo exactamente como debería ser. ― ¡Yo quiero hacerlo verde! ― ¡Yo arcoíris! Jimin tuvo que retirar la mayoría de los crayones que había entregado, pero su corazón no le permitía privarles su creatividad, así que las recolectó todas y las guardo en la cesta donde iban, divididas por colores. Cuando estaba repartiendo los crayones su celular comenzó a vibrar, normalmente no lo contesta si esa persona no vuelve a llamar, por si es una emergencia, así que cuando volvió a sonar rápidamente le dio la cesta a Suran y salió al pasillo. ―Hola ¿Namjoon hyung? Al principio se escuchaba la respiración alterada del moreno y segundos después escuchó la grave voz del alfa. ―Jimin, sólo quería decirte que esta tarde no estaremos en la empresa, hay una Sasaeng en el hotel donde Jungkook y Agust están, se metió a sus habitaciones y se llevó ropa, pero no logramos dar con su identidad. Jimin se puso nervioso, había escuchado sobre esa clase de fanáticas locas que invadían el espacio personal de los famosos, sin importarles si ellos se sentían incómodos. ― ¿No les pasó nada a ellos? ―miró la hora en su celular y vio que faltaba una hora para que los niños se fueran a sus casas. ―No, ellos estaban en otra habitación con los chicos de Shinee. Te decía porque vamos a subir la canción que hiciste con Jungkook desde aquí. Ese día sería el lanzamiento de la nueva canción, desde un inicio habían planeado el publicarla todos juntos y ver las diferentes reacciones de las fans, todo desde la empresa, pero por las circunstancias era mejor encontrar a esa chica. ―No te preocupes, yo llegaré al hotel, hyung. Tengo que colgar, sigo con los pequeños. ―Está bien Jiminie, adiós. Colgó la llamada y se sobresaltó cuando escuchó un grito estridente venir desde el salón, había dejado a Suran a cargo, pero al parecer las cosas no iban muy bien. Abrió la puerta y los niños estaban arrinconados en una esquina, cerca de la caja de juguetes, no entendía hasta que escuchó una arcada del otro lado. Félix estaba vomitando, muchísimo. Jimin buscó a Suran con la mirada y ella estaba sentada con el rostro pálido, tapando su nariz con los dedos, al parecer le sentaba mal el ver vómito. El rubio se acercó al niño y le tomó de los antebrazos, ya que en toda la parte de adelante estaba lleno y lo llevó rápidamente al baño. ―Sácalo mi amor, no te preocupes―el niño lloraba e intentaba sacarse las lágrimas con los puños, pero estaban sucios, así que con papel húmedo le limpió las manos. Félix era bastante frágil en cuanto a salud y Jimin se sentía identificado con el bebé, ya que también solía enfermarse con facilidad, así que comprendía la constante molestia. Sweet Dreams contaba con baños con tina por si los niños tenían esta clase de accidentes, ya sea con vómito o popó. Escuchó en el salón que los niños reían y otros se quejaban por el olor. ― ¡Aléjate del vómito Lee! ―Suran corrió cuando el niño estaba muy, muy cerca del vómito. ― ¡Me lo voy a comer! ―dijo a punto de meter el dedo en el charco apestoso. Jimin comenzó a reír cuando volvió a escuchar las arcadas de Suran, pero esta vez logró levantar a Lee y llevárselo al otro extremo con los demás. Jimin le quitó la ropa a Félix y limpió su cuerpo, olía terrible y realmente tenía ganas de salir, pero tenía que ayudar al niño antes que nada, era su trabajo. ―Vamos a bañarnos con mucho jabón―encendió el grifo y el agua comenzó a correr, echó tiras de shampoo por toda la tina, para que con la fuerza del agua se hiciera la espuma. Jimin introdujo a Félix y este tenía la cabeza gacha, estaba apenado. ―No te preocupes cariño, ya limpiaron el vómito y ahora vas a oler rico―le