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1449 Words
Jimin estaba nervioso, en unos minutos tendría la reunión de cuidadores con la que era la dueña de Sweet Dreams, ella no pasaba mucho por ahí, porque las personas que trabajaban en el jardín de niños eran de suma confianza, por lo que ella recibía los avances económicos por su contador. Lo que le preocupaba al rubio era que la mayor había convocado una reunión de emergencia y tenía miedo de que algo malo haya pasado o fuera a pasar. ―Jiminie tengo miedo, creo que va a cerrar el jardín―Taehyung, quien estaba sentado a su lado, le apretaba el brazo por el nerviosismo, siendo la única forma de calmarse y no perder la cordura. ―Tranquilo, no tenemos que ser negativos―Jimin habló sin mucha seguridad, sintiéndose igual de nervioso que Taehyung. ¿Qué haría si le despiden? ¿qué pasaría con sus bebés? Agitó su cabeza levemente para dejar de pensar de esa forma tan negativa, no tenía que ponerse de esa forma, sino estaría llamando la mala suerte. Tomó su celular y abrió el chat con Yoongi, hablar con él le tranquilizaría un poco. Yoonie: ¿Ya están en la reunión? Tranquilízate, ya verás que no será nada malo ¿bien?❤ 1:30 pm. Tú: Lo sé, sé que no debo ser negativo Yoonie... Pero me siento muy nervioso y Taehyung está pegado a mí como chicle, me pasa sus nervios. T.T Me gustaría que estuvieras aquí, para que me distrajeras con tus chistes malos. 1:32 pm. Yoonie: ¿Chistes malos? tú amas mis chistes, aunque no lo admitas ⇀‸↼ Aleja a ese loco de ti cariño, que vaya a hablar con Jungkook, ese niñato está jugando en la consola de la oficina con Jin. 1:33 pm. Tú: Mi pobre TaeTae también necesita apoyo ☹ dile a ese niño tonto que despegue su trasero del suelo y le hablé a mi bebé. 1:34 pm. Yoonie: Claro. Un momento... ¿Tu bebé? me siento indignado, a mí me dices Yoongi. 1:35 pm. Tú: No seas quejumbroso, no pensé que fueras de los chicos que les gustaban los apodos cariñosos... 1:35 pm. Yoonie: -.- 1:36 pm. Tú: AWWWW MI YOONIE ¿QUIERES QUE TE DIGA MI BEBÉ? (≧ω≦) Ahora vas a ser mi gatito bebé LO HE DICHO. 1:36 pm. Yoonie: ¿¡QUÉ?! ¿Por qué gatito, de todos los apodos que existen en el mundo? -.- 1:37 pm. Tú: Porque eres todo un gatito gruñón, mi gatito 1:37 pm. Jimin sonrió hacia su celular y levantó la vista cuando Jihoon llegó corriendo a su dirección. ―Chicos, ya llegó Sunmin Noona, vamos rápido. Jimin y Taehyung se levantaron del suelo y caminaron junto a Jihoon, quien estaba igual de nervioso que los demás. Llegaron a uno de los salones más amplios, donde los cuidadores y las chicas de ordenanza estaban. Se sentaron en las pequeñas sillas junto a la señora Sunmin, quien los recibió con su típica sonrisa que inspiraba confianza a cualquiera, una persona muy agradable. ―Bien chicos, se preguntarán por qué les pedí de forma urgente esta reunión y quiero ser directa y breve con ustedes, porque todos son de mi gran confianza. Todos asintieron con nerviosismo al ver el rostro de la mayor decaer, como si la noticia que iba a decir fuera lo peor. ―Me veo en la obligación de vender Sweet Dreams. Jimin sintió una pequeña opresión en su pecho, todo lo que había pensado de forma negativa se estaba haciendo realidad, no podía creer lo que estaba escuchando y realmente se rehusaba a hacerlo. ―Créanme que no quiero hacerlo, pero me faltan tres meses de pago y yo me iré del país con mis hijos, no puedo dejar el dinero e irme, aquí no me corresponderá nada. Jimin miró hacia un lado, notando el rostro preocupado y triste de todos, no solo por perder el empleo, sino porque en Sweet Dreams se sentían tan cómodos, como si no estuviesen trabajando, además se habían encariñado con todos los niños. Jimin sintió pesadez y pensó en alguna solución, algo que pudiese evitar que todo se perdiera. ―Yo compraré Sweet Dreams―fue meramente un impulso, su cerebro destacó que sería la mejor idea que se le pudiera ocurrir y la expulsó de su boca rápidamente. Sunmin le miró con los ojos abiertos y sonrió con ternura, definitivamente Jimin era su trabajador favorito. ―Corazón, al ser un lugar grande debemos pagar setecientos ochenta y cuatro mil ochocientos veintitrés wons. Jimin tragó grueso ante la cifra, era una considerable cantidad mayor de lo que ganaba y sintió los nervios al no querer desistir de la idea. ―Puede comprarlo ahora y yo le depositaré a su cuenta los tres meses