llenó de espuma con la esponja y le lavó el cabello. ―T-todos se van a reír de mí―miró la espuma en su mano e hizo un puchero. ―Nadie se va a reír de ti, no te preocupes. Todos hemos vomitado y es normal. Félix se iba a limpiar las lágrimas de nuevo y esta vez no había vómito. Pero sí espuma. ― ¡Mis ojos, mis ojos! ―gritó cuando la espuma le entró a los ojos, sintiendo el ligero ardor, a pesar de que era Shampoo anti lágrimas, dolía un poquito y Félix lo había comprobado. ― ¡Voy a quedar ciego! Jimin rápidamente le echó agua en los ojos y la espuma comenzó a caer de su rostro, pero cuando Félix intentó tocarse los ojos, se volvió a llenar de espuma con las manos. ― ¡AH, OTRA VEZ! Después de un largo baño y de que hablara con los niños para que no molestaran al pequeño, Jimin estaba por poner a lavar la ropa de Félix hasta que su celular vibró en su bolsillo, de todas formas, Suran estaba con los niños como lobos, así que no pensaba que lo necesitara en ese momento. Agust: Omega ¿Sehun llegó a clase bien? ¿? 11:30 am. Jimin frunció el ceño al leer un mensaje del alfa, sin ningún saludo o algo, pero a pesar de esa actitud, se le hacía adorable el que se preocupara por el bebé. Jimin: Hola, sí, estoy bien, gracias. 11:32 am. Agust: Te pregunté de Sehun, no de ti. 11:35 am. Jimin bufó enojado ¿por qué lo trataba así de nuevo, si cuando Sehun estaba presente parecía un alfa diferente? Le restó importancia, ese alfa era raro. Jimin vio la ropa llena de vómito y le tomó una foto, tratando se tomarla desde un ángulo donde la viscosidad sea muy visible. Jimin: Si sigues hablándome de esa forma voy a meterte eso en la boca para que te calles de una vez. 11:40 am. Agust: AGH, QUÉ PUTO ASCO. 11:41 am. Bloqueó su celular y puso la ropa a lavar, divertido por la reacción del alfa. Sólo quería que el día terminara para ir a casa a descansar.                                                                                                   Llegó al hotel donde sus hyungs y Jungkook se estaban hospedando y vio que el lugar tenía mucha seguridad y por ello no entendía cómo una acosadora paseaba tranquilamente por los cuartos ajenos como si fuese su casa. Subió al séptimo piso donde estaban los cuartos y cuando el ascensor se abrió vio a una chica. No hubiera dado importancia si no estuviera con la cara dentro del cuarto que le habían dicho era el de Agust. La vio entrar y cerrar la puerta en silencio, las luces de la habitación estaban apagadas, por lo que se veía debajo de la puerta. Se colocó un cubrebocas y sus gafas de sol, por si esa loca quisiera buscarlo luego. Abrió la puerta y la vio tomándole fotos a Agust, quien dormía en su cama. Estaba al lado de la cama y con una sonrisa de enferma. ― ¡Eh, loca! ―gritó Jimin y la chica saltó en su lugar, tirando su celular por accidente. Jimin sacó su celular y comenzó a grabarla a ella, por si se excusaba que todo era una mentira cuando la expusiera. ― ¿Quién eres tú? ―la chica preguntó y trató de cubrirse la cara con las manos. Agust se despertó de golpe y se levantó de la cama cuando vio a esa chica tan cerca suyo. ―Sal de aquí maldita loca, ahora sabemos quién eres y no saldrás de aquí sin que pagues las conse...