faltantes―Jimin vio a Sunmin dudar, se acercó a ella y la tomó de las manos. ―por favor Noona, no quiero que venda el lugar a cualquiera, podría arruinar todo lo que ha logrado, yo quiero mantenerlo, por favor. La mujer adulta la miró y asintió rápidamente, contagiada por el entusiasmo de Jimin. Todos comenzaron a aplaudir de felicidad por la permanencia de la institución, pero a pesar de sentirse en cierta forma aliviado, Jimin sentía una gran carga sobre él, tenía que buscar otro empleo para cubrir el gasto de su casa y lo que debía pagar en Sweet Dreams. Ahora ese lugar que tanto amaba sería suyo, pero eso no era nada fácil, primero tenía que asegurarse de poder pagar lo que le deberá a Sunmin. ―Jiminie, quiero que nos reunamos mañana para pasar el lugar a tu nombre, también necesito que lleves tus documentos e identificaciones para el papeleo... ¿estás seguro que podrás cariño? ―Jimin apretó las manos de quien fue su mayor apoyo y sonrió. ―Lo estaré Noona, usted no se preocupe, Sweet Dreams no dejará de ser el hermoso lugar que es ahora, lo prometo.                                                                                               ―Siento que voy a arruinar todo. Jimin estaba acostado en su cama, Holly, el perrito cuyo nombre fue decidido por Yoongi en un arranque de inspiración por el "bautizo" del canino, estaba acostado junto a él, intentando confortar al estresado chico. ―Vamos a ver, le dijiste que le pagarías esa cantidad de wons al mes y no sabes cómo conseguirlos, bueno Jiminie, ahora debes afrontar las consecuencias. Jimin pensó que al llamar a Yoongi le ayudaría a sentirse más tranquilo, pero al contarle las cosas le había regañado por ser tan impulsivo e irresponsable, haciendo que Jimin se sintiera peor. ―Ya, creo que mejor te dejo trabajar, debes estar ocupado...―Jimin se acostó boca abajo, sintiendo su cabeza punzar y sus párpados pesar, queriendo colgar para no escuchar más regaños. ― ¿Me estás echando de la llamada? ―preguntó el mayor con burla. ―Te llamé para sentirme mejor, no para sentirme peor―Jimin se quejó con un suspiro, sintiendo que las ganas de dormir se apoderaban de su cuerpo. ―Mh, yo realmente lo siento, a veces no soy muy bueno consolando y menos por llamada... Jimin entendía a la perfección, tampoco quería que Yoongi se sintiera como un mal novio o algo así, pero el humor que llevaba le hacía soltar las cosas sin miramientos. El omega cerró los ojos al escuchar silencio a través de la línea. ― ¿Bebé? Jimin abrió los ojos con sorpresa cuando escuchó el apodo cariñoso pronunciado por la grave voz del mayor, se enderezó en su lugar con energías que no sabía que poseía y tomó el celular con una sonrisa. ―M-me llamaste bebé―dijo en un suspiro mientras sonreía, sabía que no era un apodo exclusivo, pero le encantaba. ―mi gatito me dijo bebé. ―Oh por favor, arruinaste el momento―Jimin soltó una carcajada al escuchar el bufido y la queja de Yoongi, sintiéndose completamente feliz de un momento a otro. ―Sabes que te encanta ese apodo, gatito―Jimin chilló ante lo adorable de la frase, haciendo que Holly se asustara un poco y ladrara. ―ves, hasta a Holly le encanta. Yoongi rio a través de la línea y eso hizo feliz a Jimin, olvidando el tema anterior. ―Pero bebé, si necesitas ayuda sabes que aquí estoy para ayudarte, puedo enviarte algo para las mensualidades, yo... ―No―Jimin interrumpió, pero siguió al escucharse tan pesado. ―...me refiero, no quiero que gastes tu dinero así, yo tomé la responsabilidad y debo afrontarla. Yoongi lo analizó por unos segundos y pensó en algo. ― ¿Y si...Sweet Dreams es de ambos? Jimin abrió los ojos y sintió su corazón bombear con más rapidez. ―Será nuestro... puedo llegar de vez en cuando a ver a los chicos y ver al hermoso y radiante nuevo director. Jimin volvió a reír con alegría verdadera, definitivamente la diosa luna le había elegido a su pareja destinada perfecta. ―Eso quiere decir que quieres tener nuestro primer sueño juntos, es así... Jimin esperó la respuesta con ansias, sintiéndose como las chicas de los doramas cuando el chico que les gustaba les decía algo lindo. Pero eso era completamente distinto. ―Yo quiero que cumplas todos tus sueños junto a mí, Jiminie. Definitivamente Jimin estaba agradecido a la vida por el alfa que era el dueño de su corazón y alma.
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