―Jimin estaba hablando, hasta que la chica se escabulló por su lado y trató de correr a la puerta. Jimin la tomó del pelo e hizo que cayera de espalda, cerrando la puerta de la habitación mientras Yoongi marcaba a los de seguridad y a Namjoon. ― ¡Yo sólo quería cosas suyas! ―se intentó levantar la chica, pero Jimin le sostuvo el brazo para que se quedara sentada. ―Estás enferma niña―en todo lo que los de seguridad llegaron Jimin estuvo reteniendo a la chica y ella gritaba molesta. Cuando por fin se la llevaron descubrieron que ella iba con un grupo de chicas y todas habían entrado a las habitaciones a tomar cosas de los chicos, tomarse fotos e incluso una de ellas había dejado sus bragas debajo de la almohada del rapero. Cuando el ambiente dejó de ser tenso, Namjoon le estaba agradeciendo de todas las formas posibles a Jimin, ya que gracias a él habían capturado y echado a las chicas del hotel, siendo vetadas por siempre. ―Ahora que publicamos la canción hay que esperar para ver la reacción de las chicas, se volverán locas por el misterio de quién eres―habló animado Namjoon mientras veía su Twitter comenzar a explotar en menciones y mensajes. ―Con que no aparezcan más sasaengs, todo bien. Agust estaba viendo a los chicos reír y ver la computadora con una sonrisa, aún estaba apenado por lo del cuarto y estaba asqueado por todo lo que hicieron esas chicas. Jimin le había ayudado, capaz esa chica se hubiera metido en sus mantas y hecho algo horrible, pero Jimin lo salvó. Y por eso no le había hablado desde aquello. ―Jimin. Le llamó y el omega dirigió su vista hasta él, sabía que el rapero estaba apenado, su olor lo delataba, pero no veía adecuado molestarlo después de todo. Agust se levantó y Jimin intuyó que quería privacidad y por eso le pidió que lo siguiera en silencio. Se levantó y lo siguió a la sala de la habitación, quedándose parado en el medio del salón. ―Quería agradecerte por lo de hace unas horas, de verdad, no pensé que al dormir unos minutos entraría. Jimin sonrió al verlo sonrojarse por sus agradecimientos, se notaba que al ser orgulloso el agradecer era un gran sacrificio. ―No es nada hyung, esas locas no tienen derecho a acosar a nadie―sonrió con ojitos cerrados cuando Yoongi asintió con las mejillas rojas, lanzando feromonas sin darse cuenta. ―También...también quería d-discu...disculparme por tratarte mal―habló rápidamente al sentirse totalmente avergonzado. Actúa como hombre, por favor, humano blanco. El lobo de Yoongi gruñó ante la actitud tan sumisa del humano. Cállate imbécil, ven y dilo tú si eres tan valiente. Respondió el humano. El lobo de Yoongi infló su pecho ante el reto y tomó el control del cuerpo. Jimin notó la diferencia cuando los ojos del pálido se tornaron más negros y cualquier señal de nerviosismo había desaparecido. ―Te trataremos mejor, omega, tus alfas se comportarán como tal―habló con voz muy grave y el omega de Jimin comenzó a saltar en su interior, desesperado por poder salir y conocer a su alfa. Déjame verlo, déjame verlo. Gruñó el lobo de Jimin. Jimin sentía dolor por la desesperación de su lobo, tanta, que decidió hacerle caso, convirtiéndose en un hermoso lobo blanco. Cuando se transformó en su forma lobuna, la ropa quedó en la esquina de la habitación y comenzó a correr alrededor de Agust, esperando a que este se transformara también. El alfa de Agust, al ver a su omega listo para conocerlo, se transformó en un enorme lobo n***o, imponente y elegante ante su omega. Los lobos comenzaron a olfatearse, acercando sus narices por todo el cuerpo ajeno, reconociendo el olor de su compañero. Alfa, alfa, mírame. El omega se acostó boca arriba para su alfa, mostrando su panza en forma de sumisión. El lobo n***o olfateó la panza del lobo blanco y se acurrucó junto al lobo albino, lamiendo sus orejas y hocico. Mientras tanto Jungkook y Namjoon estaban en la puerta tomando fotos y videos, sorprendidos por lo que los lobos de esos chicos estaban haciendo, cuando parecía que los humanos no podían soportarse.
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